3,2,1 ¡Empieza a ahorrar ya!

3,2,1 ¡Empieza a ahorrar ya!

Tiempo de lectura: 3 minutos

2017-06-05, Marian López


Empezar a ahorrar desde ya, puede ser para muchos la tabla de salvación para su futuro.

Cada día leemos noticias en los periódicos que tienen que ver con el futuro de nuestras pensiones. Y la verdad es que dicho futuro planea sobre nosotros como algo tremendamente oscuro.

Sin embargo, una de las soluciones a ese “dolor de cabeza“, puede resultar más sencilla de lo que imaginamos: ahorrar.

Comenzar a ahorrar pronto y no esperar a hacerlo cuando tengamos cincuenta años, puede proporcionarnos alguna que otra alegría.

Uno de cada cuatro euros que entra en nuestros hogares, procede de las pensiones. El Gobierno ha tenido que afrontar durante el 2016 un déficit del Sistema de la Seguridad Social del 1,7%, y la cosa “pinta mal” para este 2017.

Al incremento del paro, se suma que nuestra esperanza de vida es cada vez mayor. El pago de las pensiones se convierte en “la patata caliente” del Gobierno de turno en nuestro país.

Como asesora de finanzas personales, siempre recomiendo a mis clientes que empiecen a ahorrar cuanto antes, y que pongan “deberes” a su familia para que todos lo hagan.

Pero ¿cómo ahorrar?.

Un amigo mío músico tiene una canción cuya letra decía “Hablar por hablar no es fácil“. Yo lo aplico al ahorro, y es que “ahorrar por ahorrar no es fácil“.

La mejor manera de ahorrar es hacerlo de forma eficiente. No se trata de coger dinero y esconderlo debajo del colchón, sino ahorrar eficientemente y desde jóvenes. Ahora lo veréis con un ejemplo.

Antes de nada hay que tener en cuenta el tema de la inflación porque eso afecta directamente al “valor del dinero“.

La inflación es el aumento generalizado y sostenido del precio de los bienes y servicios. No “valen” lo mismo 6 euros actuales que 1.000 pesetas de las de hace unos años.

Hoy en día podemos comprar menos cosas con 6 euros que antes con 1.000 pesetas.

 Por eso es muy importante que lo que ahorremos no quede “debajo de un colchón”, sino que lo pongamos a rentabilizar lo antes posible para que no pierda valor.

¿Qué podemos hacer para ahorrar de forma eficiente?.

 En primer lugar, aceptar que empezar a ahorrar a los 30 es mejor que hacerlo a los 50 porque el recorrido que tendremos para alcanzar nuestro objetivo, será mayor.

En segundo lugar, marcarnos un objetivo a largo plazo. ¿Qué dinero quiero tener de aquí a 10 años?. Y a partir de ahí, calcular cuánto debemos ahorrar para conseguirlo.

En tercer lugar, elegir el producto con el que queremos ahorrar. Para ello es sumamente importante que conozcamos cuánto riesgo estamos dispuestos a asumir para obtener una mayor rentabilidad.

Una vez que conozcamos nuestro perfil de inversión (para ello necesitaremos la ayuda de un asesor financiero), podremos ver la “carta de productos” que existe en el mercado.

Actualmente, los tipos de interés están muy bajos, por lo que un perfil conservador que decida no arriesgar o hacerlo lo mínimo, se moverá en productos de inversión tipo depósitos, bonos, fondos de inversión garantizados, etc con rentabilidades inferiores al 1% en muchos casos.

Sin embargo, si eres joven, puedes probar con algo más de riesgo al principio y conforme te acerques a la edad de jubilación, cambiar tus inversiones a algo más conservador para preservar tu dinero.

Respecto a cómo ahorrar de manera eficiente. Mi consejo es que contratéis un producto que os permita reinvertir los intereses que vayáis generando. Es lo que se conoce en términos financieros como “interés compuesto“.

Con el interés compuesto vas reinvirtiendo tus ganancias para que éstas generen más intereses.

Por ejemplo, invertimos 1.200 euros al año (100 euros al mes) en un producto que nos ofrece una rentabilidad del 2% anual. En un año, obtendríamos 1.224 euros. Estos 1.224 euros (lo invertido + los intereses generados) los volvemos a reinvertir al 2%, con lo que generaríamos un total de 1.248,48 euros al segundo año, y así sucesivamente.

A los 10 años, esos 1.200 euros se habrían transformado en 1.463 euros. Se trata de cantidades muy pequeñas y de tipos de interés bajos, pero es para que con este ejemplo veáis que reinvirtiendo los intereses, vuestro dinero sigue generando “valor”.

Espero que al menos este ejemplo pueda concienciaros de que ahorrar (pese a que sea complicado) pasa por ser la solución para nuestro más que incierto futuro.

No obstante, si queréis hacerme alguna consulta, no dudéis en contactar conmigo a través de la página web www.garciaslopezasesores.es. Estaré encantada de poder ayudaros.

Esta semana me despediré con una frase del teólogo británico John Wesley: “Gana todo lo que puedas; ahorra todo lo que puedas; da todo lo que puedas“.

En mi próximo post encontraréis nuevos contenidos. Hasta entonces, no olvidéis ser felices.