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2016-10-24, Marian López


A lo largo de los próximos 3 años se acelerará el proceso de reestructuración bancaria.

Dicho proceso de reestructuración bancaria está a la espera de que haya una estabilidad en el Gobierno para su culminación.

En nuestro país la banca comercial sigue estando sobredimensionada. Yo misma sufrí en su día una de las mayores fusiones del sector entre Caja Madrid (entidad para la que trabajaba) con Bancaja, Caja Canarias, Caja de Ávila, Caixa Laietana, Caja Segovia y Caja Rioja… Casi nada.

Particularmente, decidí «abandonar el barco» y comenzar con mi «plan B» antes de que muchos de mis compañeros acabaran en la calle y no por decisión propia.

La reestructuración bancaria afecta a dos sectores muy concretos:

Por un lado, miles de trabajadores se han visto afectados por ERES en sus oficinas, no teniendo otra alternativa que la de quedarse sin trabajo y con una situación delicada ya que a partir de los 40 años, estás fuera de un mercado laboral cada vez más competitivo.

De otro lado, los clientes han sido víctimas de la reestructuración perdiendo la comodidad y cercanía con su oficina bancaria de toda la vida.

Países como Holanda o Reino Unido, ante una coyuntura tan complicada como la actual, ya se han puesto «manos a la obra» reduciendo sus sucursales bancarias.

En España el número de oficinas de banco no rentables es considerable. A eso se une el hecho de que los clientes «no están por la labor» de contratar aquellos productos que dejan más margen al banco como los fondos de inversión o los planes de pensiones.

¿Qué es lo que nos espera con la reestructuración bancaria?-

1.- Oficinas más especializadas.

El número de oficinas bancarias se verá reducido a la «mínima expresión«. El mayor impacto lo tendrán los pueblos o los barrios cuyos habitantes dispondrán de una o dos oficinas en las que hacer sus trámites diarios.

Habrá una etapa puente en la que convivirán oficinas principales y oficinas satélite (Banco Sabadell lo empezó a aplicar a su red de sucursales), antes de que esas pequeñas oficinas satélite también reduzcan su tamaño.

En cuanto a las mencionadas oficinas en sí, cada vez estarán más especializadas tanto por productos como por segmentos de clientes (autónomos, pymes, grandes empresas, etc).

Por ejemplo, en un futuro no muy lejano, cuando vayáis a vuestra oficina a solicitar un préstamo hipotecario, esta operación se enviará a un gestor que aglutine todas las operaciones hipotecarias de la zona.

¿Qué se consigue con ello?. En lo que concierne al banco, se consiguen abaratar costes. Respecto a los clientes, éstos contarán con gestores más especializados.

2.- Digitalización imparable.

Otro de los procedimientos que se están llevando a cabo en este proceso acelerado de reestructuración bancaria, es la digitalización.

La operativa diaria como: consultar el estado de nuestras cuentas, hacer traspasos entre cuentas propias o transferencias a cuentas ajenas, se hace prácticamente en su totalidad por internet.

La banca on line implica reducción de plantilla en las oficinas bancarias, ya que nos ofrece multitud de servicios sin necesidad de pisar la sucursal. Incluso podemos contratar productos desde nuestro ordenador.

Sin embargo, la «cara oculta» de esta digitalización la vemos en algunos colectivos como las personas mayores.

Da la sensación de que los bancos pretender «prescindir» de nuestros mayores (que apenas saben lo que es un ordenador), «obligando» a sus clientes a operar on line si quieren evitar comisiones.

Un ejemplo de lo expuesto, lo vemos con las transferencias que son gratis siempre y cuando se hagan desde nuestro ordenador. Si las haces desde el banco, pagarás comisión por la operación.

3.- Operadores independientes.

Nos encontramos en la era de las nuevas tecnologías, y éstas también afectan a los bancos. Basta con ver las noticias: cada vez son más las aplicaciones de todo tipo que evolucionan «a pasos agigantados» dejando atrás a la banca tradicional.

Las monedas virtuales, los pagos por móvil o la financiación entre particulares, son sólo algunas de las opciones que nos ofrece la tecnología actualmente.

Estos operadores independientes, están amenazando al sistema bancario tal como lo conocemos.

A lo largo de los próximos tres años, viviremos una dura reestructuración bancaria (aún más austera) que supondrá el cierre de más oficinas, además de nuevas fusiones entre entidades.

Los bancos buscarán una mayor eficiencia y control de costes intentando rentabilizar su negocio. Y a todo esto habrá que añadir la presencia de nuevos operadores venidos de la mano de las nuevas tecnologías.

Deberemos estar muy atentos a todo lo que suceda y aprender a comparar ofertas entre las diferentes entidades para decidirse por la que más nos convenga en base a nuestras necesidades.

En www.garciaslopezasesores.es, contamos con un grupo de expertos capacitados para asesoraros en todas aquellas cuestiones sobre las que dudéis. Sólo tenéis que meteros en nuestra página web y nosotros contactaremos con vosotros al instante.

Esta semana me despido con una frase del historiador estadounidense Arthur M. Schlesinger: «La ciencia y la tecnología revolucionan nuestras vidas, pero la memoria, la tradición y el mito enmarcan nuestras respuestas«.

Ahí lo dejo…

La semana que viene volveremos con nuevos temas, hasta entonces por favor, sed felices.

 

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2015-05-11, Marian López


Esta semana leíamos en la prensa cómo el Banco de España, sigue alentando a las entidades para que continúen los cierres de oficinas bancarias.

Según este organismo, pese a que ya se han cerrado muchas sucursales, aún es necesario realizar más ajustes que nos acerquen al modelo de banca de nuestros vecinos europeos.

El sistema financiero español ocupa los últimos puestos con respecto al resto de Europa.

A pesar de que el proceso de reestructuración bancaria que se está llevando a cabo en nuestro país, está llegando a sus últimas etapas, según el Banco de España para ser eficientes hay que llevar a cabo nuevos recortes. Se estima que aún se podrían cerrar entre 1.000 y 3.000 oficinas.

Todo esto se traduce por un lado, en más paro para aquellos que no tengan cabida en la nueva organización de su empresa, y de otro lado, en incertidumbre para los clientes que se sienten desorientados.

Estos clientes, necesitan depositar toda su confianza en el banco con el que trabajan. Pero llegados a estas alturas, no somos pocos los que nos preguntamos… Mi banco «¿será de fiar?».

La mayoría de los asesores, no nos cansamos de aconsejar a nuestros clientes que diversifiquen. Es decir, que no concentren todo su dinero o sus préstamos en un mismo banco. Pese a ello, siempre tendremos un banco con el que trabajaremos más a gusto.

Es en ese momento, cuando te asaltan las dudas: ¿en qué me beneficia cambiarme de banco?, ¿qué factores debo tener en cuenta?, ¿cómo puedo cambiar de entidad?.

En este post intentaremos abordar esas cuestiones para tratar de facilitaros algunas respuestas.

¿Qué significa cambiar de banco?

Cambiar de banco es una práctica bastante extendida. Significa mover el dinero de un banco a otro.

Parece que en nuestro país se le está «perdiendo el miedo» a eso de irse del «banco de toda la vida». Muchos clientes no se limitan ni a un sólo banco, ni a tener sólo una cuenta abierta. Las causas de este cambio pueden deberse a una creciente competencia y al auge de la banca online.

¿Por qué cambiar?. ¿En qué me beneficia?.

  1. Nos permite aprovecharnos de ofertas que puedan tener otros bancos. Por ejemplo, cuentas remuneradas a mejor tipo, que te paguen un tanto por ciento por cambiar tu plan de pensiones, remuneración si traspasas tu fondos a otra entidad, etc.
  2. Menos comisiones. Otro de los motivos que nos conducen a cambiar de banco son las elevadas comisiones que nos pueden cobrar en la entidad donde depositamos nuestros ahorros. Antes de hacer el cambio habría que analizar cuánto nos cobra nuestro banco y en qué concepto (mantenimiento de cuenta, transferencias, tarjetas).
  3. Beneficios al domiciliar la nómina. Muchos bancos ofrecen ventajas a quienes domicilien su nómina en ellos. Además de la exención de comisiones, también existen ventajas a la hora de solicitar un préstamo (el tipo de interés que te aplican es menor con nómina y recibos domiciliados en el nuevo banco).
  4. Descuento en recibos domiciliados. Hay entidades como por ejemplo Banco Sabadell que te devuelve cada mes el 2% de los recibos que tengas domiciliados en sus oficinas.
  5. Dar el paso a la era digital. Ahora por internet es todo mucho más fácil. Para tu operativa diaria, todo son ventajas: sin apenas comisiones, sin ceñirse a horarios ni esperar largas colas. Puedes operar directamente desde el ordenador de tu casa.

Tipos de cambio de banco:

  1. Cambiar la nómina de banco. Consiste en domiciliar la nómina en otro banco bien para aprovecharnos de alguna promoción puntual, para dejar de pagar comisiones o para conseguir regalos.
  2. Cambiar los ahorros. Podemos tener la hipoteca en un banco y los ahorros en otro. Recordad lo que os he comentado al principio: hay que diversificar «por lo que pueda pasar». Además hoy en día, «ya no se lleva» estar «atado» al mismo banco toda nuestra vida.
  3. Cambiar nuestra pensión a otro banco. Si tenéis plan de pensiones, en cuanto empiece la campaña, veréis como muchas entidades os pagan una «bonificación» si decidís traspasar vuestro plan.
  4. Cambiar la hipoteca de banco. Es lo que se conoce como subrogación de hipoteca. Ojo porque aquí hay que tener en cuenta que si nos subrogamos, los gastos de notario, y de los nuevos seguros asociados al préstamo (vida y hogar), tendríamos que asumirlos nosotros. Aún así, si nuestra hipoteca tiene ya algunos años, ahora que los tipos de interés están tan bajos, veremos que  hay ofertas suculentas en el mercado.

¿En qué debemos fijarnos?

    • Cláusula de permanencia. Hay que revisar todos los productos que tenemos contratados antes de dar el paso, ya que algunos de ellos pueden contener una cláusula de permanencia que te «obligue» a seguir vinculado con tu banco. Si decides irte, probablemente tengas que pagar una penalización.
    • Cambiar las domiciliaciones bancarias. De esto se suele encargar nuestro nuevo banco. Basta que le pases una relación de lo que tienes domiciliado. Aún así, «no está de más» que lo supervises por si acaso.
    • Cancelar las tarjetas. Asegurarse de que estén todas dadas de baja.
    • Dejar la cuenta o cuentas a cero y cancelarlas. Es recomendable solicitar un justificante al banco de dicha cancelación para evitar problemas.

¿Por qué no cambiar de banco?

Hay clientes que se sienten satisfechos con el trato que les da su banco, y no están dispuestos a cambiar. Y es que cuando algo va bien  ¿por qué cambiarlo?.

Sin embargo, siempre es bueno estar informado sobre las ventajas que ofrecen los demás bancos y valorar nuestra satisfacción real analizando lo que hacen las otras entidades.

Nuestro perfil como cliente, y nuestras necesidades pueden irse modificando a lo largo de los años. Estas circunstancias serán las que determinen si permanecemos en nuestro banco «de siempre» o buscamos otras opciones.

Cambiar de entidad es una decisión muy importante en la que debemos tener en cuenta todos los factores enumerados en este post. Además, no todos los bancos son igual de solventes, y ese es otro factor en el que fijarse.

No es necesario «cambiar por cambiar». Hay que fijarse en si realmente dicho cambio nos aporta más ventajas que desventajas. Y es que a veces «Más vale malo conocido que bueno por conocer»

Como siempre, ya sabéis que si queréis hacerme alguna consulta, podéis hacerlo a través de marian@garciaslopezasesores.es