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Ayer estuve escuchando una de mis canciones favoritas de todos los tiempos: “Under Pressure” de Queen y David Bowie… ¡Casi nada! Y pensé que sería un buen título para lo que quiero contaros.

Vivimos una situación económica complicada agravada por esta pandemia a la que no vemos un fin cercano. Con casi medio millón de personas en ERTE y muchos negocios cerrados, las llamadas “colas del hambre” están cada vez más concurridas.

Hay hogares españoles que sufren verdaderas tragedias a nivel económico, pero no importa ir a casos extremos. Basta echar un vistazo al panorama para darnos cuenta de que pese a que intentamos remontar, reinventarnos, seguir avanzando, la verdad es que las circunstancias que nos rodean no nos lo están poniendo nada fácil.

Y todo esto… ¿En qué se traduce? Las presiones económicas a las que nos estamos viendo sometidos/as, empiezan a pasarnos factura. En muchos casos nuestros ingresos han disminuido, pero los gastos no lo hacen en la misma proporción.

Seguimos teniendo que afrontar los mismos gastos (hipoteca, alquiler, suministros, etc) con menos ingresos y esa presión nos lleva a lo que se conoce como “estrés financiero”.

¿Qué es el estrés financiero?

El estrés financiero es el resultado de la reacción humana ante la amenaza a su estabilidad económico-financiera. Nos lleva a una situación de presión y angustia ante una situación económica dominada por la incertidumbre.

Según datos de la Asociación Americana de Psicología, el 62% de los episodios de estrés están ocasionados por problemas financieros, afectando tanto a jóvenes como a adultos.

¿Cómo nos afecta el estrés financiero?

La falta de sueño y el agotamiento inciden negativamente en nuestro rendimiento laboral. La ansiedad también provoca que seamos menos productivos/as en nuestro trabajo.

Además el estrés desencadena una serie de reacciones en nuestro cerebro que afectan al proceso de toma de decisiones. ¿Consecuencias? Al no estar en tu mejor momento, las decisiones que tomes con respecto a tu dinero no serán las más acertadas: incrementar tu deuda por pedir más crédito del que puedes afrontar, invertir tus ahorros sin una planificación adecuada…

Pero es que el estrés financiero también repercute negativamente tanto en tu salud (enfermedades cardiovasculares o infecciosas) como en tus relaciones de pareja o con tu familia y amigos/as.

¿Qué podemos hacer para afrontarlo?

Os dejaré algunos consejos que espero os ayuden a gestionar de la mejor manera posible ese estrés:

  1. Intenta mantener la calma. Si ves que los problemas empiezan a agobiarte, procura relajarte. Respira hondo, practica meditación… Hoy en día existen múltiples técnicas anti-estrés que te ayudarán a serenarte.
  2. Toma conciencia de tu situación. Desde la calma, construye un mapa que te permita ver cuál es tu situación actual: tus ingresos, tus gastos habituales, las deudas que hayas podido contraer, etc.
  3. Traza un plan de contingencia que te permita controlar tus finanzas. Sólo desde una buena organización y planificación financiera, podrás empezar a controlar tu dinero. Si no sabes cómo hacerlo, acude a expertos que te ayuden.
  4. Adquiere buenos hábitos. En esta situación es fundamental mantener hábitos saludables. Hacer deporte y cuidar tu alimentación te permitirán sentirte mucho mejor contigo mismo/a.
  5. Una vez que tengas a raya tus finanzas, empieza a generar capacidad de ahorro. Ese ahorro te proporcionará la tranquilidad que necesitas. Además puedes ponerlo a trabajar y conseguir un “dinerillo” extra.

Sé lo que estás pensando: “Si no tengo dinero ni para afrontar mis gastos… ¿Cómo voy a pensar en ahorrar? No te agobies: vayamos paso a paso. Se trata de averiguar dónde estás y dónde quieres estar para trazar ese plan que te ayude a conseguirlo.

Vivir bajo presión no te ayuda y puedo asegurarte que liberarte del estrés financiero mejora mucho tu calidad de vida.

Por todo ello, deja de amargarte y apúntate el movimiento “Rock your Money”!! No hay nada mejor que “ponerse manos a la obra” ya. Te espero…

 

 

 

 

 

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2017-06-05, Marian López


Empezar a ahorrar desde ya, puede ser para muchos la tabla de salvación para su futuro.

Cada día leemos noticias en los periódicos que tienen que ver con el futuro de nuestras pensiones. Y la verdad es que dicho futuro planea sobre nosotros como algo tremendamente oscuro.

Sin embargo, una de las soluciones a ese “dolor de cabeza“, puede resultar más sencilla de lo que imaginamos: ahorrar.

Comenzar a ahorrar pronto y no esperar a hacerlo cuando tengamos cincuenta años, puede proporcionarnos alguna que otra alegría.

Uno de cada cuatro euros que entra en nuestros hogares, procede de las pensiones. El Gobierno ha tenido que afrontar durante el 2016 un déficit del Sistema de la Seguridad Social del 1,7%, y la cosa “pinta mal” para este 2017.

Al incremento del paro, se suma que nuestra esperanza de vida es cada vez mayor. El pago de las pensiones se convierte en “la patata caliente” del Gobierno de turno en nuestro país.

Como asesora de finanzas personales, siempre recomiendo a mis clientes que empiecen a ahorrar cuanto antes, y que pongan “deberes” a su familia para que todos lo hagan.

Pero ¿cómo ahorrar?.

Un amigo mío músico tiene una canción cuya letra decía “Hablar por hablar no es fácil“. Yo lo aplico al ahorro, y es que “ahorrar por ahorrar no es fácil“.

La mejor manera de ahorrar es hacerlo de forma eficiente. No se trata de coger dinero y esconderlo debajo del colchón, sino ahorrar eficientemente y desde jóvenes. Ahora lo veréis con un ejemplo.

Antes de nada hay que tener en cuenta el tema de la inflación porque eso afecta directamente al “valor del dinero“.

La inflación es el aumento generalizado y sostenido del precio de los bienes y servicios. No “valen” lo mismo 6 euros actuales que 1.000 pesetas de las de hace unos años.

Hoy en día podemos comprar menos cosas con 6 euros que antes con 1.000 pesetas.

 Por eso es muy importante que lo que ahorremos no quede “debajo de un colchón”, sino que lo pongamos a rentabilizar lo antes posible para que no pierda valor.

¿Qué podemos hacer para ahorrar de forma eficiente?.

 En primer lugar, aceptar que empezar a ahorrar a los 30 es mejor que hacerlo a los 50 porque el recorrido que tendremos para alcanzar nuestro objetivo, será mayor.

En segundo lugar, marcarnos un objetivo a largo plazo. ¿Qué dinero quiero tener de aquí a 10 años?. Y a partir de ahí, calcular cuánto debemos ahorrar para conseguirlo.

En tercer lugar, elegir el producto con el que queremos ahorrar. Para ello es sumamente importante que conozcamos cuánto riesgo estamos dispuestos a asumir para obtener una mayor rentabilidad.

Una vez que conozcamos nuestro perfil de inversión (para ello necesitaremos la ayuda de un asesor financiero), podremos ver la “carta de productos” que existe en el mercado.

Actualmente, los tipos de interés están muy bajos, por lo que un perfil conservador que decida no arriesgar o hacerlo lo mínimo, se moverá en productos de inversión tipo depósitos, bonos, fondos de inversión garantizados, etc con rentabilidades inferiores al 1% en muchos casos.

Sin embargo, si eres joven, puedes probar con algo más de riesgo al principio y conforme te acerques a la edad de jubilación, cambiar tus inversiones a algo más conservador para preservar tu dinero.

Respecto a cómo ahorrar de manera eficiente. Mi consejo es que contratéis un producto que os permita reinvertir los intereses que vayáis generando. Es lo que se conoce en términos financieros como “interés compuesto“.

Con el interés compuesto vas reinvirtiendo tus ganancias para que éstas generen más intereses.

Por ejemplo, invertimos 1.200 euros al año (100 euros al mes) en un producto que nos ofrece una rentabilidad del 2% anual. En un año, obtendríamos 1.224 euros. Estos 1.224 euros (lo invertido + los intereses generados) los volvemos a reinvertir al 2%, con lo que generaríamos un total de 1.248,48 euros al segundo año, y así sucesivamente.

A los 10 años, esos 1.200 euros se habrían transformado en 1.463 euros. Se trata de cantidades muy pequeñas y de tipos de interés bajos, pero es para que con este ejemplo veáis que reinvirtiendo los intereses, vuestro dinero sigue generando “valor”.

Espero que al menos este ejemplo pueda concienciaros de que ahorrar (pese a que sea complicado) pasa por ser la solución para nuestro más que incierto futuro.

No obstante, si queréis hacerme alguna consulta, no dudéis en contactar conmigo a través de la página web www.garciaslopezasesores.es. Estaré encantada de poder ayudaros.

Esta semana me despediré con una frase del teólogo británico John Wesley: “Gana todo lo que puedas; ahorra todo lo que puedas; da todo lo que puedas“.

En mi próximo post encontraréis nuevos contenidos. Hasta entonces, no olvidéis ser felices.

 

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2017-01-16, Marian López


Renovarse o morir“. Eso es lo que ha sucedido últimamente con los depósitos. Y es que con los tipos de interés bajo mínimos, si este producto de inversión quiere sobrevivir, no le quedará más remedio que renovarse.

El Banco de España publicaba que en noviembre del pasado año, el tipo de interés de los depósitos a un año era del 0,11%.

Los inversores más conservadores siempre habían apostado por los depósitos como uno de sus “productos estrella” con los que además de obtener una buena rentabilidad de su dinero, el riesgo que corrían era mínimo.

Pero la “época dorada” de los depósitos ya pasó y ahora toca afrontar una nueva etapa en la que este producto ya no brilla como lo hizo hasta hace relativamente poco tiempo.

Toca “ponerse las pilas” e intentar hacer atractivos de nuevo a los depósitos. Hay entidades y plataformas que ya están en ello. Con ese objetivo han lanzado al mercado algunas opciones “diferentes” para contratar depósitos:

1.- Raisin. Empezaremos con esta plataforma que funciona en nuestro país desde hace poco más de un año (en diciembre de 2016) a través de la cual podréis invertir en depósitos de entidades bancarias de la Unión Europea.

Esta plataforma alemana de depósitos a plazo fijo ha obtenido el reconocimiento del público como la mejor de su categoría dos años consecutivos (2014 y 2015). Cuenta con una base de 60.000 clientes “satisfechos” (como ellos mismos lo denominan).

¿Cómo funciona Raisin?. Te registras en la plataforma, transfieres el dinero que quieras invertir a tu cuenta Raising (abierta para la ocasión) y podrás elegir un depósito de entre cualquiera de los bancos colaboradores.

Es una fintech (finanzas + tecnología) enfocada a quienes quieran invertir su dinero en depósitos a plazo fijo con una rentabilidad algo atractiva, aunque ello implique invertir en entidades ubicadas fuera de España.

Ventajas: las entidades con las que trabaja Raisin están adheridas al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), por lo que el ahorrador tiene protegidos hasta 100.000 euros por titular y banco.

Desventajas: La oferta no es muy amplia y está fuera de nuestro país. Actualmente cuentan con 3 productos:

  • Depósito a 2 años al 1,05% TAE con EuramBank (Banco austriaco).
  • Depósito a 2 años al 0,94% TAE con AliorBank (Banco polaco).
  • Depósito a 2 años al 0,80% TAE CON J&T BANKA (Banco checo).

2.- Crédit Agricole Consumer Finance. Es la filial de créditos al consumo perteneciente al banco francés Crédit Agricole, líder en su país.

Tiene varias opciones de depósitos cuyos importes van desde los 5.000 (importe mínimo a invertir) hasta los 500.000 euros.

Las opciones son:

  • Depósito a 3 años al 1,35% TIN.
  • Depósito a 2 años al 1,20% TIN.
  • Depósito a 1 año al 1% TIN.
  • Depósito a 6 meses al 0,70% TIN.

Ventajas: son depósitos sin costes ni comisiones y con cobro de intereses anual (excepto el de 6 meses que se cobra a vencimiento).

En este caso sería el Fondo de Garantía de Depósitos y Resolución Francés (FGDR) quien garantizaría los 100.000 euros por depósito y titular.

3.- Banco Mediolanum. Condiciona la rentabilidad de sus depósitos a que contrates otros productos gestionados por la entidad por el mismo importe o superior al del depósito contratado. Los tres depósitos son a 6 meses:

  • Depósito 1.25 MIX.
  • Depósito 1.75 MIX.
  • Depósito 4.0 MIX.

A mayor número de productos contratados, mayor rentabilidad. También están garantizados los 100.000 eur por titular a través del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) español.

Amigos y amigas, hasta aquí las ofertas más “jugosas” de depósitos que actualmente podéis encontrar en el mercado.

Si lo que buscáis es obtener rentabilidades más elevadas, también deberéis asumir más riesgo. Es la regla que nunca falla.

No obstante, si necesitáis algún tipo de orientación sobre vuestras finanzas personales, no dudéis en contactar con nosotros a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es. Estaremos encantados de poder ayudarte.

Esta semana me despediré con una frase del gran Warren Buffett: “Regla número uno: nunca pierdas dinero; regla número dos: nunca olvides la regla número uno”.

La semana que viene volveremos con nuevos contenidos. Hasta entonces, por favor, sed felices.

 

 

 

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dieta-consumo

2016-09-12, Marian López


Consumir es adictivo. Vivimos en una sociedad abocada al consumo feroz. Si no te compras el móvil de última generación es porque no quieres.

Tanto comercios como financieras lo saben y nos ofrecen todo tipo de facilidades para acceder a productos impensables para nuestros bolsillos hace tan sólo unos años.

Ahora tener lo último en tecnología, comprarte ese bolso carísimo o el reloj con el que llevas soñando tanto tiempo, ya no son quimeras inalcanzables.

Las tarjetas, los mini créditos o la financiación de compras a plazos, nos ofrecen un universo de posibilidades para que esos “caprichos” puedan ser nuestros casi sin esfuerzo. Pero, ¿realmente los necesitamos?, ¿o podemos prescindir de ellos?.

En mi familia, tengo un caso muy cercano de alguien que trabaja más de 40 horas a la semana y nunca tiene dinero. ¿El problema?. Se gasta todo lo que tiene y más. ¿Por qué?. Porque comprar es su “nirvana” particular.

No sé si conocéis a Anna Newell Jones. Esta joven estadounidense tenía una adicción: la de consumir. Gastaba sin control hasta tal punto que se encontró con una deuda de casi 21.000 euros y sin dinero para poder devolverla.

Anna empezó con un “ayuno de consumo” que pasó a convertirse en una “dieta de consumo” con la que, en poco más de un año, consiguió saldar su deuda.

Ha decidido plasmar su éxito personal en un libro que os recomiendo encarecidamente titulado “The Spender’s Guide to Debt-Free Living” (La guía del gastador para vivir libre de deudas).

No es difícil pasar de consumir vorazmente a restringir tus gastos. Tan sólo es necesario tener algo de fuerza de voluntad.

¿Cómo consiguió Anna Newell frenar su afán consumista y saldar su deuda?.

 El primer año (según cuenta ella misma), es el peor. Lo que ella denomina “ayuno de consumo“. Es la fase más estricta en la que sólo vivía con lo esencial. Todo su gasto iba destinado a la comida como elemento de primera necesidad.

El segundo año, comenzó la “fase dos” de su experimento, denominada “dieta de consumo“. Durante esta segunda fase, se podía permitir algunos “caprichos” y se puso un tope de menos de 90 euros al mes.

Aún así, siempre tienes que seguir luchando contra esa “vocecita” interior que te incita a consumir. Es muy fácil dejarse llevar y volver a la rueda de la que habías salido.

¿Qué trucos podéis seguir para conseguir ahorrar?.

Consumir es fácil: basta con llegar a la tienda o meterte en la página web deseada y sacar tu tarjeta. El problema viene cuando ya ni siquiera la tarjeta te responde.

No son pocos los que piden un mini crédito para saldar la deuda de su tarjeta y no se dan cuenta de que con ello, lo único que consiguen es endeudarse aún más.

Ahorrar es mucho más difícil que consumir. Por eso es necesario aplicar algunos trucos que os ayuden a conseguirlo.

1.- Toma conciencia de tu problema. Es la “regla de oro“. Lo primero que deberemos hacer es ser conscientes de que tenemos un problema que se llama endeudamiento, y del que hay que salir.

2.- Analiza tu situación. ¡Párate a pensar!. Analiza el estado en el que te encuentras. Quizás te gusta consumir comprando cosas que no son necesarias, pero puedes afrontar el gasto que ello supone.

Lo que ocurre es que en la mayoría de casos, nos gusta consumir y lo hacemos sin analizar las consecuencias que puede tener en nuestra economía. Generalmente, no podemos asumir los gastos que acarrean esas compras sin control.

3.- Ordena tus deudas. Si los gastos proceden de varios sitios (tarjetas de crédito, préstamos), prioriza e intenta liquidar antes aquéllos por los que te van a cobrar más intereses para “quitártelos de encima” rápidamente.

4.- Planifica tus gastos. Coge un folio y divídelo en dos partes. Una será la lista de “necesidades” y la otra, la de “deseos“.

Dentro de la lista de necesidades estarían: la comida, la hipoteca o alquiler, los gastos de casa, las medicinas (en caso de que las tomases) o el teléfono.

En la lista de deseos entrarían los “caprichos” o los gastos más superfluos como los regalos, renovar el armario con alguna prenda de temporada, ir al cine, comer fuera de casa, etc.

Antes de consumir y caer en la tentación de comprar algo, hay que hacerse la gran pregunta: ¿realmente lo necesito?.

En www.garciaslopezasesores.es, creemos que una correcta planificación de tus finanzas es clave para mantener un buen rumbo en nuestra economía doméstica.

Ordenar nuestras cuentas, estar al día con los pagos y mantener a raya los gastos, son pautas que deberían convertirse en una rutina.

Parece sencillo, pero es difícil no sucumbir a la tentación en una sociedad consumista como la nuestra. Todo es cuestión de proponérselo. Ya lo decía Sófocles: “El éxito depende del esfuerzo“.

Pues ya sabéis… ¡A triunfar!.

La semana que viene, volveremos con un nuevo tema. Hasta entonces, por favor, sed felices.

 

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rebajas verano 2016

2016-07-04, Marian López


¿Es posible ahorrar en rebajas?. Ambos conceptos parecen compatibles, pero no nos engañemos. Gastar “con cabeza” no siempre es fácil.

El pasado 1 de julio comenzaron las rebajas de verano. En cuanto asoman los primeros carteles en las tiendas anunciando descuentos del 50%, somos muchos los que nos dejamos llevar por la emoción de comprar más barato.

Ojo con las rebajas. Son un arma de doble filo: los hay que se entregan a ellas sin medida, y quienes buscan sacar partido de las mismas ahorrándose un dinero.

Quienes se entregan por completo a las rebajas comprando todo lo que encuentran a su paso por el simple hecho de que esté barato, terminan pagando caro su desenfreno.

Este post va dirigido a todos aquellos que estáis decididos a aprovechar las rebajas para ahorrar. Os daremos unos consejos a tener en cuenta para comprar de forma inteligente (aunque os parezcan obvios, muchos los ignoran).

1.- Haz una lista de lo que necesitas. En rebajas no es necesario “comprar por comprar“. Nadie te va a mirar con cara extraña por el simple hecho de que no hayas gastado ni un euro.

Revisemos nuestras necesidades, incluso podemos incluir algún capricho (por qué no) y hagamos una lista cerrada de lo que queremos satisfacer. Nada que no aparezca en esa lista, debe comprarse.

2.- Fija un presupuesto máximo. Ese tope que nos fijemos, no debe ser rebasado. Si vamos a las rebajas y gastamos más de lo que habíamos presupuestado, habremos comprado barato, pero también habremos gastado más dinero del previsto.

3.- Ahorra previamente. Si eres de los que te gusta aprovechar las rebajas, cuando planifiques tu economía doméstica del año, debes pensar en destinar una parte de tu dinero a las rebajas. Así cuando lleguen, ya tendrás un importe ahorrado para ir de compras.

4.- Compara precios. Los centros comerciales son un buen campo de entrenamiento para ello. Te permiten dar un paseo por sus múltiples tiendas y comparar precios antes de decidirte por una.

A veces las diferencias de precio entre tiendas en un mismo producto, pueden ser considerables.

5.- Selecciona las tiendas a las que quieres ir. Una vez que hayas comparado precios, ya estarás en disposición de elaborar un listado de las tiendas a las que irás de rebajas. Así te ahorrarás dar vueltas interminables de un local a otro.

6.- Deja las tarjetas en casa. Siempre que te sea posible, en rebajas, paga al contado. Así evitarás la tentación de gastar más de lo que tenías previsto.

Salir de casa con una cantidad determinada de dinero, y contar lo que tenemos o lo que nos queda en la cartera, es una buena manera de tomar conciencia de lo que realmente gastamos.

7.- No hay que dejarse llevar por las supuestas “gangas“. A veces esas ofertas de dos por uno, no dejan de ser un tanto “engañosas”. Por ello es importante en rebajas cerciorarse de que se trata de una oferta real.

Todas las prendas o artículos rebajados, deben llevar una etiqueta que lo indique expresamente. Suele suceder que en las tiendas nos encontremos mezclados productos rebajados con otros de nueva temporada. Cuidado con esto.

8.- Guarda los tickets de compra durante un tiempo. Resulta útil por si surge algún problema. Los productos comprados nuevos, tienen una garantía de dos años por problemas de fabricación.

9.- Ahorra tiempo con las compras on line. La mayoría de tiendas on line, también se suman a las rebajas y descuentos. Resulta fácil y cómodo comprar desde tu Tablet o tu ordenador.

10.- Se paciente. Los primeros días de rebajas, todo son avalanchas humanas para alzarse con el “chollo” del verano. Pero el período de rebajas dura casi dos meses. A veces si esperas al final, es cuando aparecen las verdaderas “gangas” con descuentos de hasta el 70%.

Ya sabéis que la finalidad de nuestros post es que os resulten útiles para vuestro día a día. Una de las cosas que hacemos desde www.garciaslopezasesores.es, consiste en ayudaros a planificar vuestra economía doméstica. Podéis consultarnos sin compromiso.

Esta semana me despediré con una frase del famoso guionista Sidney Carroll: “Una ganga no es una ganga a menos que sea algo que necesites“.

La semana que viene volveremos con un nuevo post. Hasta entonces, sed felices.

 

 

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Heredar ahorros

2016-03-21, Marian López


Heredar no es fácil. Hay que tener claro qué hacer para evitar quebraderos de cabeza.

A la desagradable noticia de la muerte de un familiar, muchas veces se une la angustia de no saber gestionar la herencia que podamos recibir.

Para ello, nada mejor que acudir a un profesional que nos pueda orientar. En este post intentaremos ofreceros algunas claves sobre qué pasos hay que dar en caso de heredar unos ahorros.

Antes de nada, debéis saber que ningún banco se queda con el dinero del fallecido, ni aún en el caso de que no apareciesen familiares, herederos o descendientes directos reclamando la herencia. Si ello sucediese, la entidad declararía la cuenta “en abandono“.

Otra puntualización importante: para actuar correctamente hay que tener en cuenta que llegado el momento de aceptar una herencia, también se aceptan todas las deudas que pudiera tener el fallecido.

1.- Primer paso: comunicación del fallecimiento.

Una vez que hayamos superado el amargo trago de recibir una noticia como la de la muerte de algún familiar o allegado, lo primero que debemos hacer es comunicar dicho fallecimiento al banco o bancos donde el fallecido tuviera cuentas.

2.- Bloqueo de cuentas del fallecido.

Tras la comunicación al banco del fallecimiento, las cuentas bancarias del titular fallecido se bloquean a la espera de que se justifique quién o quienes son sus herederos.

Dentro de estas cuentas bancarias se incluyen: cuentas corrientes, cuentas nómina o depósitos a plazo fijo.

Para saber en qué bancos tenía alguna cuenta corriente el fallecido, hay que acudir a la Agencia Tributaria.

Otros productos de ahorro como fondos de inversión o una cartera de valores se incluyen en la “masa hereditaria“, quedando pendientes de la resolución final de la herencia.

3.- Certificar ante el banco que tú tienes derecho a heredar.

 El derecho hereditario se certifica presentando el certificado de defunción y el registro de actos de última voluntad, junto con una copia autorizada del último testamento.

De esta manera, será posible que obtengamos información y detalles sobre la situación financiera del difunto.

También será necesario acreditar el derecho a la adjudicación de bienes, lo que posibilita que podamos disponer de los saldos, una vez que se haya liquidado el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (diferente según la Comunidad Autónoma en la que vivas).

4.- Qué ocurre si hay más titulares en la cuenta.

Los autorizados en cuenta pierden todos los poderes de gestión, mientras que los cotitulares recibirán el 50% del dinero (capital por el que tributan a Hacienda), sin pagar ningún impuesto hereditario. El resto se repartirá según testamento.

5.- Las deudas también se heredan.

Llegado el momento de aceptar una herencia, también estamos aceptando la deuda que conlleva.

Por este motivo, aceptar una herencia no es obligatorio. Podemos renunciar a la misma ya que la aceptación de herencia lleva implícito recibir no sólo los ahorros, sino también las deudas como préstamos personales o hipotecas si las hubiera.

Es muy importante “hacer números” y comprobar si las deudas superan los beneficios. En caso afirmativo, tú como heredero, tendrías que pagarlas con tu propio patrimonio.

¿Qué opciones tengo para evitar que esto suceda?.

  • Si se sabe que las deudas superan el beneficio, lo más aconsejable es la renuncia a la herencia.
  • En caso de que no sepamos si las deudas superan el beneficio, se puede aceptar la herencia “a beneficio de inventario“, que consiste en la realización de un inventario de bienes y deudas, y sólo si una vez liquidadas esas deudas quedara un excedente, éste pasaría al heredero.

Esperamos que estos cinco puntos os sirvan al menos como una pequeña orientación en el caso de que os veáis en esas circunstancias.

No obstante, al tratarse de un tema algo complicado, lo mejor es acudir a profesionales que os puedan aconsejar en los pasos a seguir para que el procedimiento llegue a “buen puerto“.

Desde www.garciaslopezasesores.es, nos comprometemos a ayudaros en lo que necesitéis. Podéis contactar con nosotros sin compromiso a través de nuestra página web.

Volveremos la semana que viene con nuevos contenidos. Hasta entonces, sed felices.

 

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Diferencias hombres-mujeres

2016-03-14, Marian López


Está claro que hombres y mujeres somos diferentes: ni mejores, ni peores. Tan sólo diferentes. Y esa diferencia también se plasma a la hora de invertir.

La semana pasada-en concreto el 8 de marzo-, fue el “Día Internacional de la Mujer”. No es un día especialmente señalado en mi calendario, es más, espero y deseo que deje de celebrarse pronto, porque eso significará que estamos en igualdad de condiciones con nuestros colegas del género masculino.

En este post no pienso hacer ningún alegato feminista, se trata simplemente de dejar plasmado algo que está comprobado por equipos profesionales de sociólogos y psicólogos: hombres y mujeres también somos diferentes cuando invertimos.

En finanzas influyen muchísimo los sentimientos y las emociones a la hora de tomar una determinación. Incluso hay estudios que relacionan los colores con nuestra actitud ante el dinero (en agosto del año pasado, ya dediqué un post a este tema).

La mayoría de estos estudios se han realizado en Estados Unidos, pero las conclusiones a las que llegan, nos pueden ayudar a entendernos un poco mejor.

A la hora de invertir, hombres y mujeres lo hacen de manera diferente: ambos podrían aprender el uno del otro para mejorar sus debilidades y destacar aún más sus fortalezas.

Puntualizar que las generalizaciones no son buenas, y por tanto, estas conclusiones no implican “compartimentos estanco”: ni todas las mujeres son conservadoras, ni todos los hombres propensos al riesgo.

Los expertos en la materia coinciden en señalar que los hombres generalmente, tienen más confianza en sí mismos a la hora de invertir, mientras que las mujeres tienen sus objetivos más definidos y mueven menos sus inversiones.

Veamos algunas de estas diferencias:

Cómo invertimos en acciones.

El porcentaje de hombre y mujeres que invierten en acciones es prácticamente el mismo, pero sin embargo la forma en que lo hacen es distinta.

Los hombres compran y venden acciones con mucha mayor frecuencia que las mujeres. Ellos son más impulsivos y a veces tienden a precipitarse a la hora de tomar una decisión.

Nosotras nos lo pensamos más antes de dar un paso. En el caso de la Bolsa, la prudencia puede tener su recompensa. Al realizar menos operaciones que ellos, tenemos menos posibilidades de hacerlas en el momento equivocado y exponernos a perder dinero.

Cómo invertimos en Fondos.

Las mujeres tenemos tendencia a elegir fondos más conservadores o incluso que tengan una fecha determinada de vencimiento (como los fondos garantizados). En cambio los hombres prefieren por lo general fondos de inversión con un componente más elevado de renta variable.

También aquí, los expertos han corroborado que los hombres tienen menos problemas a la hora de cambiar un fondo por otro que las mujeres.

Cómo nos enfrentamos al ahorro.

Nosotras somos más propensas a ahorrar que nuestros colegas masculinos. Entre quienes guardan un porcentaje mayor de sus ingresos para el futuro, hay más mujeres que varones.

En una encuesta realizada por la gestora de fondos BlackRock, a la pregunta “¿Qué haría usted si recibiera un extra de 200 euros al mes?”, el 45% de las mujeres contestó que lo guardaría para el futuro, frente a un 38% de hombres.

 Nuestra tendencia femenina es la del ahorro a más largo plazo con un perfil conservador, pensando en nuestro futuro y el de nuestros hijos: una vez más, uno de nuestros instintos primarios como es el de la protección, vuelve a aflorar en el mundo de las finanzas.

Entre las conclusiones de los expertos en cuanto al ahorro para nuestro futuro, destaca que las pensiones de las mujeres son más bajas que las de los hombres, pero no porque nuestras estrategias de inversión sean peores que las de ellos, sino porque desgraciadamente, nuestros sueldos son más bajos.

Este puede ser uno de los argumentos que se esconda detrás de las determinaciones que tomamos a la hora de invertir.

Asesoramiento.

También existe una gran diferencia en la manera cómo nos enfrentamos a la hora de gestionar nuestras finanzas. En general, las mujeres preferimos estar asesoradas por profesionales, mientras que ellos optan por tomar sus propias decisiones según su criterio.

La búsqueda de un asesoramiento profesional para nuestras finanzas, puede suponer una ventaja. Nosotras preguntamos más, queremos entender cuál es el propósito de la estrategia que nos plantea nuestro asesor/a y cómo me va a ayudar a alcanzar mis metas.

Todos los inversores deberían plantearse estas cuestiones.

Conclusiones.

Tras revisar los estudios que se han hecho al respecto, mi conclusión es que hombres y mujeres por lo general, somos diferentes también a la hora de enfrentarnos a las finanzas.

El perfil de la mujer suele ser más conservador y a mayor plazo. Solemos mover menos nuestras carteras. Mostramos cierta desconfianza y por eso acudimos a profesionales que nos asesoren y ayuden a planificar nuestras inversiones. Estamos siempre dispuestas a aprender.

El hombre tiende más al riesgo: antepone los beneficios que pueda obtener al riesgo que conlleve. Confía más en sí mismo y eso tiene dos consecuencias: mueve con más frecuencia su cartera y además se fía más de su propio criterio, por lo que considera que no necesita un asesoramiento profesional constante.

Pese a ser diferentes, podemos complementarnos perfectamente y aprender unos de otros. Al final, ambas estrategias son igualmente válidas obteniendo resultados similares en cuanto a ganancias conseguidas.

Al aprender de los mejores hábitos de cada uno, podrían beneficiarse los inversores de ambos sexos. El diálogo puede ayudar a conseguir mejores resultados.

Si con este post, os ayudo a reflexionar, me daré por satisfecha porque habré conseguido mi objetivo.

Ya sabéis que si os decidís a solicitar ayuda de un profesional, en www.garciaslopezasesores.es, estaremos encantados de responder a todas vuestras dudas.

La semana que viene volveremos con un nuevo tema. Hasta entonces, sed felices.

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Capacidad de pago

2016-02-22, Marian López


 

Antes de solicitar un préstamo, es importante que sepas calcular tu capacidad de pago para averiguar si serás capaz de devolver el dinero.

Todos sabemos que, pese a que se diga lo contrario, pedir un préstamo al banco no es tan sencillo. Generalmente, las entidades financieras nos demandarán mucha información además de las garantías que avalen el dinero que nos van a prestar.

Cuántas veces habremos oído ya la frase de “los bancos te prestan dinero cuando demuestras que no lo necesitas”.

Si lo pensáis bien, un banco no deja de ser una empresa cuyo negocio se basa por un lado en prestar dinero y por otro en pagarte por el dinero que depositas en ellos. Es lógico que quieran asegurarse de que ese dinero que te prestan será devuelto.

Por eso, es importante que antes de acudir a una entidad financiera en busca de ese dinero que necesitas, seamos capaces de calcular nuestra capacidad para devolverlo.

¿Qué es la capacidad de pago?.

La capacidad de pago es la cantidad de dinero que te queda disponible mensualmente una vez deducidos todos tus gastos.

Otra manera de definir la capacidad de pago sería la cantidad máxima de ingresos que tienes y de los que puedes disponer para pagar tu deuda. También se conoce como la capacidad de endeudamiento.

¿Cómo calcular tu capacidad de pago?.

Lo haremos a través de cuatro sencillos pasos:

1.- Ingresos brutos. Deberás tener en cuenta todos tus ingresos antes de impuestos: sueldo, comisiones o incentivos, y demás fuentes de ingresos.

2.- Ingresos netos. A esos ingresos brutos le restas los impuestos a los que estén sujetos. Por ejemplo a los ingresos que provengan de tu actividad laboral, se les aplica el Impuesto de la Renta de Personas Físicas (IRPF). El resultado de esta resta serían los ingresos netos.

3.- Gastos. Haz una lista de todos tus gastos y réstalos del ingreso neto. Entre los gastos deben figurar tanto los fijos cada mes como los variables (haz un cálculo de estos últimos).

Dentro de los gastos fijos, podemos considerar: la hipoteca o alquiler, el colegio de los niños, la comida, el importe que destinas a ropa, gasolina o transporte.

Los gastos variables estarían formados por: vacaciones, regalos, ocio, eventos sociales (aniversarios, cumpleaños).

4.- Ahorro. Igual que calculas los ingresos y gastos, también debes hacer constar el dinero que destinas al ahorro, aquél del que podrás disponer en caso de que se diese alguna emergencia o imprevisto.

Capacidad de pago para las entidades financieras.

Es el porcentaje que representa nuestro excedente después de restarle los impuestos y gastos al ingreso neto.

Además, para determinar tu capacidad de pago habrá que dividir el excedente entre los ingresos netos.

Una capacidad de pago es baja cuando el porcentaje resultante de estas operaciones es igual o menor al 10% del ingreso neto.

Por el contrario, una capacidad de pago es alta cuando sobrepasa el 30%.

Generalmente, esta suele ser la fórmula empleada por los bancos e instituciones crediticias para calcular nuestra capacidad de pago antes de concedernos un préstamo o crédito.

Ya os adelanto, que los bancos no permiten a sus clientes un endeudamiento superior al 30% de sus ingresos. Se supone que el 70% restante, es lo que necesitáis para vivir.

Es decir, todas vuestras deudas (por ejemplo lo que pagues de hipoteca + lo que pagues de algún préstamo) no pueden superar esa barrera del 30%. Por ejemplo, si ganas 1.500 euros al mes, podrías permitirte unos gastos de 450 euros mensuales.

Por tanto, o ganas un “sueldazo“, o para acceder a un préstamo en condiciones, tienes que pedirlo a nombre de dos personas.

De no ser así, resulta bastante complicado que un banco os conceda un préstamo. Otra cosa distinta son las empresas que se dedican a dar “microcréditos”. Algunas de ellas incluso aunque estés en la lista de morosos (ASNEF), pero esa ya es otra historia…

Os recuerdo que desde www.garciaslopezasesores.es, os ofrecemos el servicio de asesoramiento para vuestras finanzas personales. No dudéis en contactar con nosotros sin compromiso.

Lo único que os pido como cada semana, es que seáis felices.

 

 

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Objetivos financieros 2016

2016-01-04, Marian López


Este nuevo año podemos alcanzar nuestros objetivos financieros: analizar propósitos, ahorrar, realizar un presupuesto o invertir nos ayudaran a lograrlo.

Ha pasado un año más, y como cada principio de año, hacemos una lista de propósitos a cumplir. Siempre suelen repetirse los mismos: dejar de fumar, hacer más deporte, retomar los estudios, etc.

Entre esos propósitos también se encuentra el ahorro. ¿Quién no se plantea empezar el año haciendo una buena planificación financiera?. Así evitaríamos agobios económicos de última hora.

Pero, desgraciadamente los propósitos no siempre son fáciles de cumplir y menos aún con un carácter como el de los españoles. Dejarlo todo para el final es la máxima más común entre nosotros (aunque nos pese reconocerlo). Y es que somos un país donde la improvisación gana por goleada.

En este post, os daremos algunos consejos que os facilitarán alcanzar vuestros objetivos financieros para este recién estrenado año. ¡Tenemos aún doce meses por delante para conseguirlo!.

Estos son nuestros consejos:

1.- Mejorar nuestra educación financiera.

Una educación financiera básica, es la clave que nos ayudará a tomar decisiones adecuadas. Necesitaríamos aprender conceptos básicos como qué es el tipo de interés, la inflación, en qué consiste diversificar, qué perfil de riesgo tenemos o qué comisiones pagamos y por qué.

Son cuestiones muy básicas que pueden ayudarnos a ahorrar y rentabilizar nuestros ahorros.

2.- Hacer un presupuesto y planificar los gastos.

Es algo sencillo pero que muy poca gente hace. Basta que calcules cuáles serán tus ingresos (sueldo, si percibes rentas por algún alquiler, etc), qué vas a gastar (si tienes algún préstamo, cuotas de recibos domésticos, gastos escolares, gimnasio, seguros) y cuándo vas a tener que hacer efectivos esos pagos (a principios de mes, anualmente).

Si haces una correcta planificación de tus ingresos y gastos, evitarás entrar en deudas.

3.- Contribuye a tu ahorro para el retiro.

Otro de tus objetivos financieros prioritarios, debe ser el ahorro para tu jubilación. Nuestra población envejece y el presupuesto de las arcas públicas destinado a las pensiones va disminuyendo.

Ese es un problema al que podemos dar solución cada uno de nosotros a nivel particular. Es muy importante planificar correctamente nuestra jubilación si queremos mantener un nivel de vida medianamente “decente“.

Cuanto antes empecemos a ahorrar a través de cualquiera de los instrumentos disponibles para ello (planes de pensiones, planes de ahorro, PIAS, fondos, etc), más dinero podremos acumular.

Siempre hay que tener en cuenta cuál es nuestro perfil de inversión antes de tomar una decisión. Para ello, podéis contar con la ayuda de un experto en finanzas que os oriente.

Es importante que os lo toméis como una rutina: el dinero destinado a la jubilación, debe deducirse de vuestro presupuesto ya a principios de mes, como otro gasto más.

4.- Revisa los gastos pequeños.

Mucho ojo a esos pequeños gastos de nuestro “día a día“, que a final de mes pueden sumar una buena cantidad de dinero. No nos damos cuenta pero el café o el desayuno a media mañana, el periódico, el tabaco (para los fumadores), son gastos que a simple vista parecen insignificantes pero que no lo son tanto. Intenta reducirlos en la medida de lo posible.

5.- Poner nuestro dinero a trabajar.

Otro consejo para conseguir alcanzar nuestros objetivos financieros de cara al nuevo año, es el de hacer trabajar a nuestro dinero.

Pese a que actualmente ha regresado la fiebre de las cuentas remuneradas (pagan algo de interés por el dinero que tengas en cuenta), hay que prestar atención a los condicionantes de las mismas, entre otras la vinculación que te exigen y además no remuneran todo el saldo.

Por lo general, el dinero que tenemos en cuenta corriente o no produce o si lo hace, es muy poco el interés que te ofrecen. Una opción es invertir (siempre es aconsejable acudir a un experto antes).

Existen muchas opciones de inversión para rentabilizar tu dinero y que se adaptan al nivel de riesgo que estés dispuesto a asumir de cara a obtener dicha rentabilidad.

6.- Analiza tu perfil de riesgo.

Ya hemos hecho mención a ello. De la mano de un asesor financiero, puedes averiguar cuál es tu perfil de riesgo para ver si tu cartera se adapta a lo que quieres conseguir y qué riesgo estás dispuesto a asumir.

7.- Maneja las deudas de manera responsable.

Una deuda mal gestionada puede suponer nuestra ruina. Si realmente necesitas dinero para afrontar un proyecto y no dispones de liquidez suficiente, la única vía es recurrir al crédito.

Hay que ser muy prudentes a la hora de afrontar nuestras deudas. La constancia en el pago de la misma es fundamental. A la hora de elaborar tu presupuesto, ya debes descontar esos gastos y procurar liquidar la deuda puntualmente.

Por supuesto, hay que evitar a toda costa liquidar deudas a base de seguir pidiendo préstamos. Así lo único que conseguirás en endeudarte aún más. No solicites más préstamos hasta que no hayas liquidado el primero.

Mucho cuidado también con las tarjetas de crédito. Una tarjeta de crédito descontrolada se convertirá en tu peor pesadilla.

8.- Guarda y revisa tus facturas.

Controlar los gastos de tu casa así como comprobar las facturas, puede ayudarte a detectar errores o incluso negociar condiciones con las empresas suministradoras de servicios. Actualmente existe mucha competencia y ante cualquier oferta, es bueno comparar con lo que tienes.

9.- Revisa tus contratos financieros.

Últimamente se han producido algunos cambios en productos financieros. Basta recordar el ejemplo del fin de las cláusulas suelo en las hipotecas.

Por ello, es recomendable que en cuanto seáis conocedores de alguna noticia que os pueda afectar en este sentido, reviséis vuestros contratos. Quizás ahora sea un buen momento para tratar de renegociar con vuestro banco (o al menos, intentarlo).

10.- Pon un seguro en tu vida.

Es algo en lo que muchos de nosotros no pensamos hasta que nos pasa algo. Nadie está a salvo de imprevistos y si los tienes cubiertos, en el momento en que te ocurran, lo agradecerás.

Estos son nuestros diez consejos para lograr alcanzar tus objetivos financieros en 2016. Esperamos que os sirvan de ayuda. Ya sabéis que ante cualquier duda, podéis contactar con nosotros a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es.

Que los Reyes Magos sean generosos con todos vosotros. La semana que viene volveremos con nuevos contenidos. Hasta entonces, sed felices.

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ahorro-navidad

2015-12-07, Marian López


Ahorrar en Navidad es posible. Sólo necesitas seguir estos sencillos consejos para que la famosa “cuesta de enero” nos resulte más llevadera.

Diciembre es uno de los meses del año en el que gastamos más dinero. Papá Noel nos pisa los talones, las calles se llenan de luces que nos encandilan y la tele no para de bombardearnos con miles de anuncios… Sí, es el síntoma inequívoco de que llega la Navidad.

Todo está pensado para que saquemos a pasear el consumismo voraz que llevamos en nuestro interior. A veces se muestra aletargado, pero es en estas fechas cuando reluce en todo su esplendor.

Pero no nos volvamos locos. Si hacemos una correcta planificación, podremos disfrutar de las Fiestas sin quebraderos de cabeza. Pese a que hagamos algún que otro gasto “extraordinario“, se puede y se debe ahorrar en Navidad.

La clave está en la previsión. Con una adecuada planificación, todo nos resultará mucho más sencillo. Si elaboramos ya nuestro plan, podemos evitar que nuestro bolsillo se resienta más de lo necesario.

Basta con que pensemos en todas esas personas que ni siquiera tendrán un techo o algo de alimento que llevarse a la boca, para que se nos quiten las ganas de despilfarrar.

La regla de oro sería: “ahorra con antelación“. Probablemente, estas Navidades ya te habrá “pillado el toro“. Pues bien, no permitas que te suceda lo mismo para las próximas.

Lo ideal sería que cada mes (hasta el año que viene), ahorrases una cantidad. Así te costaría mucho menos llegar a estas fechas con algo de dinero “extra”.

Puedes abrir una cuenta remunerada- aparte de la tuya habitual-, destinada sólo a este ahorro. Con ello conseguirás no sólo tener ese dinero apartado del resto, sino que además, puedes obtener algo de rentabilidad que incremente ese ahorro.

Ya una vez entrados en materia, ahí van unos consejos que os ayudarán a ahorrar en Navidad:

1.- Conoce cuáles son tus posibilidades. Lo primero que debemos hacer es sentarnos y saber con qué dinero contamos para los gastos navideños. Es mejor “perder” diez minutos en reflexionar acerca de ello, que salir a gastar a lo loco y tener que reparar el daño después.

2.- Elabora un presupuesto. En base a ese dinero del que disponemos, deberíamos hacer un presupuesto en el que se incluya todo lo que pensamos que vamos a necesitar en esta Navidad: comida, regalos, loterías, ropa, fiestas, lotería, etc.

Estima cuánto dinero te vas a dejar en cada una de estas cosas y ponte un tope del que no puedes pasarte.

3.- Compra sólo aquello que necesites. Siempre insisto en lo mismo: a la hora de gastar, hazlo “con cabeza“. Y es que en Navidad parecemos poseídos por el espíritu de las compras compulsivas. Trata de evitarlo. No derroches y si realmente no necesitas algo, no lo compres.

4.- Haz una lista. Escribe una lista con las personas a quien quieras regalarle algo y destina una cosa a cada uno en base al nivel de compromiso que tengas. A veces las personas aprecian más algo sencillo que demuestre que te acuerdas de ellas.

5.- Compara precios. No compres en el primer sitio que veas. Es mejor hacer un recorrido por varias tiendas o incluso comprar on line. Existen diferencias notables de precios.

Por estas fechas, hay “promociones especiales” en algunas tiendas: no dudes en aprovecharlas para ahorrarte unos euros.

6.- No esperes a comprar en el último momento. Hace unos días, disfrutamos del “Black Friday“, un buen momento para anticipar algunas compras aprovechando descuentos que iban desde el 20% hasta el 50%.

Esperando al último momento sólo conseguirás pagar más caro por el mismo artículo. Por ejemplo, algunos productos alimenticios pueden llegar a duplicar su precio.

7.- Mantén un registro de tus compras. Ten claro lo que te has gastado, para quién y cuánto te ha costado.

Haz una especie de hoja de contabilidad doméstica que te permita ver claramente lo que te has gastado y el dinero que te queda para poder seguir gastando. De esta forma, te asegurarás mantenerte dentro de los límites que te has marcado.

8.- Ojo con las tarjetas de crédito. Son días de mucho gasto y si no hemos sido previsores, “tiraremos de tarjeta“. Por supuesto lo mejor es comprar en efectivo porque de esta manera controlas mucho más lo que vas gastando, ya que lo notas directamente en tu cartera.

La gran mayoría de nosotros recurrimos a las tarjetas porque son un medio de pago más cómodo. Es “preferible” que te roben una tarjeta a dinero.

Lo mejor es utilizar la tarjeta de débito, ya que el dinero te lo descuentan al momento y es más fácil controlar el gasto.

Pero si no te queda más remedio que utilizar la tarjeta de crédito, mi consejo es que le pongas un límite bajo que sepas que puedes afrontar al mes siguiente cuando te lo carguen en cuenta, y trates de no ampliarlo.

Debes aprender a ceñirte a un presupuesto, o de lo contrario enero puede convertirse  en una pesadilla.

9.- Si puedes, espera a las rebajas. Sobre todo cuando se trata de ropa o ese bolso caro que nunca llegas a comprarte. Utiliza el viejo truco de hacerle un vale en un papel bonito a tu pareja o familiar (o que te lo hagan a ti), y cuando empiecen las rebajas os vais juntos a comprar ese objeto que tanto deseáis con un buen descuento.

Siguiendo estos sencillos consejos, comprobaréis como ahorrar en Navidad es posible.

Las navidades son unas fechas para disfrutar en familia. Debería bastar con esas reuniones eternas en las que ves a familiares que no recuerdas haber visitado en los últimos dos años y con los que acabas cantando villancicos bajo la promesa de veros más a menudo.

Ese es el verdadero espíritu de la Navidad. Mucho más llevadero con una economía planificada, desde luego.

Ya sabéis que si necesitáis algún consejo para vuestras finanzas domésticas, desde www.garciaslopezasesores.es, os brindamos un asesoramiento de calidad ya que contamos con un equipo de profesionales dispuestos a ello.

Me despido una semana más con la mejor recomendación del mundo: sed felices.

Hasta la semana que viene.