tipo de interés Tag

Tiempo de lectura: 3 minutos

2017-06-05, Marian López


Empezar a ahorrar desde ya, puede ser para muchos la tabla de salvación para su futuro.

Cada día leemos noticias en los periódicos que tienen que ver con el futuro de nuestras pensiones. Y la verdad es que dicho futuro planea sobre nosotros como algo tremendamente oscuro.

Sin embargo, una de las soluciones a ese “dolor de cabeza“, puede resultar más sencilla de lo que imaginamos: ahorrar.

Comenzar a ahorrar pronto y no esperar a hacerlo cuando tengamos cincuenta años, puede proporcionarnos alguna que otra alegría.

Uno de cada cuatro euros que entra en nuestros hogares, procede de las pensiones. El Gobierno ha tenido que afrontar durante el 2016 un déficit del Sistema de la Seguridad Social del 1,7%, y la cosa “pinta mal” para este 2017.

Al incremento del paro, se suma que nuestra esperanza de vida es cada vez mayor. El pago de las pensiones se convierte en “la patata caliente” del Gobierno de turno en nuestro país.

Como asesora de finanzas personales, siempre recomiendo a mis clientes que empiecen a ahorrar cuanto antes, y que pongan “deberes” a su familia para que todos lo hagan.

Pero ¿cómo ahorrar?.

Un amigo mío músico tiene una canción cuya letra decía “Hablar por hablar no es fácil“. Yo lo aplico al ahorro, y es que “ahorrar por ahorrar no es fácil“.

La mejor manera de ahorrar es hacerlo de forma eficiente. No se trata de coger dinero y esconderlo debajo del colchón, sino ahorrar eficientemente y desde jóvenes. Ahora lo veréis con un ejemplo.

Antes de nada hay que tener en cuenta el tema de la inflación porque eso afecta directamente al “valor del dinero“.

La inflación es el aumento generalizado y sostenido del precio de los bienes y servicios. No “valen” lo mismo 6 euros actuales que 1.000 pesetas de las de hace unos años.

Hoy en día podemos comprar menos cosas con 6 euros que antes con 1.000 pesetas.

 Por eso es muy importante que lo que ahorremos no quede “debajo de un colchón”, sino que lo pongamos a rentabilizar lo antes posible para que no pierda valor.

¿Qué podemos hacer para ahorrar de forma eficiente?.

 En primer lugar, aceptar que empezar a ahorrar a los 30 es mejor que hacerlo a los 50 porque el recorrido que tendremos para alcanzar nuestro objetivo, será mayor.

En segundo lugar, marcarnos un objetivo a largo plazo. ¿Qué dinero quiero tener de aquí a 10 años?. Y a partir de ahí, calcular cuánto debemos ahorrar para conseguirlo.

En tercer lugar, elegir el producto con el que queremos ahorrar. Para ello es sumamente importante que conozcamos cuánto riesgo estamos dispuestos a asumir para obtener una mayor rentabilidad.

Una vez que conozcamos nuestro perfil de inversión (para ello necesitaremos la ayuda de un asesor financiero), podremos ver la “carta de productos” que existe en el mercado.

Actualmente, los tipos de interés están muy bajos, por lo que un perfil conservador que decida no arriesgar o hacerlo lo mínimo, se moverá en productos de inversión tipo depósitos, bonos, fondos de inversión garantizados, etc con rentabilidades inferiores al 1% en muchos casos.

Sin embargo, si eres joven, puedes probar con algo más de riesgo al principio y conforme te acerques a la edad de jubilación, cambiar tus inversiones a algo más conservador para preservar tu dinero.

Respecto a cómo ahorrar de manera eficiente. Mi consejo es que contratéis un producto que os permita reinvertir los intereses que vayáis generando. Es lo que se conoce en términos financieros como “interés compuesto“.

Con el interés compuesto vas reinvirtiendo tus ganancias para que éstas generen más intereses.

Por ejemplo, invertimos 1.200 euros al año (100 euros al mes) en un producto que nos ofrece una rentabilidad del 2% anual. En un año, obtendríamos 1.224 euros. Estos 1.224 euros (lo invertido + los intereses generados) los volvemos a reinvertir al 2%, con lo que generaríamos un total de 1.248,48 euros al segundo año, y así sucesivamente.

A los 10 años, esos 1.200 euros se habrían transformado en 1.463 euros. Se trata de cantidades muy pequeñas y de tipos de interés bajos, pero es para que con este ejemplo veáis que reinvirtiendo los intereses, vuestro dinero sigue generando “valor”.

Espero que al menos este ejemplo pueda concienciaros de que ahorrar (pese a que sea complicado) pasa por ser la solución para nuestro más que incierto futuro.

No obstante, si queréis hacerme alguna consulta, no dudéis en contactar conmigo a través de la página web www.garciaslopezasesores.es. Estaré encantada de poder ayudaros.

Esta semana me despediré con una frase del teólogo británico John Wesley: “Gana todo lo que puedas; ahorra todo lo que puedas; da todo lo que puedas“.

En mi próximo post encontraréis nuevos contenidos. Hasta entonces, no olvidéis ser felices.

 

Tiempo de lectura: 3 minutos

2017-01-16, Marian López


Renovarse o morir“. Eso es lo que ha sucedido últimamente con los depósitos. Y es que con los tipos de interés bajo mínimos, si este producto de inversión quiere sobrevivir, no le quedará más remedio que renovarse.

El Banco de España publicaba que en noviembre del pasado año, el tipo de interés de los depósitos a un año era del 0,11%.

Los inversores más conservadores siempre habían apostado por los depósitos como uno de sus “productos estrella” con los que además de obtener una buena rentabilidad de su dinero, el riesgo que corrían era mínimo.

Pero la “época dorada” de los depósitos ya pasó y ahora toca afrontar una nueva etapa en la que este producto ya no brilla como lo hizo hasta hace relativamente poco tiempo.

Toca “ponerse las pilas” e intentar hacer atractivos de nuevo a los depósitos. Hay entidades y plataformas que ya están en ello. Con ese objetivo han lanzado al mercado algunas opciones “diferentes” para contratar depósitos:

1.- Raisin. Empezaremos con esta plataforma que funciona en nuestro país desde hace poco más de un año (en diciembre de 2016) a través de la cual podréis invertir en depósitos de entidades bancarias de la Unión Europea.

Esta plataforma alemana de depósitos a plazo fijo ha obtenido el reconocimiento del público como la mejor de su categoría dos años consecutivos (2014 y 2015). Cuenta con una base de 60.000 clientes “satisfechos” (como ellos mismos lo denominan).

¿Cómo funciona Raisin?. Te registras en la plataforma, transfieres el dinero que quieras invertir a tu cuenta Raising (abierta para la ocasión) y podrás elegir un depósito de entre cualquiera de los bancos colaboradores.

Es una fintech (finanzas + tecnología) enfocada a quienes quieran invertir su dinero en depósitos a plazo fijo con una rentabilidad algo atractiva, aunque ello implique invertir en entidades ubicadas fuera de España.

Ventajas: las entidades con las que trabaja Raisin están adheridas al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), por lo que el ahorrador tiene protegidos hasta 100.000 euros por titular y banco.

Desventajas: La oferta no es muy amplia y está fuera de nuestro país. Actualmente cuentan con 3 productos:

  • Depósito a 2 años al 1,05% TAE con EuramBank (Banco austriaco).
  • Depósito a 2 años al 0,94% TAE con AliorBank (Banco polaco).
  • Depósito a 2 años al 0,80% TAE CON J&T BANKA (Banco checo).

2.- Crédit Agricole Consumer Finance. Es la filial de créditos al consumo perteneciente al banco francés Crédit Agricole, líder en su país.

Tiene varias opciones de depósitos cuyos importes van desde los 5.000 (importe mínimo a invertir) hasta los 500.000 euros.

Las opciones son:

  • Depósito a 3 años al 1,35% TIN.
  • Depósito a 2 años al 1,20% TIN.
  • Depósito a 1 año al 1% TIN.
  • Depósito a 6 meses al 0,70% TIN.

Ventajas: son depósitos sin costes ni comisiones y con cobro de intereses anual (excepto el de 6 meses que se cobra a vencimiento).

En este caso sería el Fondo de Garantía de Depósitos y Resolución Francés (FGDR) quien garantizaría los 100.000 euros por depósito y titular.

3.- Banco Mediolanum. Condiciona la rentabilidad de sus depósitos a que contrates otros productos gestionados por la entidad por el mismo importe o superior al del depósito contratado. Los tres depósitos son a 6 meses:

  • Depósito 1.25 MIX.
  • Depósito 1.75 MIX.
  • Depósito 4.0 MIX.

A mayor número de productos contratados, mayor rentabilidad. También están garantizados los 100.000 eur por titular a través del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) español.

Amigos y amigas, hasta aquí las ofertas más “jugosas” de depósitos que actualmente podéis encontrar en el mercado.

Si lo que buscáis es obtener rentabilidades más elevadas, también deberéis asumir más riesgo. Es la regla que nunca falla.

No obstante, si necesitáis algún tipo de orientación sobre vuestras finanzas personales, no dudéis en contactar con nosotros a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es. Estaremos encantados de poder ayudarte.

Esta semana me despediré con una frase del gran Warren Buffett: “Regla número uno: nunca pierdas dinero; regla número dos: nunca olvides la regla número uno”.

La semana que viene volveremos con nuevos contenidos. Hasta entonces, por favor, sed felices.

 

 

 

Tiempo de lectura: 4 minutos

hipotecas-fijas-y-variables

2016-11-15, Marian López


Últimamente, las entidades financieras apuestan por las hipotecas con un tipo de interés fijo con el objetivo de infundir “seguridad” y tranquilidad a sus clientes.

En el título de mi post, esta semana he querido parafrasear al gran Shakesperare en su obra “Hamlet”, donde el protagonista dice una frase que forma parte de la historia de la literatura universal: “To be or not to be, that is the question”.

Muchos de mis clientes, a la hora de solicitar un préstamo hipotecario al banco se formulan la “pregunta del millón”: “¿Qué me conviene más, una hipoteca a tipo fijo o a tipo variable?”.

Y yo les contesto… Pues depende.

Sé que es una respuesta ambigua, pero realmente hay que analizar bien los “pros” y “contras” de ambas opciones antes de “lanzarse” porque cada producto financiero tiene su público, y las hipotecas no iban a ser menos.

¿En que se diferencian las hipotecas a tipo fijo de las hipotecas a tipo variable?.

Hipotecas a tipo fijo.

1.- Las hipotecas a tipo fijo se desligan de la evolución del euribor (índice de referencia de la mayoría de hipotecas).

En este tipo de hipotecas los clientes se blindan ante las oscilaciones que pueda sufrir el euribor.

Si os habéis fijado, últimamente los bancos no paran de ofrecer hipotecas a tipo fijo, alabando las “bonanzas” de decantarse por esta opción.

Pero ¡ojo!, todo tiene un por qué: el euribor está en negativo desde febrero (la media de noviembre es de -0,070%).

Con unos diferenciales en mínimos, los bancos buscan alternativas para poder arañar margen y mejorar sus ingresos. Precisamente han encontrado en las hipotecas a tipo fijo un respiro para ganar margen.

Por ejemplo, una familia con ingresos estables (hoy en día es casi una “utopía”), sólo con nómina (sin más ingresos adicionales), con capacidad de ahorro limitada y que huye del riesgo, sería una buena candidata para una hipoteca a tipo fijo (siempre y cuando tenga el perfil económico exigido por el banco).

2.- El tipo de interés en las hipotecas a tipo fijo es constante durante toda la vida del préstamo. Sabes la cuota que vas a pagar todos los meses.

3.- A las hipotecas a tipo fijo no les afectan las subidas de tipos de interés (la cuota es constante en el tiempo), aunque tampoco podrán beneficiarse de las bajadas.

4.- La TAE refleja el coste del préstamo a lo largo de toda su duración.

Hipotecas a tipo variable.

Las hipotecas a tipo variable, suponen más del 90% del total de hipotecas solicitadas a los bancos.

Al principio es “más barata” una hipoteca a tipo variable ya que empiezas pagando menos que con una de tipo fijo, las comisiones son más bajas y además el euribor está en mínimos. Sin embargo, si el euribor sube, también lo hará tu cuota.

1.- El tipo de interés variará en función de la evolución de tipos. Puede bajar pero también subir.

Recordad que el interés que pagas en las hipotecas a tipo variable, se compone del euribor (que oscila) y un diferencial fijo. Por ejemplo la “Hipoteca Sin Más” de Bankinter ofrece el euribor + 1,20% (diferencial).

En las hipotecas a tipo variable, cada año se hará una revisión en base al comportamiento del euribor. Puede ser que tu cuota suba o baje.

2.- A diferencia de lo que sucede en las hipotecas a tipo fijo, en las hipotecas a tipo variable no conocerás el coste total hasta que termines de pagar la deuda, ya que cuando la contratamos desconocemos tanto la evolución del euribor como la inflación.

Se suele hacer una estimación aproximada de cuánto pagarás, calculando una TAE teórica con los últimos datos conocidos del índice de referencia, suponiendo que éste se mantenga constante (lo cual no es cierto, ya que el euribor varía).

Con los datos obtenidos, ¿Qué hipoteca me convendría?. ¿A tipo fijo o a tipo variable?.

Ya que la TAE no sirve para comparar préstamos fijos con variables, habrá que buscar otra opción comparativa.

En este caso, utilizaremos las perspectivas sobre la evolución de los tipos de interés, valorando varios escenarios:

Primer escenario: realista. Pese a que el euribor está en negativo, puede que progresivamente regrese a niveles cercanos al 2%.

Si por ejemplo el euribor se mantuviese muy bajo durante los próximos 2 años, sobre un 1% durante los 5 años siguientes y subiera al 2% hasta vencimiento, las hipotecas a tipo de interés variable seguirían siendo más interesantes que las de tipo fijo.

Segundo escenario: pesimista. Si los tipos de interés subieran deprisa y a niveles más altos, podrían resultar más interesantes las hipotecas a tipo fijo.

Por tanto quienes seáis más pesimistas sobre la futura evolución de los tipos de interés y si además no queréis asumir la incertidumbre de futuras subidas de tipos, os interesará escoger la opción de hipotecas a tipo fijo.

Un dato importante a tener en cuenta a la hora de decidirse por una u otra hipoteca. En las hipotecas a tipo fijo, se ha incluido una nueva cláusula: la compensación por riesgo de tipo de interés.

En caso de que queráis cambiaros de una hipoteca de tipo fijo a una de tipo variable, la operación os puede salir cara.

Con las hipotecas a tipo fijo, el banco cuenta con una expectativa de ingresos periódicos hasta el vencimiento de la operación. Si cancelas tu préstamo antes del vencimiento y los tipos bajan en ese momento, el banco te podría cobrar hasta un 5% en concepto de “compensación” por el dinero que ellos dejarían de ingresar.

No me cansaré de repetiros hasta la saciedad que leáis la “letra pequeña” de vuestros contratos porque es donde realmente aparecen todas las condiciones que se os aplicarán.

Puedes contactar con nosotros a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es y te ayudaremos a despejar todas tus dudas.

Me despediré con una pequeña reflexión popular: “Si crees que no le importas a nadie, deja de pagar tu hipoteca”.

La semana que viene volveremos con nuevos temas. Hasta entonces, por favor, sed felices.

 

Tiempo de lectura: 4 minutos

Euribor Plus

2016-05-23, Marian López


Comienza el período de prueba para el Euribor Plus, nuevo índice hipotecario al que podrían ir referenciadas las hipotecas a partir del próximo año.

Estos días estaréis leyendo en la prensa que desde principios de julio, las hipotecas pasarán a estar referenciadas a un nuevo índice: el Euribor Plus. En realidad, lo que comienza este segundo semestre de 2016, es el período de prueba del citado índice.

En España, el 90% de las hipotecas están referenciadas al Euribor, por lo que la llegada de este nuevo índice nos preocupa y mucho.

Como todas las operaciones financieras difíciles de entender, al final lo que prima es la típica frase: “Sí, sí, todo eso está muy bien pero, ¿qué hay de lo mío“.

Y es que por muy enrevesadas que puedan parecernos algunas de las cosas que se hacen en el entorno financiero, a cada uno de nosotros lo que nos preocupa es cómo afectará eso a nuestra economía particular.

Ahora “nos salen” con otra “rareza” más (por si no tuviéramos suficientes), que lo único que consigue es generar un alarmismo masivo.

Por eso, mi objetivo con este post, es trataros de explicar de una manera sencilla en qué consistirá este nuevo Euribor Plus y cómo afectará a nuestras hipotecas.

¿Qué es el Euribor Plus?.

Lo primero que hay que aclarar es que el Euribor Plus no es ningún nuevo índice de referencia, sino una nueva metodología sobre la que referenciar las hipotecas en nuestro país.

Por tanto lo que se está diseñando es una nueva metodología de cálculo actualizada. Y es que por lo visto, el método empleado hasta ahora para calcular el Euribor al que van referenciadas la mayoría de nuestras hipotecas ha quedado “obsoleto”.

Resumiendo: el Euribor Plus sustituirá al Euribor a 12 meses (el actual) como índice de referencia de las hipotecas.

El organismo encargado de gestionar este nuevo modelo es el EMMI (Instituto Europeo de Mercados Monetarios).

El Euribor Plus es definido por este organismo como un índice de referencia más fiable, cuyo objetivo es impedir su manipulación gracias a la nueva metodología empleada para calcular su tasa.

¿Por qué es más fiable el Euribor Plus que el Euribor a 12 meses?.

Para entenderlo, primero habría que recordar la definición de Euribor.

Las siglas Euribor corresponden a Euro Interbank Offered Rate, es decir, el tipo europeo de oferta interbancaria.

Es un índice de referencia que se publica diariamente que indica el tipo de interés medio al que las entidades financieras se ofrecen a prestar dinero a otros bancos.

Por tanto actualmente, el Euribor mide el tipo de interés medio al que los bancos se prestan dinero en Europa. El problema radica en que los bancos no ofrecen información exacta sobre operaciones con un interés real, sino que lo que hacen es mostrar una estimación del interés que se cobrarían entre ellos.

Además, a día de hoy, sólo hay 24 entidades que aporten esos datos. La intención con este nuevo modelo, es que se amplíe el número de bancos que faciliten datos.

Pero, os estaréis preguntando: qué casualidad que justo ahora cuando el Euribor a 12 meses está en negativo (lo cual favorece a los hipotecados), aparezca la “necesidad imperiosa” de buscar un nuevo método de cálculo llamado Euribor Plus. Un poco sospechoso, ¿no?.

La realidad es que la Comisión Europea, lleva ya detrás de este tema unos cuantos años. En concreto el detonante que activó este nuevo método de cálculo, fueron las distintas manipulaciones del Euribor y del Libor entre 2005 y 2009 por parte de seis bancos internacionales.

En 2013, dicha Comisión impuso una multa de1.710 millones de euros a Deutsche Bank, Société Générale, RBS, JPM, Citigroup y al bróker RP Martin por manipulación del Euribor, Libor y Tibor.

La intención del nuevo método es precisamente impedir que índices como el Euribor sean manipulados.

¿Cómo se calculará el Euribor Plus?.

1.- La nueva metodología para calcular el Euribor Plus, tendrá en cuenta- además de los depósitos que los bancos se hagan entre sí-, los de las grandes empresas, otras instituciones financieras, instituciones públicas, pymes no financieras, aseguradoras y fondos de pensiones (entre otros).

2.- La fórmula actual es demasiado volátil (inestable, cambiante). Actualmente, la tasa media se consigue eliminando el 15% más alto y el 15% más bajo. Pero para obtener el valor del Euribor Plus, lo que se pretende es hacer una mediana para determinar los cuatro o cinco bancos que ofrezcan los tipos centrales y con ellos se hará la media.

3.- En el caso de que haya días con datos insuficientes (días con pocas operaciones), la información se extraerá de los días previos a estas fechas. Evitando así la falta de información.

¿Cómo afectará el Euribor Plus a las hipotecas ya existentes?.

La pregunta del millón: ¿cómo afectará el Euribor Plus a mi hipoteca de hace 10 años?.

Según el EMMI, el Euribor Plus sólo supondrá un cambio de nombre y se harán pruebas para confirmar si su cotización y volatilidad son correctos o si por contra, no son estables.

Durante ese período de prueba, lo que se pretende es controlar la evolución del Euribor para comprobar si es perjudicial o beneficioso para los que estamos hipotecados.

En principio, si el impacto para los hipotecados es mínimo, este nuevo modelo saldrá adelante. De lo contrario, habría comenzar a reformularse todo.

Pese a que insistan en convencernos de que el impacto será mínimo, es lógico que queramos saber cómo nos afectará.

Desde organizaciones como la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), comentan que son muchos los interrogantes que se plantean sobre la operativa del nuevo método para calcular el Euribor.

La OCU pide que se hagan públicos los resultados del nuevo Euribor durante los meses de prueba, y se calcule el Euribor empleando ambas metodologías, lo que permitirá comprobar si existen diferencias significativas entre ambos cálculos.

Yo creo que la petición de la OCU, constituye una solución justa: ya que cambian la manera de calcular el Euribor al que va referenciada mi hipoteca, al menos debo poder comparar para saber si me perjudica.

Recordad que desde www.garciaslopezasesores.es estamos dispuestos a ayudaros. Podéis consultarnos sin compromiso siempre que lo necesitéis.

Esta semana me despido con una cita del sociólogo y psicólogo David Riesman: “Estudia las frases que parecen ciertas y ponlas en duda“.

Pues eso, que aunque nos digan que no nos afectará este cambio, habrá que comprobar si el resultado nos perjudicará o no.

Hasta la semana que viene. Sed felices.

 

 

 

Tiempo de lectura: 4 minutos

Cláusulas cero

2016-05-04, Marian López


Los bancos se blindan ante el euribor negativo introduciendo en las hipotecas la denominada “cláusula cero“.

Hace unos días, saltaba la noticia de que en países como Dinamarca, el banco pagaba intereses a sus clientes por las hipotecas debido precisamente a que los tipos de interés están en negativo.

En nuestro país, el 90% de las hipotecas están referenciadas al euribor. Este índice lleva desde el pasado mes de febrero, cotizando en negativo.

Entonces, ¿qué va a suceder en España?. ¿Nos va a pagar el banco por nuestra hipoteca?. Señores, no nos olvidemos de que “Spain is different“. Aquí se buscarán todas las “triquiñuelas” posibles para no darnos ni un euro.

Pues bien, esa “triquiñuela” ya tiene nombre, y se llama “cláusula cero“. Aún merodean por los juzgados miles de reclamaciones por las ya famosas “cláusulas suelo” y ahora los bancos se “sacan de la manga” esta nueva jugada.

El Banco de España (organismo por el que se rigen las entidades de nuestro país), ya aconsejó a los bancos “extraoficialmente” que no devolviesen dinero a sus clientes con hipotecas en tipos negativos.

Dicho y hecho“. Las entidades se pusieron “manos a la obra” y se han blindado ante los intereses negativos con la ya mencionada cláusula cero.

¿En qué consiste la cláusula cero?.

La cláusula cero prevé que quienes tengamos una hipoteca (prestatarios), no veremos reducida nuestra deuda aunque el índice de referencia entre en negativo, poniéndonos un tope del 0%.

Recordemos que las hipotecas se pueden hacer a un tipo fijo durante toda la vida del préstamo, o a tipo variable. las hipotecas a tipo variable se componen del euribor a doce meses + un diferencial (porcentaje).

En caso de que el euribor esté en negativo, los clientes que tengan hipoteca pagarán únicamente el diferencial, pero en ningún caso el banco les devolverá el dinero.

Es decir, los clientes sólo pagarían capital (no intereses) mientras el euribor continuase en negativo.

¿Es legal la cláusula cero?.

Siempre que se recoja de manera transparente en el contrato, no hay motivo alguno para que sea ilegal.

Sin embargo, no debemos olvidar que nos encontramos ante un escenario completamente nuevo, por lo que es posible que en un futuro los clientes intenten reclamar al banco que les devuelva el dinero que les correspondería en caso de que el interés negativo rebase el diferencial.

¿Qué medidas adoptan los bancos?.

Los bancos están incluyendo de forma masiva la “cláusula cero” en sus nuevos contratos de préstamos hipotecarios.

Y aquí nos encontramos con un “problemilla” respecto a las hipotecas firmadas hace siete u ocho años.

En pleno “boom” inmobiliario, cuando los pisos se vendían “como churros“, los diferenciales que aplicaban los bancos en sus préstamos hipotecarios, llegaron a ser realmente bajos. Así podemos ver hipotecas firmadas al 0,5% o incluso al 0,15%.

Lo veremos claro con un ejemplo. El euribor a 12 meses está actualmente al -0,012%. Una persona que constituyó su hipoteca al euribor + 0,15%, pagaría ahora un interés del 0,13%.

Supongamos que el euribor continua bajando y llega al -0,16%. Al cliente mencionado, le saldría un interés negativo (a su favor) de -0,01%. Ese sería el dinero que debería devolverle el banco (-0,16 + 0,15%= -0,01%).

En aquella época, la mayoría de las hipotecas tenían “cláusula suelo” por la que el cliente pagaba un tope mínimo aunque el euribor bajara.

Pero ¿qué ocurriría si ese cliente acudiera a reclamar su cláusula suelo y los tribunales le dieran la razón?. ¿Qué pasaría si se le quitase la cláusula suelo y le saliera un tipo de interés negativo?. En ningún sitio constaría la nueva “cláusula cero”. ¿Debería el banco devolverle su dinero?.

Como veis, la cosa es más complicada de lo que parece.

De momento los bancos están adoptando diferentes medidas para protegerse de los tipos negativos:

1.- Intentar contratar el mayor número posible de hipotecas a interés fijo. Se fija un tipo durante toda la vida de la hipoteca, que será el que deba pagar el cliente indistintamente del comportamiento del euribor.

2.- Proteger el tipo de interés durante los primeros años de la operación. Esto lo hacen incrementando el diferencial durante un tiempo. Algunos bancos (no muchos) están optando por aumentar la parte fija de la hipoteca mientras el euribor siga en negativo y esperar a que éste se “normalice”.

3.- Proteger el interés durante toda la vida de la hipoteca a través de la “cláusula cero”.  En este caso, si los tipos fuesen negativos, sólo pagaríamos al banco la parte fija de nuestra hipoteca. La parte del índice al que va referenciada la hipoteca, sería cero.

Resumiendo: en caso de tipos negativos- como hipotecados-, sólo tendríamos que pagar la parte fija de nuestro préstamo (el diferencial). Pero de momento, no esperemos que el banco nos pague absolutamente nada. Y es que nuestra economía dista mucho de la danesa.

El dinero cuesta mucho ganarlo, y por eso es importante tener siempre bien claro todo lo que tiene que ver con él. Como decía el gran Benjamín Franklin: “Si quieres conocer el valor del dinero, trata de pedirlo prestado“.

Ya sabéis que ante cualquier duda, podéis contactar con nosotros a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es 

La semana que viene volveremos con nuevos temas. Hasta entonces, sed felices.

 

 

Tiempo de lectura: 3 minutos

Euribor en negativo

2016-02-01, Marian López


La semana pasada saltaba la noticia: el euribor cotizaba en negativo por primera vez. La pregunta era obvia: ¿qué pasa con mi hipoteca?. ¿Me devolverán dinero?.

Antes de nada, analicemos esta situación realmente atípica. El euribor, el indicador al que están referenciadas el 90% de nuestras hipotecas, cotizó el pasado día 5 de febrero, en negativo por primera vez en su historia.

Claro… A todos los que tenemos hipotecas nos asaltaba una duda: ¿qué pasará con la hipoteca mientras el euribor siga cotizando en negativo?.

Muchos saltaron de alegría pensando que de proseguir esta situación, el banco acabaría por devolverles dinero. Pero… ¡un momento!. Que nadie se haga ilusiones :¿un banco devolviendo dinero a sus clientes?. La verdad, no lo veo.

No todos los hipotecados se verán beneficiados por la caída del euribor a 12 meses. ¿Quiénes quedarán fuera?:

  • Aquellos que tengan una hipoteca a tipo fijo.
  • Quienes tengan constituida una hipoteca con un índice de referencia distinto al euribor, por ejemplo el IRPH (Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios), que se aplica aproximadamente al 13% de las hipotecas en nuestro país.
  • Aquellas hipotecas con cláusula suelo.
  • Quienes tengan una hipoteca para financiar la compra de una VPO (Vivienda de Protección Oficial), ya que la revisión de los tipos de interés anuales se acuerda en Consejo de Ministros.

No todos los beneficiados por esta caída del euribor, se ven beneficiados de la misma manera. Los más beneficiados serán aquellos que constituyeron sus hipotecas durante los años 2007 y 2008 en los que el euribor se movía en sus niveles máximos.

El beneficio también se notará de forma diferente según el plazo al que se revisen los tipos de interés de tu hipoteca.

Si por ejemplo el tipo de interés se revisa anualmente y firmaste en marzo (no a principios), hasta marzo del año que viene (2017) no se volverá a revisar. Si tu plazo de revisión es cada seis meses, dependiendo de cómo evolucione el euribor, te tocará pagar más o menos.

Habrá que esperar a ver cómo cierra el euribor este mes de febrero porque el hecho de que ahora esté en negativo, no significa que la media mensual del índice sea negativa.

En definitiva, ¿qué significa para los hipotecados como yo que el euribor se mueva en un terreno negativo?.

1.- Todos aquellos que tengamos un préstamo hipotecario a tipo variable, seguiremos ahorrando “dinerito” en nuestra cuota mensual.

Sin embargo, es muy difícil que los intereses del préstamo acaben también en negativo. ¿El motivo?. Sencillo. En una hipoteca a tipo variable, el interés está compuesto por: el euribor + un diferencial aplicado por el banco.

Lo veremos claro con un ejemplo.

Supongamos que mi hipoteca está referenciada al euribor + un diferencial del 0,5%, para que el interés de mi préstamo fuera negativo, el euribor debería caer por debajo de este nivel.

Aún en el caso de que el euribor se quedara en un -0,3%, el interés de mi préstamo seguiría en positivo en un 0,2%.

Por tanto, es prácticamente imposible que el banco acabe pagando al cliente. En el mejor de los casos, para aquellas hipotecas con un diferencial muy bajo, el banco podría optar por aplicar un tipo de interés del 0%.

En ese caso excepcional, el banco no nos devolvería dinero, pero tampoco nos cobraría intereses. Tendríamos que pagar sólo capital.

2.- No nos esperemos grandes rebajas en nuestras cuotas mensuales. Depende del diferencial que tengamos en nuestra hipoteca, lo notaremos más o menos. Si ya contamos con un diferencial bajo, notaremos más la caída del euribor frente a los que partan con una hipoteca cuyo diferencial sea más elevado.

Por ejemplo, para un préstamo a 20 años a euribor + 2%, el ahorro anual sería de 252 euros (21 euros al mes).

3.- Mucho cuidado con crear falsas expectativas a todos aquellos que vayan a hipotecarse. Esta situación es algo puntual (y excepcional). En cualquier momento, los tipos de interés pueden comenzar a subir y se “dará la vuelta a la tortilla”.

Como ya hemos comentado en algún post anterior, debemos tener muy claro cuál es nuestro nivel de endeudamiento -hasta dónde nos podemos endeudar-, y no hacerlo al límite, por encima de nuestras posibilidades.

Calculemos como nivel máximo de endeudamiento un 30% sobre nuestros ingresos e intentemos no sobrepasarnos para evitar disgustos en el futuro.

Una semana más, os demostramos que no todo es de color rosa, y que en este caso, “vale más prevenir que curar“.

Como ya sabéis, no dudéis en consultarnos vuestras dudas contactando con nosotros a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es. Estaremos encantados de poder ayudaros.

La semana que viene, “amenazamos” con nuevas historias. Hasta entonces, por favor, sed felices.

 

 

 

Tiempo de lectura: 4 minutos

Financiar gastos Navidad

2015-12-21, Marian López


Dos de cada tres españoles comprarán la mayoría de regalos de navidad entre el 1 y el 24 de diciembre. Es el momento de conocer las opciones que tenemos para financiar nuestras compras navideñas.

Con este post, cerramos nuestra trilogía dedicada a la Navidad. Es precisamente en estas fechas, cuando se produce el mayor desembolso de dinero del año. Nos lanzamos al frenesí consumista sin pensar en las posteriores consecuencias que puede dejarnos en nuestros bolsillos.

Por eso, desde www.garciaslopezasesores.es, creemos que es necesario que conozcas las opciones disponibles para financiar tus compras navideñas.

Las entidades bancarias ponen a disposición de sus clientes productos para financiar esas compras. Desde tarjetas de crédito o préstamos personales, hasta adelantos de nómina. Conozcamos a fondo cada una de estas propuestas:

Tarjetas de crédito.

Sin duda se convierten en el “producto estrella” de los bancos para financiar nuestras compras navideñas. Las tarjetas de crédito resultan “cómodas” ya que puedes aplazar los pagos y además, son muchas las superficies comerciales que ofrecen descuentos a quienes las utilicen como medio de pago.

A diferencia de las tarjetas de débito en las que las compras se cargan automáticamente en nuestra cuenta descontándose de nuestro saldo, en las tarjetas de crédito puedes aplazar el pago de esa compra y fraccionarlo.

El coste de la financiación con tarjetas de crédito suele ser fijo pero ojo porque en muchas ocasiones se refleja en términos mensuales, no anuales como sucede en los préstamos. Por ejemplo, si te cobran un tipo de interés del 2% nominal anual, en realidad te están cobrando una TAE (Tasa Anual Equivalente) del 26,82%. Leeros bien el contrato, porque esta TAE viene recogida en él.

Existen tres opciones de financiación con tarjeta de crédito:

1.- Fraccionar la operación a través de una cuota fija al mes durante un período de tiempo. En esta cuota se incluirá la parte del coste del producto que pagamos más la parte de interés correspondiente, lo que nos permite controlar mejor dicho coste.

2.-Pagar una cantidad fija al mes. Con esta opción controlamos la cantidad, pero no cuándo finalizaremos la operación, ya que de ello depende el que vayamos añadiendo nuevas compras a nuestra tarjeta. Peligro: si la cantidad que pagamos es muy pequeña, la mayoría de la cuota irá destinada a amortizar principalmente intereses.

3.-Pagar un porcentaje sobre la deuda al mes. Es la opción menos recomendable. Por un lado, desconocemos lo que pagaremos cada mes, ya que dependerá del total de la deuda pendiente, y aunque no se sumen nuevas compras, siempre quedará un importe pendiente que generará intereses.

Algunos ejemplos de tarjetas de crédito en el mercado:

  • Visa Barclaycard (elegida compra maestra por la Organización de Consumidores y Usuarios- OCU). Línea de crédito de hasta 5.000 euros, devuelve el 1% de las compras en cualquier establecimiento, sin cuota anual de mantenimiento, con un 50% de descuento en restaurantes, supermercados o viajes, sin cambiar de banco y con seguro incluido.
  • Tarjeta Visa Oro de Bankinter. Cuenta con dos modalidades de pago: pago a fin de mes y pago aplazado, con un crédito mensual de hasta 6.000 euros. Devuelve el 5% de las compras en cualquier tienda y en las compras aplazadas. Se puede asociar a cualquier cuenta que tenga el cliente sin necesidad de cambiar de banco.

Préstamos personales.

Es otra de las opciones para financiar tus compras navideñas. Sin duda es mucho más recomendable acudir a tu banco habitual, que solicitar un micropréstamo a través de cualquiera de las empresas que tanto se anuncian en televisión y cuyos intereses rozan la usura.

Los mismos bancos a veces, hacen ofertas a sus clientes ofreciéndoles préstamos preconcedidos cuyo importe no suele superar los 3.000 euros.

De todas maneras, antes de nada, debéis analizar la capacidad que tenéis para devolver el préstamo y optar siempre que sea posible, por cantidades pequeñas: lo justo para comprar ese electrodoméstico o “capricho” informático.

Si ya estáis decididos, resulta primordial conocer el tipo de interés que aplicarán a vuestro préstamo y las comisiones que os cobrarán. Casi todas las entidades cuentan con simuladores de préstamos, con los que os resultará fácil calcular la cuota que pagaréis al mes.

Hay bancos que han lanzado préstamos especiales para estas fechas navideñas.

  • BMN y su Préstamo Navidad. Se puede contratar hasta el 8 de enero de 2016. Financia entre 600 y 3.000 euros a devolver como máximo a 10 meses. TAE desde el 7,85% hasta el 8,47% y comisión de apertura del 2% al 3% (según plazo).

Anticipo de nómina.

Es la tercera opción que ofrecemos para que financies tus compras navideñas. Un anticipo de nómina es una especie de préstamo que va vinculado a la nómina que tengas domiciliada en tu banco. Mucho cuidado con la “letra pequeña“. Prestad especial atención a los tipos de interés que se os aplicarán.

Algunas ofertas actualmente disponibles son:

  • Anticipo nómina de Catalunya Caixa. Financia un máximo de 5.000 euros con un Tipo de Interés Nominal (TIN) del 0% y una comisión de apertura de 50 euros, a amortizar como máximo en 6 meses.
  • Cuenta Nómina de Bankinter. Financia un máximo de 6.000 euros a un 5% TAE el primer año que se reduce al 2% el segundo. Para nóminas superiores a 1.000 euros.

Como podéis comprobar, si no os queda otro remedio, existen diferentes opciones para financiar tus compras navideñas. Podéis optar por cualquiera de ellas, pero recordad estos consejos:

  • Antes de solicitar cualquier tipo de préstamo, calculad bien el dinero que vais a necesitar para pedir el importe más ajustado posible.
  • Analizar vuestra capacidad de devolución del préstamo.
  • Es preferible liquidar el préstamo cuanto antes. Mejor cuotas algo más elevadas pero plazos más cortos.
  • Fijaros en el tipo de interés anual (TAE) y las comisiones o gastos de los préstamos.
  • Leed con detenimiento los contratos. A veces la “letra pequeña” puede depararnos sorpresas desagradables.
  • En caso de ser necesario, contad con el asesoramiento de algún experto a ser posible independiente. Él conocerá las ofertas del mercado y os asesorará velando siempre por vuestro interés.

En www.garciaslopezasesores.es, somos expertos en asesoramiento financiero a particulares. Podéis contactar con nosotros a través de nuestra página web. Estaremos encantados de poder ayudarte.

La semana que viene volveremos con nuevos temas. Hasta entonces, os deseamos una Feliz Navidad.

 

 

 

 

 

Tiempo de lectura: 4 minutos

Tarjetas revolving

2015-11-09, Marian López


Las tarjetas revolving se han convertido en el comodín perfecto para comprar a plazos, pero ¿son realmente el producto más adecuado?.

Se acerca la Navidad y los bancos-cual buenos samaritanos-, nos ofrecen todo tipo de tarjetas para facilitar nuestras compras. Como siempre, antes de tener que lamentarnos, es preferible saber bien lo que firmamos.

Una de las “tarjetas estrella” del catálogo son las tarjetas revolving. Enseguida veremos cómo funcionan y si realmente son tan beneficiosas para nosotros como nos las pintan.

¿Qué es una tarjeta revolving?.

Se denomina así a una modalidad de tarjetas de crédito en las que todos los pagos se encuentran aplazados. Su particularidad reside en que a cambio del pago de una cuota fija mensual, una vez abonados total o parcialmente los importes dispuestos, el saldo vuelve a estar disponible en la cuantía que corresponda.

¿Cómo funcionan las tarjetas revolving?.

 Ya hemos dicho que las tarjetas revolving son instrumentos de pago que nos permiten aplazar nuestras compras. En este momento muchos de vosotros os preguntaréis: pero, ¿No son tarjetas de crédito?.

En realidad, las tarjetas revolving se asemejan más a un préstamo que a una tarjeta de crédito. Se diferencia de éstas en el modo de pago. Con las revolving podemos realizar el pago aplazado mediante una cuota fija al mes. También se diferencian de los préstamos en el tipo de interés, mucho más elevado en las tarjetas revolving que en un crédito personal.

De hecho, el tipo de interés que se aplica por el uso de tarjetas revolving se establece actualmente entre el 11% y el 25% interanual, por lo que al consumidor, su uso le sale hasta cuatro veces más caro que un préstamo personal.

Es muy probable que tu banco ya te haya ofrecido este tipo de tarjetas alguna vez ya que generalmente se conceden de forma gratuita, lo que las hace mucho más atractivas.

Veremos muy claro el funcionamiento de las tarjetas revolving con el siguiente ejemplo:

Supongamos que necesitamos dinero, y solicitamos un préstamo de 1.000 euros a un interés del 29%.

Préstamo personal. El cálculo para saber cuánto pagaríamos es muy sencillo: 1.000 euros al 29% a 12 meses = 1.000 eur x 29% interés= 1.290 euros (capital + intereses). Dividiendo los 1.290 euros entre 12 meses, 1.290:12= 107,50 euros/mes.

Con el préstamo personal, pagaríamos una cuota al mes de 107,50 euros durante un año. Transcurridos los 12 meses, habríamos abonado la totalidad del préstamo.

Tarjeta revolving. El mismo ejemplo, una deuda de 1.000 euros al 29% de interés.

A diferencia del préstamo personal, el “revolving” no estipula un plazo determinado para devolver el dinero prestado. Tu banco te da la opción de que tú escojas qué cantidad quieres pagar al mes. Lo que ocurre es que en tu liquidación mensual, pagarás como mínimo un 3% de la deuda que mantengas.

Sigamos con el ejemplo: 1.000 euros x 3%= 30 euros.

Pagarás una cuota mínima de 30 euros al mes. Veamos qué sucede el primer mes. Decides pagar lo mínimo porque no te darás cuenta y en un año (por ejemplo), tendrás en tu dedo ese anillo que tanto deseas.

Haces “la cuenta de la vieja“: 1.000 euros – 30 euros de la primera cuota = 970 euros. Eso sería lo que te quedaría por pagar según tus cálculos… ¡Pues no!, te equivocas.

Durante todo ese mes, se han estado generando unos intereses del 29% (ya no os acordabais, ¿eh?) sobre esos 1.000 euros iniciales. Esos intereses ascienden a 24,17 euros.

Por tanto, le debes al banco 970 euros (capital pendiente) + 24,17 euros (intereses)= 994,17 euros. Sólo has conseguido descontar 5,83 euros de tu deuda.

Eso sin tener en cuenta las comisiones que os cobrarán si hay algún recibo impagado, o te retrasas en el pago.

¿A qué ya no pinta tan bien como al principio?. Y esto sucederá cada mes hasta que liquides tu deuda. La solución pasa bien por liquidarla en su totalidad, bien por incrementar la cuota y pagarla cuanto antes.

Cuanto más tiempo tardéis en saldar vuestra deuda, más intereses se os generarán y más dinero deberéis al banco, por lo que cada vez os costará más pagarla.

Consejos antes de adquirir una tarjeta revolving.

Una vez más, os digo aquello de “cuidado con la letra pequeña“.

  • Antes de contratar una tarjeta revolving lee bien todas las condiciones. ¡Atención a los contratos de tarjetas firmados en centros comerciales!. No debes firmar el contrato “a la ligera“. Solicita una copia del mismo: no pueden negarse a facilitártelo para que lo leas tranquilamente en casa.
  • Fíjate bien en el porcentaje de interés que pagarás al mes, así como la TAE anual. Con esta TAE podrás comprobar si realmente te sale rentable la tarjeta revolving o es mejor solicitar un préstamo personal en el que se te aplique un interés más bajo (hay préstamos personales al 6,5%).

Antes de realizar una financiación a través de una tarjeta revolving, debemos tenerlo muy claro porque no suele ser una operación rentable, a no ser que no nos quede otro remedio que aplazar los pagos de una compra porque no dispongamos de dinero en ese momento.

¿Qué puedo hacer si ya he firmado el contrato?.

¡Qué no cunda el pánico!. Si ya has firmado el contrato de tu tarjeta revolving, debes saber que puedes anularlo. Envía una carta certificada con acuse de recibo al Servicio de Atención al Cliente (SAC) de la entidad en la que notifiques tu deseo irrevocable de baja inmediata. Cuando tengas la confirmación de Correos de que han recibido la notificación, estarás legalmente desvinculado del contrato.

¿Y si ya tengo una tarjeta revolving?.

Si eres de los “afortunados” a los que les han “endosado” una tarjeta revolving o simplemente, las has solicitado tú voluntariamente, no te preocupes. No todo es malo en las tarjetas revolving.

La flexibilidad en el pago, es una de las características que hace más atractivas este tipo de tarjetas.

Además, el uso de las tarjetas revolving te puede sacar de un apuro en caso de que nos dispongas de efectivo para afrontar determinados gastos como la vuelta al cole, compras de emergencia, o permitirte un capricho como un viaje o un fin de semana en un hotel de cinco estrellas.

Eso sí, recuerda conservar todos los resguardos de compra para posibles reclamaciones.

Como siempre, las cosas hay que hacerlas “con cabeza“. Si se hace un uso adecuado, de manera puntual y controlando lo que gastas, las tarjetas revolving pueden ser una buena opción.

Espero todos los que leáis este post, entendáis lo que es y cómo funciona una tarjeta revolving. Si pese a todo, os ha quedado alguna duda, ya sabéis que podéis consultarnos sin compromiso a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es

Que seáis muy felices.

Tiempo de lectura: 4 minutos

FILE - In this March 5, 2012 file photo, consumer credit cards are posed in North Andover, Mass. The rate of severely late credit card payments dipped nationally in the first three months of the year, even as banks issued more cards to borrowers with less-than-stellar credit, according to an analysis by credit reporting agency TransUnion. (AP Photo/Elise Amendola, File)

2015-08-31, Marian López


Muchos de nosotros estamos preparando ya el regreso a la rutina tras disfrutar de las vacaciones. Es precisamente durante esos días, cuando nos damos cuenta de que hasta en los chiringuitos de playa más recónditos, aceptan la tarjeta de crédito como medio de pago.

Y es que cada vez son menos los que utilizan el dinero en efectivo y se unen al “club del plástico“, muchas veces por razones prácticas. La verdad, que te roben doscientos euros duele bastante más que el robo de una tarjeta.

El dinero es muy probable que no lo recuperes, en cambio basta una simple llamada para anular tu tarjeta y en una semana tienes otra completamente nueva.

Sólo en nuestro país hay 67,48 millones de tarjetas en circulación según datos del Banco de España correspondientes al primer trimestre del 2015. La tarjeta de crédito se ha convertido en el medio de pago más utilizado en el mundo.

No sé si conocéis la noticia de que Dinamarca podría convertirla en el medio de pago principal. El Gobierno de este país ha propuesto prescindir del dinero en efectivo en determinados comercios (como ropa, restaurantes o gasolineras), con el fin de ahorrar costes financieros y administrativos. Además esta medida ayudaría a luchar contra la economía sumergida.

Sin embargo, las tarjetas de crédito se pueden convertir en un arma de doble filo si no sabes cómo emplearlas. Hay que utilizarlas con cautela y conociendo bien cuáles son sus condiciones.

Ante el exceso de oferta, conviene antes de nada, conocer qué tipos de tarjetas de crédito existen, para después analizar qué factores debo tener en cuenta para elegir mi tarjeta de crédito.

Tipos de tarjetas de crédito.

Según las ventajas que ofrecen:

  • Tarjetas de crédito gratuitas. Las tarjetas de crédito cuentan con una serie de comisiones por emisión, renovación y mantenimiento. Estas comisiones suelen oscilar entre los 15 y los 80 euros. Sin embargo, actualmente existe un gran número de tarjetas en el mercado sin comisiones.
  • Tarjetas de crédito on line. Son aquellas que se pueden contratar a través de Internet.
  • Tarjetas de crédito sin cambiar de banco. Normalmente, la misma entidad en la que tenemos nuestro dinero, nos suele ofrecer tarjetas de crédito sin que ni siquiera lo pidamos. Sin embargo, si queremos tener una tarjeta de crédito de otro banco distinto al nuestro, podemos hacerlo. Bastará con asociar una cuenta a la nueva tarjeta. Así podrás beneficiarte de ventajas que te ofrezca ésta.

Según el emisor:

  • Tarjetas de crédito Visa. Una marca muy potente asociada a proporcionar la máxima seguridad. La mayoría de los usuarios de nuestro país tiene una tarjeta Visa.
  • Tarjetas MasterCard. Se pueden utilizar en más de 32 millones de lugares en el mundo, siendo una de sus ventajas principales las promociones en espectáculos, eventos, museos, etc. Para conocerlas, es mejor visitar su página web (www.mastercard.com/es).
  • Tarjetas American Express. Su marca es sinónimo de calidad de servicio. Es la tarjeta por excelencia de aquellos que quieran sentirse “vip“. Conceden mucha importancia al cliente. Entre las ventajas que ofrecen están su programa de puntos, seguros y una serie de servicios adicionales entre los que se incluyen cambio de moneda, agencia de viajes,etc.

Qué factores debes tener en cuenta para elegir la mejor tarjeta de crédito:

1.- Forma de pago. Las entidades ofrecen la posibilidad de escoger entre pago único o pago aplazado.

¿En qué consiste cada una de las formas de pago?.

  • Pago único: todo el dinero que has gastado con tu tarjeta a lo largo del mes, se abona bien a final del mismo mes, bien a principios del mes siguiente.
  • Pago aplazado: de la cantidad gastada, se paga una cantidad fija cada mes o un porcentaje.

2.- Tipo de interés. Las tarjetas de crédito funcionan como medio de pago y como vía de financiación. Cuando las utilizas, estás disponiendo de un dinero a crédito y eso no es gratis. Hay que pagar un interés por ese dinero que te adelanta el banco y cuyo pago se aplaza.

Es el banco quien establece el tipo de interés que cobrará a sus clientes. Éste suele ser fijo- entre el 12% y el 29% TAE- y aparece en el contrato que firmas cuando contratas la tarjeta. En ese mismo contrato se indica si el interés es mensual o anual.

Además de este interés por pago aplazado, existen dos tipos más de interés que te pueden aplicar y deben venir también recogidos en el contrato:

  • Tipo de interés de saldos excedidos. Se aplica cuando sobrepasas el límite de tu tarjeta de crédito. Si por ejemplo, tienes un límite de 1.000 euros mensuales y gastas 1.500, sobre esos 500 euros te aplicarán este interés.
  • Tipo de interés de demora. Se aplica cuando no hay dinero suficiente en tu cuenta para pagar el cargo mensual de la tarjeta. En este último caso, el banco te puede cargar una comisión por reclamación que también debe venir recogida en el contrato.

3.- La cuota anual. La mayoría de entidades optan por ofrecer tarjetas gratuitas a sus clientes año tras año (sin coste de emisión ni renovación). Sin embargo, hay entidades que sí cobran por disponer de la tarjeta el primer año y otras en las que el primer año la tarjeta no tiene coste alguno para el cliente, pero a partir del segundo año deja de ser gratuita. Esta comisión suele ser más baja si tienes domiciliada tu nómina o ingresos en el banco que te la concede.

4.- Seguros incluidos en la tarjeta. Estoy convencida de que si nos preguntan qué seguros lleva aparejada nuestra tarjeta de crédito y qué se cubre con ellos, la mayoría de nosotros no tenemos ni idea.

Si leéis bien vuestro contrato, veréis que las tarjetas de crédito suelen llevar seguros asociados que son gratuitos y con cobertura en caso de robo, seguro antifraude, asistencia en viajes e incluso algunas, seguro de accidentes.

5.- Descuentos incluidos. Muchas tarjetas de crédito incluyen descuentos en determinados establecimientos (como por ejemplo gasolineras). Otras te devuelven un porcentaje de las compras que hayas hecho (entre el 1% y el 3%).

Una vez más y por defecto profesional, insisto en la necesidad de leer atentamente cualquier contrato antes de firmarlo. Soy consciente de que es una tarea que puede resultar un tanto farragosa -dada la cantidad de términos financieros incomprensibles para la mayoría, y el tamaño reducido de la letra-, pero es muy importante de cara a evitar sorpresas desagradables.

Si pese a vuestro empeño, os queda alguna duda, siempre podéis consultarnos. En www.garciaslopezasesores.es ponemos a vuestra disposición nuestros conocimientos para ayudaros en aquello que necesitéis.

A la gran mayoría de vosotros, os deseo un feliz regreso de vacaciones.

La semana que viene volveremos con nuevos contenidos.

 

Tiempo de lectura: 4 minutos

money2

2015-04-27, Marian López


La renta fija ya no es lo que era. Los ahorradores conservadores (que son una gran mayoría), ven como poco a poco los productos de inversión que se adaptan a su perfil, ofrecen rentabilidades cada vez más bajas.

De hecho, ya son muchos los que dicen aquello de “mejor tener el dinero debajo del colchón”. Tampoco es eso, porque el dinero se va depreciando con el paso del tiempo, pero es cierto que los buenos tiempos para este tipo de inversor, han llegado a su fin.

El “producto estrella” por excelencia para los inversores conservadores era el depósito a plazo (también llamado imposición a plazo fijo o IPF).

¿Qué es un depósito a plazo?. Se trata de un producto que consiste en la entrega de una cantidad de dinero a una entidad bancaria durante un tiempo determinado. Transcurrido ese plazo, la entidad devuelve el dinero junto a los intereses pactados.

El banco también puede pagar dichos intereses periódicamente (mensual, trimestral o semestral) mientras dure la operación. Los intereses se liquidan en la cuenta corriente que el cliente tenga abierta en la entidad.

Hace unos años, se llegaron a ver depósitos a 12 meses con rentabilidades del 4% o incluso superiores. Pero paulatinamente estos tipos de interés se han ido revisando por el Banco de España a la baja, hasta llegar a la situación actual en la que apenas se paga nada.

Ahora, puedes sentirte afortunado si te pagan un 0,50% a un año. Y si lo hace, el banco te exige a cambio fidelidad absoluta, que incluye tener tu nómina allí, domiciliar recibos, contratar tarjetas, etc.

Y ¿cuál es el nuevo producto que los bancos ofrecen como el “maná” para sus clientes más conservadores?. Pues ni más ni menos que los depósitos estructurados. Los bancos nos lo presentan en un paquete precioso, con un gran lazo, como algo que nos dará unos jugosos intereses.

Pero ¡cuidado! porque “nadie da duros a pesetas”. Es cierto que dan más rentabilidad que el típico depósito de toda la vida, pero como reza una máxima financiera: “a mayor rentabilidad, mayor riesgo”.

Os voy a explicar de una manera sencilla en qué consiste un depósito estructurado para que lo entendáis.

 Existen dos tipos de depósitos referenciados:

  1. Depósitos mixtos. El 50% del dinero invertido va a un plazo y un interés fijo  y el otro 50% es un interés variable que suele ir referenciado a la evolución de un índice bursátil (por ejemplo el Ibex 35) o a una serie de acciones (por ejemplo Telefónica, Repsol).
  2. Depósito estructurado 100% variable. El tipo de interés depende totalmente de lo que hagan las acciones. Por ejemplo, ganarás un 20% de lo que se revalorice la acción.

Hoy por hoy, la mayoría de entidades sólo ofrecen el depósito estructurado de renta variable vinculando todo el dinero invertido a lo que hagan unas acciones o un índice determinado.

Así el cliente puede obtener más rentabilidad, pero ojo, porque corremos el riesgo de volver a casa con las manos vacías una vez que haya vencido el depósito, siendo “cero patatero” la rentabilidad acumulada durante los dos o tres años que suele durar el producto.

En el mejor de los casos, si el capital está garantizado, habremos perdido dos o tres años con nuestro dinero invertido en un producto que no nos ha dado ni un euro de interés.

Pero existen depósitos estructurados en los que podemos perder dinero.

Por ejemplo: depósito estructurado a dos años sin garantía de capital. referenciado a Telefónica y Repsol.

Año uno: el precio de ambas acciones está por encima del precio inicial o igual, el banco te paga un cupón (por ejemplo un 2%) y te devuelve el dinero.

Si el precio de alguna de las acciones está por debajo del inicial, el dinero se queda invertido un año más.

Segundo año: si el precio de ambas acciones está igual o por encima de su precio inicial, el banco te paga un 4% y te devuelve el dinero. Sin embargo, si alguna acción está por debajo de su precio inicial, te devolverán lo que valga la peor acción. En este caso, pierdes capital.

Mucho cuidado con los depósitos estructurados. Se han convertido en un gancho más y los bancos los venden “como churros”. Hay que tener en cuenta entre otras cosas que:

  • El Fondo de Garantía de Depósitos, sólo garantiza la parte que vaya referenciada al plazo fijo, este Fondo no cubre la parte referenciada a una acción o un índice.
  • Debes conocer de antemano la comisión que te cobre el banco por cancelar el producto antes de tiempo, si eso es posible. Porque hay depósitos de este tipo que no permiten cancelación anticipada. La comisión suele estar entre el 1,5% y el 5% del importe invertido.

Como os digo siempre: por favor, leed atentamente la letra pequeña. Recordad que “la banca siempre gana”. Sus empleados se mueven por objetivos, y os ofrecerán el producto que deje más margen a su empresa.

Por tanto, no firméis nada que no entendáis. En caso de duda, siempre podéis acudir a algún experto externo al banco (un asesor financiero) que os aclare todos los puntos del contrato, que os ayude a destapar la “cara B” de aquello que os intenten endosar.

Si tenéis alguna sugerencia o queréis hacer alguna consulta, podéis enviarme un mail a marian@garciaslopezasesores.es

Esta semana, os dejo con una frase que decía Manolito del cómic de Mafalda: “Se habla mucho de depositar confianza, pero nadie dice que interés te pagan”.