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Ayer estuve escuchando una de mis canciones favoritas de todos los tiempos: “Under Pressure” de Queen y David Bowie… ¡Casi nada! Y pensé que sería un buen título para lo que quiero contaros.

Vivimos una situación económica complicada agravada por esta pandemia a la que no vemos un fin cercano. Con casi medio millón de personas en ERTE y muchos negocios cerrados, las llamadas “colas del hambre” están cada vez más concurridas.

Hay hogares españoles que sufren verdaderas tragedias a nivel económico, pero no importa ir a casos extremos. Basta echar un vistazo al panorama para darnos cuenta de que pese a que intentamos remontar, reinventarnos, seguir avanzando, la verdad es que las circunstancias que nos rodean no nos lo están poniendo nada fácil.

Y todo esto… ¿En qué se traduce? Las presiones económicas a las que nos estamos viendo sometidos/as, empiezan a pasarnos factura. En muchos casos nuestros ingresos han disminuido, pero los gastos no lo hacen en la misma proporción.

Seguimos teniendo que afrontar los mismos gastos (hipoteca, alquiler, suministros, etc) con menos ingresos y esa presión nos lleva a lo que se conoce como “estrés financiero”.

¿Qué es el estrés financiero?

El estrés financiero es el resultado de la reacción humana ante la amenaza a su estabilidad económico-financiera. Nos lleva a una situación de presión y angustia ante una situación económica dominada por la incertidumbre.

Según datos de la Asociación Americana de Psicología, el 62% de los episodios de estrés están ocasionados por problemas financieros, afectando tanto a jóvenes como a adultos.

¿Cómo nos afecta el estrés financiero?

La falta de sueño y el agotamiento inciden negativamente en nuestro rendimiento laboral. La ansiedad también provoca que seamos menos productivos/as en nuestro trabajo.

Además el estrés desencadena una serie de reacciones en nuestro cerebro que afectan al proceso de toma de decisiones. ¿Consecuencias? Al no estar en tu mejor momento, las decisiones que tomes con respecto a tu dinero no serán las más acertadas: incrementar tu deuda por pedir más crédito del que puedes afrontar, invertir tus ahorros sin una planificación adecuada…

Pero es que el estrés financiero también repercute negativamente tanto en tu salud (enfermedades cardiovasculares o infecciosas) como en tus relaciones de pareja o con tu familia y amigos/as.

¿Qué podemos hacer para afrontarlo?

Os dejaré algunos consejos que espero os ayuden a gestionar de la mejor manera posible ese estrés:

  1. Intenta mantener la calma. Si ves que los problemas empiezan a agobiarte, procura relajarte. Respira hondo, practica meditación… Hoy en día existen múltiples técnicas anti-estrés que te ayudarán a serenarte.
  2. Toma conciencia de tu situación. Desde la calma, construye un mapa que te permita ver cuál es tu situación actual: tus ingresos, tus gastos habituales, las deudas que hayas podido contraer, etc.
  3. Traza un plan de contingencia que te permita controlar tus finanzas. Sólo desde una buena organización y planificación financiera, podrás empezar a controlar tu dinero. Si no sabes cómo hacerlo, acude a expertos que te ayuden.
  4. Adquiere buenos hábitos. En esta situación es fundamental mantener hábitos saludables. Hacer deporte y cuidar tu alimentación te permitirán sentirte mucho mejor contigo mismo/a.
  5. Una vez que tengas a raya tus finanzas, empieza a generar capacidad de ahorro. Ese ahorro te proporcionará la tranquilidad que necesitas. Además puedes ponerlo a trabajar y conseguir un “dinerillo” extra.

Sé lo que estás pensando: “Si no tengo dinero ni para afrontar mis gastos… ¿Cómo voy a pensar en ahorrar? No te agobies: vayamos paso a paso. Se trata de averiguar dónde estás y dónde quieres estar para trazar ese plan que te ayude a conseguirlo.

Vivir bajo presión no te ayuda y puedo asegurarte que liberarte del estrés financiero mejora mucho tu calidad de vida.

Por todo ello, deja de amargarte y apúntate el movimiento “Rock your Money”!! No hay nada mejor que “ponerse manos a la obra” ya. Te espero…

 

 

 

 

 

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Financiación gastos escolares

2016-08-29, Marian López


Se acerca peligrosamente la temida “vuelta al cole” y con ella los gastos escolares. ¿Qué opciones existen para financiar esos gastos?.

Como cada año en estas fechas, a los que somos padres nos empiezan a temblar las piernas ante la llegada de dos hechos cruciales: el fin de las vacaciones y la “vuelta al cole“.

El fin de las vacaciones es un drama en sí mismo, pero el regreso a los colegios incrementa los gastos de nuestra ya maltrecha economía doméstica.

No nos hemos recuperado de los gastos del verano, cuando nos acecha otro gasto aún más temido: libros, uniformes y material escolar, se convierten en nuestra peor pesadilla.

Además de llegar en un mal momento, estos gastos se adelantan cada vez más. Así las reservas de libros, por ejemplo, empiezan en junio y se cierran a principios de agosto.

Los descuentos en uniformes son otra de las partidas escolares que se adelantan. Normalmente las promociones se hacen en el mes de julio y agosto, antes de que empiece el curso en sí.

Como ya hemos comentado, contando con los gastos de verano, los gastos escolares hacen que nuestra “cuesta post vacacional” se nos haga más cuesta arriba.

En este post os hablaremos sobre las distintas opciones que existen en el mercado para financiar esos gastos escolares.

1.- Financiación en la propia tienda.

Las grandes superficies nos ofrecen un amplio abanico de promociones y ofertas con los que afrontar de manera más “cómoda” los gastos escolares.

Existen diferentes opciones de financiación. Os pondré dos ejemplos de grandes superficies muy conocidas en nuestro país.

Cuenta Abierta de El Corte Inglés.

El mensaje con el que nos intentan seducir es: “Empieza a equiparte y no pagues hasta el 31 de octubre“.

Se trata de una línea de crédito exclusiva para clientes con Tarjeta de compra de El Corte Inglés. Tu solicitud será estudiada por la Financiera del centro y si la aprueban, podrás ir cargando todas las compras escolares hasta alcanzar la totalidad del importe asignado.

El plazo para contratar este crédito se abrió el 06/06/2016 y hasta el 30/09/2016.

Con la Cuenta Abierta de El Corte Inglés podrás comprar:

  • Libros de texto.
  • Uniformes.
  • Moda y zapatería infantil.
  • Material escolar.
  • Moda y calzado deportivo.

El importe total se podrá abonar a partir del 31 de octubre. Para ello existen cuatro opciones:

  • Un único pago al 6,17% TAE.
  • 3 cuotas sin intereses al 6,16% TAE.
  • 6 cuotas al 8,89% TAE (las tres primeras sin intereses).
  • 9 cuotas, a lo largo del curso escolar, al 11,29% TAE (las tres primeras sin intereses).

Tarjeta PASS de Carrefour.

Se trata de una tarjeta con la que podrás financiar tus compras en tres o diez meses.

  • Con la modalidad Tarjeta PASS 3 meses podrás hacer compras desde 90 hasta 2.000 euros sin intereses.
  • La modalidad Tarjeta PASS a 10 meses, te permitirá hacer compras desde 200 euros (al 11,81% TAE máximo) hasta 2.000 euros (al 1,10% TAE mínimo).

Al igual que ocurre en El Corte Inglés, para que te otorguen la tarjeta, se necesita aprobación previa de la Financiera de Carrefour.

Una diferencia importante entre ambas es que mientras la Cuenta Abierta de El Corte Inglés funciona como una carta de compra en la que podrás acumular tus compras durante más de tres meses, en Carrefour sólo se pueden financiar los artículos adquiridos en un mismo ticket de compra, de una vez.

2.- Nómina como fuente de financiación.

Si tienes tu nómina domiciliada en el banco, dispones de algunas opciones para afrontar gastos:

  • Anticipo de nómina. Resulta más económico que solicitar un préstamo. Te abonarán en tu cuenta el importe de tu salario que se descontará cuando tu empresa te abone el sueldo. También se puede fraccionar en plazos cortos.

           Inconvenientes: se tiene que abonar el dinero en un plazo muy breve de tiempo.

          Ventajas: el coste es menor que pedir un préstamo.

  • Préstamo nómina. De concesión rápida. Tienen un límite de mensualidades (de 3 a 5). Se exige cierta antigüedad con la nómina domiciliada (igual que con el anticipo). Los plazos de devolución son superiores a los del anticipo (de 6 meses a 2 años). Los tipos de interés son más bajos que otros préstamos personales.

3.- Tarjetas de crédito.

La última de las opciones sobre las que os hablaré para afrontar los gastos de la “vuelta al cole“, son las tarjetas de crédito.

Es la opción más utilizada. Las tarjetas más recomendables son las de pago aplazado con las que podrás fraccionar los gastos y sus tipos de interés suelen ser más bajos que los de la mayoría de tarjetas de crédito.

Inconvenientes: su coste de financiación. Los tipos de interés de las tarjetas son más elevados que los de los préstamos personales.

Las entidades de crédito lo saben y por eso hablan en términos de “tipo de interés mensual” en vez de anual. Ojo con esto porque deberéis  tenerlo en cuenta a la hora de elegir el modo de financiar vuestros gastos.

Ventajas: su flexibilidad tanto a la hora de fraccionar los pagos como a la hora de cancelar la financiación. En los préstamos personales suele haber comisión por cancelación anticipada.

Un último consejo: a la hora de financiar tus gastos escolares, intenta evitar los mini créditos. Son préstamos de pequeñas cantidades para los que no se suele exigir apenas documentación.

Los mini créditos se otorgan en un plazo muy breve de tiempo e incluso existen entidades que te permitirán solicitar un crédito aunque estés en el listado de morosos.

Todas esas supuestas “ventajas” exigen una “contraprestación” que no es otra que la de contar con unos tipos de interés tan elevados que rozan la usura.

Un mini crédito puede ser una solución momentánea para solucionar tu problema, pero a la larga lo único que hará será multiplicarlo, ya que devolverás muchísimo más de lo que te han prestado.

Ya sabéis que ante cualquier duda, podéis contactar con nosotros a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es.

Recuerda que para poder sobrellevar mejor los gastos, lo importante es hacer una correcta planificación antes de que éstos lleguen.

Esta semana me despediré con una frase de Séneca al respecto: “La economía es la ciencia de cercenar los gastos superfluos“.

La semana que viene volveremos con nuevos contenidos. Hasta entonces, por favor, sed felices.

 

 

 

 

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Objetivos financieros 2016

2016-01-04, Marian López


Este nuevo año podemos alcanzar nuestros objetivos financieros: analizar propósitos, ahorrar, realizar un presupuesto o invertir nos ayudaran a lograrlo.

Ha pasado un año más, y como cada principio de año, hacemos una lista de propósitos a cumplir. Siempre suelen repetirse los mismos: dejar de fumar, hacer más deporte, retomar los estudios, etc.

Entre esos propósitos también se encuentra el ahorro. ¿Quién no se plantea empezar el año haciendo una buena planificación financiera?. Así evitaríamos agobios económicos de última hora.

Pero, desgraciadamente los propósitos no siempre son fáciles de cumplir y menos aún con un carácter como el de los españoles. Dejarlo todo para el final es la máxima más común entre nosotros (aunque nos pese reconocerlo). Y es que somos un país donde la improvisación gana por goleada.

En este post, os daremos algunos consejos que os facilitarán alcanzar vuestros objetivos financieros para este recién estrenado año. ¡Tenemos aún doce meses por delante para conseguirlo!.

Estos son nuestros consejos:

1.- Mejorar nuestra educación financiera.

Una educación financiera básica, es la clave que nos ayudará a tomar decisiones adecuadas. Necesitaríamos aprender conceptos básicos como qué es el tipo de interés, la inflación, en qué consiste diversificar, qué perfil de riesgo tenemos o qué comisiones pagamos y por qué.

Son cuestiones muy básicas que pueden ayudarnos a ahorrar y rentabilizar nuestros ahorros.

2.- Hacer un presupuesto y planificar los gastos.

Es algo sencillo pero que muy poca gente hace. Basta que calcules cuáles serán tus ingresos (sueldo, si percibes rentas por algún alquiler, etc), qué vas a gastar (si tienes algún préstamo, cuotas de recibos domésticos, gastos escolares, gimnasio, seguros) y cuándo vas a tener que hacer efectivos esos pagos (a principios de mes, anualmente).

Si haces una correcta planificación de tus ingresos y gastos, evitarás entrar en deudas.

3.- Contribuye a tu ahorro para el retiro.

Otro de tus objetivos financieros prioritarios, debe ser el ahorro para tu jubilación. Nuestra población envejece y el presupuesto de las arcas públicas destinado a las pensiones va disminuyendo.

Ese es un problema al que podemos dar solución cada uno de nosotros a nivel particular. Es muy importante planificar correctamente nuestra jubilación si queremos mantener un nivel de vida medianamente “decente“.

Cuanto antes empecemos a ahorrar a través de cualquiera de los instrumentos disponibles para ello (planes de pensiones, planes de ahorro, PIAS, fondos, etc), más dinero podremos acumular.

Siempre hay que tener en cuenta cuál es nuestro perfil de inversión antes de tomar una decisión. Para ello, podéis contar con la ayuda de un experto en finanzas que os oriente.

Es importante que os lo toméis como una rutina: el dinero destinado a la jubilación, debe deducirse de vuestro presupuesto ya a principios de mes, como otro gasto más.

4.- Revisa los gastos pequeños.

Mucho ojo a esos pequeños gastos de nuestro “día a día“, que a final de mes pueden sumar una buena cantidad de dinero. No nos damos cuenta pero el café o el desayuno a media mañana, el periódico, el tabaco (para los fumadores), son gastos que a simple vista parecen insignificantes pero que no lo son tanto. Intenta reducirlos en la medida de lo posible.

5.- Poner nuestro dinero a trabajar.

Otro consejo para conseguir alcanzar nuestros objetivos financieros de cara al nuevo año, es el de hacer trabajar a nuestro dinero.

Pese a que actualmente ha regresado la fiebre de las cuentas remuneradas (pagan algo de interés por el dinero que tengas en cuenta), hay que prestar atención a los condicionantes de las mismas, entre otras la vinculación que te exigen y además no remuneran todo el saldo.

Por lo general, el dinero que tenemos en cuenta corriente o no produce o si lo hace, es muy poco el interés que te ofrecen. Una opción es invertir (siempre es aconsejable acudir a un experto antes).

Existen muchas opciones de inversión para rentabilizar tu dinero y que se adaptan al nivel de riesgo que estés dispuesto a asumir de cara a obtener dicha rentabilidad.

6.- Analiza tu perfil de riesgo.

Ya hemos hecho mención a ello. De la mano de un asesor financiero, puedes averiguar cuál es tu perfil de riesgo para ver si tu cartera se adapta a lo que quieres conseguir y qué riesgo estás dispuesto a asumir.

7.- Maneja las deudas de manera responsable.

Una deuda mal gestionada puede suponer nuestra ruina. Si realmente necesitas dinero para afrontar un proyecto y no dispones de liquidez suficiente, la única vía es recurrir al crédito.

Hay que ser muy prudentes a la hora de afrontar nuestras deudas. La constancia en el pago de la misma es fundamental. A la hora de elaborar tu presupuesto, ya debes descontar esos gastos y procurar liquidar la deuda puntualmente.

Por supuesto, hay que evitar a toda costa liquidar deudas a base de seguir pidiendo préstamos. Así lo único que conseguirás en endeudarte aún más. No solicites más préstamos hasta que no hayas liquidado el primero.

Mucho cuidado también con las tarjetas de crédito. Una tarjeta de crédito descontrolada se convertirá en tu peor pesadilla.

8.- Guarda y revisa tus facturas.

Controlar los gastos de tu casa así como comprobar las facturas, puede ayudarte a detectar errores o incluso negociar condiciones con las empresas suministradoras de servicios. Actualmente existe mucha competencia y ante cualquier oferta, es bueno comparar con lo que tienes.

9.- Revisa tus contratos financieros.

Últimamente se han producido algunos cambios en productos financieros. Basta recordar el ejemplo del fin de las cláusulas suelo en las hipotecas.

Por ello, es recomendable que en cuanto seáis conocedores de alguna noticia que os pueda afectar en este sentido, reviséis vuestros contratos. Quizás ahora sea un buen momento para tratar de renegociar con vuestro banco (o al menos, intentarlo).

10.- Pon un seguro en tu vida.

Es algo en lo que muchos de nosotros no pensamos hasta que nos pasa algo. Nadie está a salvo de imprevistos y si los tienes cubiertos, en el momento en que te ocurran, lo agradecerás.

Estos son nuestros diez consejos para lograr alcanzar tus objetivos financieros en 2016. Esperamos que os sirvan de ayuda. Ya sabéis que ante cualquier duda, podéis contactar con nosotros a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es.

Que los Reyes Magos sean generosos con todos vosotros. La semana que viene volveremos con nuevos contenidos. Hasta entonces, sed felices.

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mini-prestamos

2015-09-07, Marian López


Ya hemos pasado  la primera semana de septiembre. Los bañadores y toallas de playa ceden su lugar a los trajes de chaqueta y los uniformes. Vuelta al trabajo, y para los que somos padres, vuelta al cole.

Todo ello implica restar a nuestros bolsillos una cantidad adicional a la que ya hemos gastado durante las vacaciones. A nuestra ya de por si, vapuleada economía doméstica, se añaden gastos de uniformes, zapatos, mochilas, material escolar, etc.

Existen varias opciones dirigidas a afrontar estos gastos “extra”:

1.- Anticipos de nómina. Algunos bancos pueden prestarnos con cierta rapidez y por adelantado el importe de una o varias nóminas (entre 1 y 5). A cambio el banco nos exigirá cierta antigüedad con la nómina domiciliada. Los plazos de devolución son también breves (de 6 meses a 2 años).

2.- Créditos preconcedidos. Las entidades suelen “premiar” la fidelidad de sus clientes solventes con este tipo de productos para que éstos puedan disponer del dinero que necesitan rápidamente.

3.- Tarjetas de crédito. Te permiten disponer de dinero al instante. Es una opción cómoda y cada vez más usada. Sin embargo, si tu tarjeta permite el pago aplazado, te cargarán unos intereses que pueden llegar hasta el 25% TAE. Su principal ventaja: la flexibilidad. Ya que puedes fraccionar o cancelar tu deuda sin coste adicional alguno.

Pero la opción a la que mucha gente recurre para enfrentarse a la “cuesta de septiembre” es la de los MINICRÉDITOS. Y aquí es donde nos vamos a detener para explicaros todo lo que necesitáis saber antes de decantaros por éstos.

¿Qué es exactamente un minicrédito?.

Los minicréditos son un servicio prestado por empresas de crédito (prestamistas privados) a través del cual una persona puede pedir prestada una cantidad de dinero (hasta 600 euros o más en algunos casos) a cambio de devolverla en un plazo máximo de 30 días pagando unos intereses u honorarios.

La mayoría de estas empresas operan on line, vía telefónica e incluso a través de SMS.

Estas empresas prestamistas deben estar inscritas en el Registro Mercantil y están obligadas a informar claramente de las condiciones de contratación.

Actualmente las citadas empresas de crédito no están reguladas ni por el Banco de España ni por la CNMV, pero sí por la Ley 22/2007 del 11 de julio sobre comercialización a distancia de servicios financieros destinados a los consumidores.

Los minicréditos van dirigidos a aquellas personas (mayores de edad) con necesidad urgente de capital, pese a que éstas ya tengan otro crédito, estén en el paro o en listas de morosos como RAI o ASNEF.

¿Qué ventajas ofrecen?.

  • Se pueden solicitar a través de internet.
  • Conseguiremos importes de dinero de manera rápida (“hasta 800 euros en 24 horas”).
  • Los requisitos para acceder a estos créditos suelen ser muy bajos.
  • No se exigen nóminas ni avales.
  • Algunas empresas permiten que solicitemos dinero aunque estemos en listas de morosos.

Hasta aquí hemos visto en qué consisten los minicréditos y cuáles son sus ventajas. Pero ¡atención!, no debemos dejarnos deslumbrar por estas “facilidades” a la hora de solicitar dinero. Como todo, los minicréditos tienen su lado oscuro.

Disponer de dinero de manera rápida, fácil y sin apenas requisitos nos puede salir muy caro. A cambio de las ventajas enumeradas, nos vemos obligados a pagar unos intereses desorbitados que suelen superar el 2.000% TAE (sí, habéis leído bien), muy por encima del tipo medio de los créditos bancarios que es del 7,8% (según el Banco de España).

¿Qué riesgos tienen los minicréditos para los consumidores?.

1.- Sobreendeudamiento. El perfil de demandante de este tipo de créditos, suele ser el de alguien que contrata un crédito tras otro para pagar el anterior, de manera que su deuda cada vez es mayor, así como el precio que paga por ella.

A lo largo de mi trayectoria profesional, he visto algún caso y os puedo asegurar que resulta complicado (aunque no imposible) salir de esa situación.

2.- El consumidor está desprotegido. Las empresas prestamistas no están reguladas por las mismas directrices que los bancos. La única ley que las regula- Ley 22/2007 sobre comercialización a distancia de servicios financieros- no contiene ninguna limitación específica al tipo de interés aplicado por estas empresas.

Algo que sí está regulado en otros países de la Unión Europea e incluso en algunos Estados de EEUU.

3.- Coste del servicio. Ya hemos mencionado que disponer de dinero rápido nos puede resultar tan caro como que paguemos un 2.000% TAE de intereses. Sin embargo, las entidades prestamistas no hablan de TAE sino de HONORARIOS.

Referirse a honorarios les permite no publicar la TAE sino simplemente la cantidad de euros que pagarás.

Por ejemplo, si pedimos 100 euros a devolver en 15 días, la empresa prestamista puede establecer que nos costará 20 euros. Al final pagaremos 120 euros: 100 correspondientes al préstamo y 20 euros de intereses.

Otro de los puntos que siempre me gusta remarcar es el de la publicidad.

Estas empresas utilizan frases del tipo “Consiga 800 euros en menos de 24 horas“. Luego te pasan en la pantalla a toda velocidad unas letras tamaño hormiga imposibles de leer donde se supone que vienen las condiciones del crédito. Pero a ti ya se te ha quedado grabado a fuego que en menos de un día puedes tener en tu bolsillo ese dinero que tanto necesitas.

Un ejemplo “gancho” es el de la empresa VIVUS. Id a su página web www.vivus.es y veréis en letras gigantes: “Pruébanos gratis. Primer préstamo sin intereses ni comisiones. Importe máximo 300 euros” 

Estas frases van acompañadas de una serie de asteriscos que significan algo así como: “leed más abajo que es donde está el meollo del tema”.

Efectivamente, si leéis más abajo veréis que no os engañan: el primer préstamo es gratis (aunque especifican el coste de las penalizaciones por impago y mora), y a continuación viene el siguiente párrafo:

“La TAE para el primer préstamo es del 0%. Para los préstamos siguientes la TAE varía en función de importe y plazo y aparece indicada en los términos y condiciones de la solicitud. A modo de ejemplo, para un préstamo de 100 euros a 30 días, los intereses serían de 24 euros, lo que equivale a una TAE del 1.270%”.

Un consejo: pese a que “la vuelta al cole” sea dura, estudiad muy bien todas las opciones de financiación antes de tomar una decisión. Como os digo siempre, si necesitáis orientación por parte de profesionales, podéis contar con nosotros (www.garciaslopezasesores.es).

Os deseo una feliz semana.

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Cerdito playa

2015-06-15, Marian López


¡Por fin llegan las vacaciones!. En mi querida Mallorca (donde tengo el lujo de vivir desde hace más de 30 años) ya llevamos unas semanas intentando esquivar turistas para llegar a nuestro trabajo, oliendo esa extraña mezcla de Hawain Tropic y perfume floral.

Casi sin darnos cuenta estamos a mitad de junio, con un calor asfixiante y unas ganas enormes de olvidarnos de tacones y corbata para lanzarnos a la “dolce far niente“.

Si eres de los que ya tienes planeado qué hacer durante esos días, enhorabuena. Si por el contrario perteneces al grupo de los rezagados, quizás este año sea el momento perfecto para empezar a planificar y presupuestar tus vacaciones del año que viene.

Así podrás repartir de mejor manera la cantidad que debes ahorrar cada mes para preparar las vacaciones del próximo año, y… ¡sin estrés!.

Debes saber que hay mucha gente que no viaja en vacaciones por considerarlo un lujo que no se pueden permitir. A veces lo que menos importa es el lugar de destino, ya que existen un montón de maneras de reducir los costes de nuestras vacaciones de verano de manera significativa.

En mi post de esta semana os daré algunos consejos para ahorrar y disfrutar durante vuestras vacaciones.

1.- Fechas. Si puedes elegir las fechas de tus vacaciones estás de suerte, ya que siempre es más barato viajar cuando los demás no lo hacen.

2.- Tu destino. Investiga acerca de cuál será. Elige un destino de verano en invierno y viceversa. Haz una lista acerca de los destinos a los que te gustaría ir, eso también te ayudará a planificar el dinero que debes ahorrar: no necesitas el mismo dinero para irte a Benidorm que a visitar los fiordos noruegos.

3.- Internet. Busca información en internet sobre las atracciones que quieres visitar (por ejemplo museos) y los lugares donde vas a comer. Existen muchas aplicaciones web que te ayudarán con este tema. Un consejo práctico al respecto es que intentes comer donde lo hace la gente local, evitando los sitios típicos de turistas.

Una vez en el destino, utiliza la red móvil local. Encontrar conexión a internet no siempre es tarea fácil, sobre todo si eliges un destino lejano. Por eso debes aprovechar tu estancia en el hotel donde la conexión wifi suele ser gratuita, para utilizar tu ordenador.

4.- Presupuesto. No debes coger el presupuesto de tu vida diaria y seguir aplicándolo mientras estés de vacaciones. Lo que debes hacer es elaborar un presupuesto específico para tus días de descanso.

No olvides incluir todos los gastos: comisiones de los billetes de avión, wi-fi del hotel (si no es gratuito), parking, etc. Son gastos en los que muchas veces ni siquiera reparamos.

5.- Invierte en una buena guía de viajes. En ellas se recoge mucha información sobre dónde comer y dormir por poco precio, los mejores días para visitar museos y cuáles son gratuítos, etc.

6.- Prepara maletas inteligentes. Piensa bien en todo lo que te vayas a llevar. Mete artículos que puedan cumplir más de una función. Deja espacio en ellas para que te quepan los regalos que traigas a la vuelta.

7.- Usa formas de viajar alternativas y económicas. Si no tienes hijos, una opción podría ser el “Workaway“. ¿En qué consiste?. Se trata de un intercambio entre una familia de cualquier parte del mundo y tú. Ellos te ofrecen alojamiento y comida a cambio de que tu les ayudes a hacer tareas domésticas. Otra opción es el intercambio de casas (puede suponer un ahorro de hasta el 50% de tu viaje).

8.- Alojamiento barato. Alójate en un “hostel“, son los nuevos hostales. Aquí tienes la opción de compartir habitación y baño (es lo más económico), o por un poco más, tener tu propia habitación con baño privado. Muchas veces se sitúan en lugares céntricos y los hay con un diseño muy moderno.

9.- Usa el transporte público. Los taxis son bastante caros. La mejor opción es sacarte algún tipo de bono para los días que vayáis a estar y viajar en metro, autobús o incluso tren.

10.- Conoce bien el cambio de divisas. Si viajas a algún país fuera de la zona euro, debes tener en cuenta la divisa local. Consulta en un conversor de divisas on line el cambio oficial de tu moneda con la del país de destino. Saber el cambio exacto te evitará disgusto con gente que cambia moneda en el mercado negro, o locales de cambio con comisiones altísimas. Siempre es mejor cambiar tu dinero antes de viajar (en tu banco de confianza) y llegar al país en cuestión con su moneda local.

Espero que estos diez consejos os resulten útiles. Ya sabéis que podéis encontrarnos en nuestra página web www.garciaslopezasesores.es

Os dejo con una gran frase de Sócrates: “Los ratos de ocio son la mejor de todas las adquisiciones”.

Feliz semana.

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hipoteca

2015-05-03, Marian López


Los mileuristas somos cada día un grupo más numeroso. Son muchos los trabajos que te compensan con apenas mil euros las horas de esfuerzo.

Pero a pesar de ese “pequeño handicap”, también tenemos nuestras necesidades y nuestras ilusiones. ¿Quién no piensa en comprarse alguna vez su propia vivienda?. Es precisamente en ese momento cuando nos damos cuenta de que ser mileurista y comprarte una casa, no parece compatible.

Bueno, pues vamos a intentar ser optimistas y ver la botella medio llena. Aún tenemos opciones si queremos comprarnos un piso. Eso sí, con unas cuantas condiciones:

Primera condición: precio. A través de los comparadores de hipotecas deduciremos el precio de la casa que podemos permitirnos con nuestro sueldo. Serán viviendas que estén entre los 150.000 y los 200.000 euros.

Segunda condición: ingresos. Con nuestros ingresos, únicamente podremos comprar vivienda si lo hacemos en pareja. Los bancos actualmente sólo conceden hipotecas a quienes justifiquen unos ingresos anuales de 2.000 euros o más.

Tercera condición: endeudamiento. El banco no va a permitir que te endeudes más de un 30%-35% del total de tus ingresos. Se supone que el resto (70-65%), lo necesitas para vivir. Cubrir necesidades como la comida, los gastos de casa, mantenimiento de coche, gastos de teléfono, etc, etc.

Cuarta condición: financiación bancaria. Cuando acudas a solicitar una hipoteca, el banco sólo te financia el 80% del valor de tasación o el de compraventa del piso (el menor de los dos).

¿Eso qué implica?. Pues sencillamente que tu pareja y tú, debéis aportar el 20% restante y un poco más ya que los gastos de compraventa e hipoteca corren de vuestra parte (suponen otro 10% más).

Resumiendo: el banco financia un 80% y vosotros tenéis que aportar el 30% restante hasta cubrir la totalidad de gastos (20% préstamo hipotecario +10% gastos).

Por tanto, a la hora de compraros una casa, deberíais tener algún dinerillo ahorrado. Eso para empezar…

Si no disponéis de ahorro, siempre podéis optar por comprar un piso de los que tienen en venta los propios bancos. En ese caso, el mismo banco os podría financiar hasta el 100%.

Quinta condición: límites del banco.

1.- Plazo al que se concede el préstamo hipotecario. Son pocas las entidades que ofrecen hipotecas a más de 30 años. Eso debes tenerlo en cuenta cuando vayas a solicitar la tuya.

Normalmente a los 75 años como máximo, deberías tenerlo todo pagado. El cálculo es sencillo: si tienes 40 y pides hipoteca a 30 años, pues aún estás a tiempo. También se puede solicitar una hipoteca a los 50 años, pero entonces se acortará el plazo a devolver el dinero, lo que conlleva un aumento de la cuota mensual.

2.- La cuota mensual. Como ya he dicho anteriormente, el recibo a pagar cada mes, no debe superar el 30%-35% de vuestros ingresos. En caso de pareja de mileuristas, la cuota máxima a pagar sería de unos 700 euros al mes.

3.- Revisión del Euribor. La mayoría de las hipotecas van referenciadas a este índice. Si veis la publicidad en la tele o en los propios bancos, se habla de Euribor + un diferencial (que puede ser fijo o variable). Por ejemplo: Euribor + 1,70%. Ahora, el Euribor está en niveles muy bajos (este mes al 0,21%).

Una hipoteca al 1,70% + Euribor (0,21%), os sale a un tipo de interés del 1,91%, realmente barata. Pero deberíais calcular cuánto pagaríais si el euribor subiese por ejemplo al 3%. Así sabríais si seríais capaces de afrontar el pago de una cuota más alta.

Teniendo presentes estas condiciones, vamos a mirar qué opciones tendríamos para solicitar un préstamo hipotecario siendo mileuristas, y lo vamos a hacer con un ejemplo.

Tomamos como referencia una de las hipotecas más baratas del mercado en estos momentos: la HIPOTECA NARANJA de ING (Euribor + 1,49% TAE).

Supongamos que el mayor de los solicitantes del préstamo tiene 35 años, sin ningún tipo de deuda pendiente, y que entre los dos solicitantes sumáis unos ingresos mensuales de 2.000 euros (1.000 euros al mes por persona).

Con la Hipoteca Naranja de ING, os podríais permitir pedir un importe máximo de 222.757 euros, a pagar en un plazo de 40 años (otra ventaja de esta hipoteca es el plazo), con una cuota mensual que ascendería a 640,15 euros al mes.

Así podríamos comprar una casa de 200.000 euros solicitando una hipoteca de 160.000 euros. Existen multitud de simuladores de hipotecas on line donde podéis hacer este cálculo.

Un consejo: no ajustéis a tope el precio de la casa al préstamo hipotecario. Debéis tener en cuenta que, como he comentado en líneas anteriores, hay un 30% de gastos (estos los tenéis que aportar vosotros).

Además, estos préstamos para compra de vivienda, llevan aparejados seguros de vida y de hogar que deberemos pagar.

Otra cosa muy importante a tener en cuenta: el préstamo hipotecario se suele hacer a muy largo plazo. Durante todos esos años, pueden ocurrir mil cosas: que aumente la familia, cambios laborales (a veces para bien, pero otras no). Todas esas circunstancias afectarán a nuestra economía doméstica, y por tanto a nuestra capacidad de afrontar la deuda.

Al tratarse de un plazo tan elevado, también hay que pensar que la economía de nuestro país puede pasar por muchas fases. Ahora vivimos un “momento dulce” en el que pedir una hipoteca nos sale barato. Pero por ejemplo, en el año 2.000, el Euribor llegó a estar por encima del 3%, lo que la encarecería bastante.

Soy consciente de que son muchas las cosas en las que debemos pensar, pero una hipoteca a la mayoría de nosotros, “nos tiene atados” para toda la vida. Es mejor comprar un piso más económico (aunque tengamos que hacer alguna reforma) que “tirarnos a la piscina” y comprar el más caro que podamos permitirnos.

Si algún día ganamos muchísimo dinero o nos toca la lotería, siempre podemos vender o incluso alquilar nuestra primera vivienda. Los seres humanos tenemos ese toque de nostalgia que nos conduce a conservar todo aquello que nos trae buenos recuerdos.

Ya sabéis que podéis hacer consultas contactando conmigo vía mail en la siguiente dirección: marian@garciaslopezasesores.es

Diccionario financiero:

  • Euribor: es un índice de referencia publicado diariamente que indica el tipo de interés promedio al que los bancos se ofrecen a prestar el dinero a otros bancos.
  • TAE (Tasa Anual Equivalente): en nuestro caso, indica el coste de un producto financiero (la hipoteca). En la TAE se incluyen el tipo de interés, los gastos y las comisiones que nos cobra el banco.
  • Tipo de interés fijo: el interés se calcula aplicando un tipo único o estable que dura todo el tiempo que dura el préstamo (no se modifica).
  • Tipo de interés variable: va cambiando a lo largo de la vida del préstamo. Se aplica en cada periodo de tiempo (por ejemplo, se revisa cada año), consta de dos cifras y es el resultado de la suma de ambos: un índice (en nuestro caso el euribor) y un porcentaje.