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Ayer estuve escuchando una de mis canciones favoritas de todos los tiempos: “Under Pressure” de Queen y David Bowie… ¡Casi nada! Y pensé que sería un buen título para lo que quiero contaros.

Vivimos una situación económica complicada agravada por esta pandemia a la que no vemos un fin cercano. Con casi medio millón de personas en ERTE y muchos negocios cerrados, las llamadas “colas del hambre” están cada vez más concurridas.

Hay hogares españoles que sufren verdaderas tragedias a nivel económico, pero no importa ir a casos extremos. Basta echar un vistazo al panorama para darnos cuenta de que pese a que intentamos remontar, reinventarnos, seguir avanzando, la verdad es que las circunstancias que nos rodean no nos lo están poniendo nada fácil.

Y todo esto… ¿En qué se traduce? Las presiones económicas a las que nos estamos viendo sometidos/as, empiezan a pasarnos factura. En muchos casos nuestros ingresos han disminuido, pero los gastos no lo hacen en la misma proporción.

Seguimos teniendo que afrontar los mismos gastos (hipoteca, alquiler, suministros, etc) con menos ingresos y esa presión nos lleva a lo que se conoce como “estrés financiero”.

¿Qué es el estrés financiero?

El estrés financiero es el resultado de la reacción humana ante la amenaza a su estabilidad económico-financiera. Nos lleva a una situación de presión y angustia ante una situación económica dominada por la incertidumbre.

Según datos de la Asociación Americana de Psicología, el 62% de los episodios de estrés están ocasionados por problemas financieros, afectando tanto a jóvenes como a adultos.

¿Cómo nos afecta el estrés financiero?

La falta de sueño y el agotamiento inciden negativamente en nuestro rendimiento laboral. La ansiedad también provoca que seamos menos productivos/as en nuestro trabajo.

Además el estrés desencadena una serie de reacciones en nuestro cerebro que afectan al proceso de toma de decisiones. ¿Consecuencias? Al no estar en tu mejor momento, las decisiones que tomes con respecto a tu dinero no serán las más acertadas: incrementar tu deuda por pedir más crédito del que puedes afrontar, invertir tus ahorros sin una planificación adecuada…

Pero es que el estrés financiero también repercute negativamente tanto en tu salud (enfermedades cardiovasculares o infecciosas) como en tus relaciones de pareja o con tu familia y amigos/as.

¿Qué podemos hacer para afrontarlo?

Os dejaré algunos consejos que espero os ayuden a gestionar de la mejor manera posible ese estrés:

  1. Intenta mantener la calma. Si ves que los problemas empiezan a agobiarte, procura relajarte. Respira hondo, practica meditación… Hoy en día existen múltiples técnicas anti-estrés que te ayudarán a serenarte.
  2. Toma conciencia de tu situación. Desde la calma, construye un mapa que te permita ver cuál es tu situación actual: tus ingresos, tus gastos habituales, las deudas que hayas podido contraer, etc.
  3. Traza un plan de contingencia que te permita controlar tus finanzas. Sólo desde una buena organización y planificación financiera, podrás empezar a controlar tu dinero. Si no sabes cómo hacerlo, acude a expertos que te ayuden.
  4. Adquiere buenos hábitos. En esta situación es fundamental mantener hábitos saludables. Hacer deporte y cuidar tu alimentación te permitirán sentirte mucho mejor contigo mismo/a.
  5. Una vez que tengas a raya tus finanzas, empieza a generar capacidad de ahorro. Ese ahorro te proporcionará la tranquilidad que necesitas. Además puedes ponerlo a trabajar y conseguir un “dinerillo” extra.

Sé lo que estás pensando: “Si no tengo dinero ni para afrontar mis gastos… ¿Cómo voy a pensar en ahorrar? No te agobies: vayamos paso a paso. Se trata de averiguar dónde estás y dónde quieres estar para trazar ese plan que te ayude a conseguirlo.

Vivir bajo presión no te ayuda y puedo asegurarte que liberarte del estrés financiero mejora mucho tu calidad de vida.

Por todo ello, deja de amargarte y apúntate el movimiento “Rock your Money”!! No hay nada mejor que “ponerse manos a la obra” ya. Te espero…

 

 

 

 

 

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“El fin último en un proceso de toma de decisiones es común en todas las personas: la obtención de un beneficio” (Gary Becker).

Este Premio Nobel en Ciencias Económicas, vio como sus coetáneos se le “echaron encima” por pronunciar estas palabras.

Sin embargo, si nos paramos a analizarlas, Gary Becker tenía algo de razón. ¿O acaso tú no buscas obtener un beneficio con aquello que decides hacer?.

Estudiamos para sacarnos un título, hacemos deporte para estar en forma, trabajamos para ganar dinero, etc. Sin embargo, expresado así suena muy “plano” y es que detrás de cada una de nuestras decisiones, el cerebro juega un importantísimo papel.

En nuestro día a día, tomamos miles de decisiones que serán las que vayan forjando nuestro destino. Lo que debéis saber es que la mayoría de esas decisiones se toman de manera inconsciente.

En los últimos años se han realizado numerosos descubrimientos sobre los métodos que nuestro cerebro utiliza para evaluar las recompensas, los riesgos y el cálculo de probabilidades. Esto ha dado lugar al surgimiento de la neuroeconomía.

La neuroeconomía se basa en la aplicación de los conocimientos de la neurociencia a la toma de decisiones económicas.

Es muy importante que descubramos cómo nos comportamos frente al dinero. ¿Lo vemos como algo que nos quita el sueño, o como una oportunidad para conseguir aquello que queremos?.

¿Acaso creéis que un empresario/a puede montar un negocio de éxito desde una perspectiva negativa del dinero?. Rotundamente no.

Por eso es tan importante saber qué sucede en nuestro cerebro cuando tomamos una decisión económica. Si no tenemos una relación “sana” con el dinero, debemos cambiar el chip: la filosofía “Rock your Money” está ahí para que lo consigas.

Debemos “entrenar” nuestro cerebro para que no sufra un “cortocircuito” cada vez que hay que tomar una decisión económica.

Veamos el dinero como algo que nos ayudará a conseguir aquello que deseamos, como un medio para ello.

La metodología “Rock your Money”, nos propone transformar nuestras creencias limitantes en creencias potenciadoras y poder alcanzar así la “felicidad económica”, contestando a 4 sencillas preguntas:

  1. Mide la satisfacción personal que te da lo que estás haciendo (puntúa del 1 al 10).
  2. Reflexiona: ¿qué aportas a los demás?.
  3. ¿Cómo te valoras?.
  4. ¿Cuánto tiempo dedicas al día a tu trabajo?.

Una vez que identifiquemos cuáles son nuestros “puntos débiles”, debemos trabajar para que dejen de serlo.

Si eres de los/as que se apuntan al “Rock your Money”, ya sabes: “dale caña” a tu manera de ver el dinero y conviértelo en aquello que te ayude a conseguir tus sueños.

La semana que viene volveré con un nuevo tema. Hasta entonces, no olvidéis ser felices.

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bizum

2016-10-10, Marian López


La banca española lanza Bizum, un servicio de pagos por móvil entre particulares en tiempo real.

Hace tres días saltaba la noticia en prensa. De momento son ya 16 los bancos que tienen activo el servicio ofrecido por Bizum: Caixabank, BBVA, Santander, Sabadell, Bankia, Popular, Kutxabank, Ibercaja, Bankinter, Liberbank, Laboral Kutxa, Cecabank, Caja Sur, Imaginbank, Oficinadirecta.com y Banco Pastor.

Estas entidades representan el 82% de todos los bancos, pero a lo largo de este mes de octubre está previsto que se adhieran al sistema 8 bancos más, lo que supondría el 95% de los bancos españoles.

Sales a cenar, pero después vienen las copas y resulta que ya has liquidado tu presupuesto. Si decides acompañar a tus amigos, les tocará invitarte con el consabido “Ya me invitarás tu otro día” por su parte o un “Te lo pago mañana sin falta” por la tuya. ¿Os suena esta situación?.

Pues bien, gracias a las nuevas aplicaciones móviles, situaciones como la descrita ya no tienen por qué resultar tan “violentas“.

El pago a través de tu móvil, te permitiría en este caso pagar tu copa a cualquiera de los amigos que te hubiesen invitado, al momento.

Yo misma soy usuaria de estas aplicaciones con los cumples de los peques. Pago mi parte del regalo a la mamá del peque “cumpleañero” a través de mi móvil. Así de fácil.

Pero para saber de qué hablamos, vamos a conocer un poco mejor cómo funciona Bizum contestando a algunas preguntas:

1.- ¿Qué es Bizum?.

Se trata de una aplicación para móvil que permite hacer pagos y cobros entre particulares en el caso de que éstos no tengan dinero en efectivo y sin que necesites conocer el número de cuenta de la persona a quien envías la transferencia.

Basta con saber el número de móvil de tu amigo para enviarle dinero. De momento sólo funciona para pagos entre particulares.

2.- ¿Qué diferencia hay entre Twyp y Bizum?.

ING fue la pionera en esto de enviar dinero a través del móvil, lanzando en diciembre del pasado año su ya famosa aplicación Twyp.

Esta aplicación permite enviar y recibir dinero entre los usuarios registrados. ¿Cómo funciona?. Eliges a un usuario que esté en tu lista de contactos del móvil, introduces la cantidad a transferir y validas la operación con una clave.

Hace poco Twyp ha lanzado una nueva aplicación llamada Twyp Cash que permite además pagar y obtener dinero en efectivo en los comercios asociados: gasolineras como Galp o Shell y supermercados como Dia o El Árbol.

Bizum es el “recién llegado“. Debemos tener claro que no existe una aplicación específica para Bizum. Se trata de un servicio integrado en las propias apps de los bancos participantes.

3.- ¿Cómo funciona Bizum?.

Para pagar a través del móvil sólo necesitas descargarte la plataforma operativa para móvil que tenga el banco del que tú seas cliente. Dentro de esas aplicaciones, se te ofrecerá (como cliente) la posibilidad de usar Bizum.

Desde la app vinculas tu número de móvil a tu cuenta bancaria. Envías el dinero a tu contacto y recibirás un SMS para confirmar la operación. A los cinco segundos, ya estará hecha la transferencia.

Eso sí, para que funcione el pago tanto tú como la persona a la que vayas a transferirle el dinero con tu móvil, debéis tener la app activa.

4.- ¿Cuáles son los importes mínimos y máximos?.

Se pueden hacer transferencias desde 50 céntimos hasta un máximo de 500 euros y 30 operaciones al mes.

5.- ¿Tiene comisiones?.

De momento, como “oferta de lanzamiento“, el servicio es gratuito. Sin embargo el hecho de que se cobren o no comisiones por este servicio dependerá de cada entidad.

De hecho Bankinter ya se ha pronunciado anunciando que las 10 primeras operaciones serán gratis, y a partir de ahí, se cobrará un euro por operación.

Otras opciones que se barajan es que los clientes muy vinculados al banco, queden exentos de comisión.

6.- ¿Se pueden hacer transferencias al extranjero?.

El servicio sólo está disponible para números de cuenta españoles.

7.- ¿Es seguro el uso de Bizum?.

Una de las grandes dudas de los usuarios a la hora de utilizar este tipo de aplicaciones a través del móvil es la seguridad.

Preguntas como ¿podrán sacar dinero de mi cuenta? son habituales entre quienes usamos los servicios de banca móvil.

Las entidades bancarias aclaran que la aplicación está respaldada por los sistemas de seguridad de los bancos y cumple con la regulación bancaria en cuanto a pagos y protección de datos.

Además, para hacer las transferencias no es necesario que introduzcas ningún dígito de cuenta ni dato personal alguno, con lo que el rastreo se hace muy complicado.

Ya sabéis que podéis contactar con nosotros a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es Con nuestro servicio de asesoramiento financiero, os ayudaremos a resolver vuestras dudas.

Está claro que el envío y pago de dinero por móvil se ha puesto de moda, y no de manera pasajera, sino para quedarse. Es una forma fácil y cómoda de hacer traspasos.

Probablemente estemos cerca del fin del dinero en efectivo como medio de pago y con Bizum, damos un paso más hacia ese futuro. Ahora, tal como reza su eslogan, “Si llevas móvil, llevas dinero“.

Volveremos la semana que viene. Hasta entonces por favor, sed felices.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Doble comisión cajeros

2015-09-21, Marian López


Esta semana hablaremos de un tema que está en plena efervescencia: la doble comisión en los cajeros.

Sí, ya sé que no es nada original porque últimamente parece que se ha convertido en el centro de todos los foros sobre finanzas personales, pero cuando algo afecta a nuestros bolsillos, siempre interesa.

Por tanto, voy a intentar resumir qué ocurre y qué ocurrirá con el cobro de esa doble comisión.

Estos días se habla (y mucho) de la guerra por las comisiones de los cajeros pero nadie tiene muy claro qué ocurre. Lo único que sabemos es que debemos “andarnos con ojo” para que cuando queramos disponer de nuestro propio dinero “no nos metan un sablazo“.

El Banco de España se pronunció al respecto considerando que “la retirada de efectivo en un cajero automático constituye un único servicio de pago, en consecuencia, ese servicio sólo puede originar el cobro de una comisión, ya sea por la entidad emisora de la tarjeta o por la entidad propietaria del  cajero“.

Os voy a explicar en qué consiste este “galimatías” y para ello es necesario entender primero, cuál es la situación actual.

Actualmente cuando un banco te entrega una tarjeta con la que poder sacar dinero, te cobrará comisiones que irán desde los 0,65 a 1,50 euros cada vez que retires dinero en cajeros automáticos de otras entidades distintas a la que te emitió la tarjeta.

De esta cantidad que tu pagas por sacar dinero de cajeros de la competencia, una parte va destinada a remunerar al banco propietario del cajero que has utilizado.

Ese importe los consumidores lo tenemos asumido. ¿Quién no se ha visto alguna vez en esa situación?. Te has ido por ahí con tus amigos sin pensar que después de la comida o la cena suelen surgir “imprevistos” que no entraban en el presupuesto que te habías marcado.

Buscas desesperadamente un cajero de tu banco, pero no hay ninguno a la vista y con el apuro, pues sacas en el primero que encuentras sabiendo que te cobrarán una comisión por no ser cliente.

Hasta aquí todo correcto. El problema viene cuando el banco dueño de ese cajero del que tu no eres cliente, decida cobrarte un recargo “extra” de dos euros por utilizarlo.

Entonces la cosa cambia: tendrías que añadir a ese euro que ya te cobraba tu banco por utilizar cajeros de la competencia, los dos euros que te cobra directamente el propietario de ese cajero ajeno.

Por tanto acabarías pagando una comisión de tres euros o más, dependiendo del importe que necesites. Es decir por una sola operación– sacar dinero en un cajero de otro banco distinto al tuyo-, pagarías dos comisiones.

Eso es precisamente a lo que el Banco de España se opone: a cobrar dos comisiones al cliente por un mismo servicio. Pero no se pronuncia sobre cuál de las dos comisiones es la correcta.

El caso es que mientras tanto, el perjudicado vuelve a ser una vez más el cliente que ve indefenso cómo por sacar 20 euros de un cajero distinto al de su banco, puede llegar a pagar hasta 6 euros de comisión.

Caixabank lleva desde el pasado mes de marzo cobrando esta comisión de dos euros a sus no clientes por utilizar sus cajeros. A la propuesta de esta entidad se unen dos de las grandes: BBVA y SANTANDER.

Con esta decisión por parte de los grandes bancos, se verán afectados unos 20.500 cajeros: 9.000 de Caixabank, casi 6.000 de BBVA y 4.500 del Santander. Tanto Caixabank como BBVA poseen la mayor red de cajeros automáticos de nuestro país.

Esta medida está bajo investigación de la Comisión Nacional de los Mercados  y la Competencia (CNMC) y de Bruselas. Asociaciones de consumidores como FACUA también han criticado esta medida y han pedido al Banco de España que multe a los bancos que la cobren.

El Banco de España (BE) se ha pronunciado al respecto diciendo que este tema es competencia directa del Ministerio de Economía que será quien desde la legalidad,  deba encontrar una solución.

Así el BE propuso la semana pasada a la Dirección General del Tesoro que realice un cambio normativo imposibilitando el cobro de dos comisiones por retirada de efectivo.

El actual Ministro de Economía Luis de Guindos ha asegurado que el departamento de su Ministerio sacará a audiencia pública en unas dos semanas aproximadamente, una orden ministerial al respecto.

En los próximos días, “las aguas estarán revueltas” ya que seremos testigos de reuniones entre el Ministro y los dirigentes del sector bancario.

La situación actual: dos bandos.

Por un lado, las grandes entidades como Caixabank, BBVA o Santander (poseedores de la mayoría de cajeros automáticos), cobrarán dos euros a los no clientes. ¿Cuál es su argumento?. Pues que invierten mucho dinero en la red de cajeros automáticos y de oficinas que luego usan entidades sin apenas red como ING o Evo Banco. Al tratarse de un servicio, hay que pagar por él.

En este caso el cliente pagaría dos comisiones: la que cobra el dueño del cajero (Caixabank por ejemplo) y la que cobra le entidad emisora de la tarjeta.

Por otro lado, las antiguas cajas junto a Banco Sabadell han creado una alianza paralela para no aplicar el cobro de esta comisión a sus clientes.

Veamos quiénes cobran los dos euros y quiénes no.

Entidades que aplican la comisión de dos euros:

  • Caixabank. Cobra a sus no clientes una comisión de 2 euros por sacar dinero de sus cajeros.
  • Santander. Próximamente se unirá al cobro de la comisión.
  • BBVA. También ha empezado esta semana a cobrar los 2 euros.

Entidades que (de momento) no aplican dicha comisión:

  • BANKIA. No cobrará esta comisión. Se ha unido a la red Euro6000 y Banco Sabadell en una alianza.
  • BANCO SABADELL. También unido a esta alianza para no cobrarse entre ellos los dos euros de comisión.
  • EURO6000 (Kutxabank, Ibercaja, Grupo Liberbank, BMN, Abanca, Unicaja, Caja España-Duero, CajaSur). Se ha unido a la alianza entidades Euro6000 y Banco Sabadell para no cobrarse comisión entre ellos.
  • BANKINTER. No cobrará los dos euros. Está estudiando alianzas.
  • ING. No cobrará. Ha llegado a un acuerdo con Grupo Banco Popular (incluye Popular, Banco Pastor y TargoBank) para no cobrar a sus clientes.
  • BANCO POULAR. Lo está estudiando. Aún no ha tomado una decisión.

Todo se resume en una frase “Cobrar o no cobrar. Esa es la cuestión“. Cuanto antes se resuelva esta incertidumbre, mejor para nosotros.

Esperemos que a lo largo de estas dos semanas, se despejen las incógnitas y podamos ir a un cajero conociendo de antemano cuánto nos van a cobrar por sacar dinero. Como dirían nuestras queridas mamachico: esto es un “Cacao maravillao“.

Os esperamos la próxima semana con nuevos temas. Hasta entonces, sed felices.

 

 

 

 

 

 

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FILE - In this March 5, 2012 file photo, consumer credit cards are posed in North Andover, Mass. The rate of severely late credit card payments dipped nationally in the first three months of the year, even as banks issued more cards to borrowers with less-than-stellar credit, according to an analysis by credit reporting agency TransUnion. (AP Photo/Elise Amendola, File)

2015-08-31, Marian López


Muchos de nosotros estamos preparando ya el regreso a la rutina tras disfrutar de las vacaciones. Es precisamente durante esos días, cuando nos damos cuenta de que hasta en los chiringuitos de playa más recónditos, aceptan la tarjeta de crédito como medio de pago.

Y es que cada vez son menos los que utilizan el dinero en efectivo y se unen al “club del plástico“, muchas veces por razones prácticas. La verdad, que te roben doscientos euros duele bastante más que el robo de una tarjeta.

El dinero es muy probable que no lo recuperes, en cambio basta una simple llamada para anular tu tarjeta y en una semana tienes otra completamente nueva.

Sólo en nuestro país hay 67,48 millones de tarjetas en circulación según datos del Banco de España correspondientes al primer trimestre del 2015. La tarjeta de crédito se ha convertido en el medio de pago más utilizado en el mundo.

No sé si conocéis la noticia de que Dinamarca podría convertirla en el medio de pago principal. El Gobierno de este país ha propuesto prescindir del dinero en efectivo en determinados comercios (como ropa, restaurantes o gasolineras), con el fin de ahorrar costes financieros y administrativos. Además esta medida ayudaría a luchar contra la economía sumergida.

Sin embargo, las tarjetas de crédito se pueden convertir en un arma de doble filo si no sabes cómo emplearlas. Hay que utilizarlas con cautela y conociendo bien cuáles son sus condiciones.

Ante el exceso de oferta, conviene antes de nada, conocer qué tipos de tarjetas de crédito existen, para después analizar qué factores debo tener en cuenta para elegir mi tarjeta de crédito.

Tipos de tarjetas de crédito.

Según las ventajas que ofrecen:

  • Tarjetas de crédito gratuitas. Las tarjetas de crédito cuentan con una serie de comisiones por emisión, renovación y mantenimiento. Estas comisiones suelen oscilar entre los 15 y los 80 euros. Sin embargo, actualmente existe un gran número de tarjetas en el mercado sin comisiones.
  • Tarjetas de crédito on line. Son aquellas que se pueden contratar a través de Internet.
  • Tarjetas de crédito sin cambiar de banco. Normalmente, la misma entidad en la que tenemos nuestro dinero, nos suele ofrecer tarjetas de crédito sin que ni siquiera lo pidamos. Sin embargo, si queremos tener una tarjeta de crédito de otro banco distinto al nuestro, podemos hacerlo. Bastará con asociar una cuenta a la nueva tarjeta. Así podrás beneficiarte de ventajas que te ofrezca ésta.

Según el emisor:

  • Tarjetas de crédito Visa. Una marca muy potente asociada a proporcionar la máxima seguridad. La mayoría de los usuarios de nuestro país tiene una tarjeta Visa.
  • Tarjetas MasterCard. Se pueden utilizar en más de 32 millones de lugares en el mundo, siendo una de sus ventajas principales las promociones en espectáculos, eventos, museos, etc. Para conocerlas, es mejor visitar su página web (www.mastercard.com/es).
  • Tarjetas American Express. Su marca es sinónimo de calidad de servicio. Es la tarjeta por excelencia de aquellos que quieran sentirse “vip“. Conceden mucha importancia al cliente. Entre las ventajas que ofrecen están su programa de puntos, seguros y una serie de servicios adicionales entre los que se incluyen cambio de moneda, agencia de viajes,etc.

Qué factores debes tener en cuenta para elegir la mejor tarjeta de crédito:

1.- Forma de pago. Las entidades ofrecen la posibilidad de escoger entre pago único o pago aplazado.

¿En qué consiste cada una de las formas de pago?.

  • Pago único: todo el dinero que has gastado con tu tarjeta a lo largo del mes, se abona bien a final del mismo mes, bien a principios del mes siguiente.
  • Pago aplazado: de la cantidad gastada, se paga una cantidad fija cada mes o un porcentaje.

2.- Tipo de interés. Las tarjetas de crédito funcionan como medio de pago y como vía de financiación. Cuando las utilizas, estás disponiendo de un dinero a crédito y eso no es gratis. Hay que pagar un interés por ese dinero que te adelanta el banco y cuyo pago se aplaza.

Es el banco quien establece el tipo de interés que cobrará a sus clientes. Éste suele ser fijo- entre el 12% y el 29% TAE- y aparece en el contrato que firmas cuando contratas la tarjeta. En ese mismo contrato se indica si el interés es mensual o anual.

Además de este interés por pago aplazado, existen dos tipos más de interés que te pueden aplicar y deben venir también recogidos en el contrato:

  • Tipo de interés de saldos excedidos. Se aplica cuando sobrepasas el límite de tu tarjeta de crédito. Si por ejemplo, tienes un límite de 1.000 euros mensuales y gastas 1.500, sobre esos 500 euros te aplicarán este interés.
  • Tipo de interés de demora. Se aplica cuando no hay dinero suficiente en tu cuenta para pagar el cargo mensual de la tarjeta. En este último caso, el banco te puede cargar una comisión por reclamación que también debe venir recogida en el contrato.

3.- La cuota anual. La mayoría de entidades optan por ofrecer tarjetas gratuitas a sus clientes año tras año (sin coste de emisión ni renovación). Sin embargo, hay entidades que sí cobran por disponer de la tarjeta el primer año y otras en las que el primer año la tarjeta no tiene coste alguno para el cliente, pero a partir del segundo año deja de ser gratuita. Esta comisión suele ser más baja si tienes domiciliada tu nómina o ingresos en el banco que te la concede.

4.- Seguros incluidos en la tarjeta. Estoy convencida de que si nos preguntan qué seguros lleva aparejada nuestra tarjeta de crédito y qué se cubre con ellos, la mayoría de nosotros no tenemos ni idea.

Si leéis bien vuestro contrato, veréis que las tarjetas de crédito suelen llevar seguros asociados que son gratuitos y con cobertura en caso de robo, seguro antifraude, asistencia en viajes e incluso algunas, seguro de accidentes.

5.- Descuentos incluidos. Muchas tarjetas de crédito incluyen descuentos en determinados establecimientos (como por ejemplo gasolineras). Otras te devuelven un porcentaje de las compras que hayas hecho (entre el 1% y el 3%).

Una vez más y por defecto profesional, insisto en la necesidad de leer atentamente cualquier contrato antes de firmarlo. Soy consciente de que es una tarea que puede resultar un tanto farragosa -dada la cantidad de términos financieros incomprensibles para la mayoría, y el tamaño reducido de la letra-, pero es muy importante de cara a evitar sorpresas desagradables.

Si pese a vuestro empeño, os queda alguna duda, siempre podéis consultarnos. En www.garciaslopezasesores.es ponemos a vuestra disposición nuestros conocimientos para ayudaros en aquello que necesitéis.

A la gran mayoría de vosotros, os deseo un feliz regreso de vacaciones.

La semana que viene volveremos con nuevos contenidos.

 

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Color del dinero

2015-08-23, Marian López


Si a finales de los 80 ya erais adolescentes, el título de este post os sonará muchísimo. “El color del dinero” es una película de 1986 dirigida por Martin Scorsese, protagonizada por el gran Paul Newman y un jovencísimo Tom Cruise.

En ella se relata la vida de un antiguo “buscavidas” jugador de billar (Eddie “Relámpago” Felson), que renace cuando conoce al joven Vincent Lauria (Tom Cruise). Eddie vuelve a la carretera junto a su inexperto aprendiz, para vivir grandes momentos.

Sin embargo, no voy a hacer ninguna crítica de cine. Me ha resultado un título adecuado para introducir el tema sobre el que os hablaré esta semana.

¿Sabíais que existe un estudio que relaciona los colores con tu actitud hacia el dinero?. Vendría a ser algo así como “Dime con qué color te identificas, y te diré cuál es tu personalidad financiera“.

Si somos capaces de analizar nuestras actitudes a la hora tanto de ahorrar como de gastar, podremos tomar mejores decisiones financieras. Estas decisiones están directamente relacionadas con nuestras emociones y prejuicios.

¿Cuál es tu personalidad financiera?. ¿Eres de los que gasta, o por el contrario perteneces al grupo de los ahorradores?. ¿Sabes administrar bien tu dinero?. ¿Verificas tus decisiones antes de ejecutarlas?.

La consultora pública con sede en Baltimore, Ganiyah Fajingbesi, analiza nuestras actitudes ante el dinero agrupándolas en cinco tipos de personalidad a cada una de las cuales, les corresponde un color.

Vamos a ver en qué consiste esta clasificación por colores:

  • Verde: Impulsivo. Es el color que identifica a los emprendedores. Éstos creen que el dinero siempre debe invertirse para hacer crecer el negocio.
  • Azul: Prudente. Es un buen empleado o administrador financiero. Cumple “a rajatabla” con los presupuestos y no es amigo de asumir riesgos.
  • Amarillo: Desafiante. Acepta el trabajo duro. Le gusta jugar en la “liga de los campeones“. Es un gastador emocional al que le gusta gastarse su dinero en artículos de lujo que le proporcionen el estatus en el que mejor se siente.
  • Gris: Conservador. El color gris siempre se identifica con aquello que no destaca excesivamente. En el mundo de las finanzas, alguien gris es alguien conservador. No aspira a tener grandes cantidades de dinero. Sin embargo, puede ser un gran inversor, ya que se trata de personas muy pacientes.
  • Rojo: Poco realista. En cierta manera asociado (además de a la pasión), al peligro, a mantenerse alerta. La persona que financieramente se identifica con este color, no maneja el dinero de manera realista. Siempre tiene deudas y ningún plan para pagarlas.

De acuerdo con Fajingbesi, la mayoría de personas no se identifican con un único color, sino que son una mezcla entre “dos colores de dinero”. Cuando descubras con qué color te sientes más identificado, estarás capacitado para conocer mejor cuáles son tus fortalezas y debilidades.

Tomar conciencia de tu personalidad financiera, puede beneficiarte a la hora de hacer negocios:

1.- Para elegir un socio. Por experiencia propia os diré que encontrar un socio adecuado no es una tarea fácil.

Una premisa que funciona es tratar de formar equipo con gente que sea capaz de compensar tus debilidades financieras. Siguiendo la escala de colores que acabamos de ver, si tu personalidad es “azul”, te resultará muy fácil cumplir con los presupuestos, pero no invertir grandes cantidades de dinero.

Si eres emprendedor, demasiada cautela puede obstaculizar el crecimiento de tu negocio. Por tanto en este caso alguien conservador (azul), como tú, debería buscar un socio que te impulsase a asumir más riesgos y hacer inversiones. Ese sería tu complemento ideal.

2.- Adecuar tu “discurso” a la personalidad de tu “potencial” inversor. Si tienes una idea “arriesgada”, debes ser capaz de convencer a un posible inversor de que tu proyecto es le que le encaja.

Hay emprendedores con muy buenas ideas que exigen cierta inversión inicial para que empiece a dar frutos en un futuro. En este caso, deberías buscar un inversor “gris” dispuesto a apostar por tu idea y empezar a recuperar su dinero a largo plazo.

3.- Tratar de evitar errores financieros. Para evitar esos errores, lo más importante es conocerte bien a ti mismo.

Por ejemplo, alguien con personalidad “verde”, podría caer en el error de querer invertir su dinero en algo con poco futuro, en lugar de ahorrarlo. Si sabes que eres impulsivo, una buena idea sería tener un socio con personalidad “azul” (prudente), antes que poner en riesgo tu dinero.

Ahora que ya conoces este curioso estudio, ¿te sientes identificado con algún color?. Tanto si tu respuesta es afirmativa como si no, lo más importante a la hora de poner en marcha un proyecto, invertir o ahorrar, es conocerte. Analizar cuál es tu personalidad antes de tomar una decisión que pueda acarrearte “dolores de cabeza” en el futuro.

Si a pesar de todo, necesitas ayuda de algún profesional para tomar una decisión adecuada a tu personalidad, no dudes en contactar con nosotros a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es

Os deseo una feliz semana.