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La semana pasada me desperté con la noticia: “La influencer italiana Chiara Ferragni dispara a las empresas en Bolsa”. OMG!! (Oh My God para quienes no conocéis la expresión).

Chiara Ferragni, la creadora del Blog de moda “TheBlondeSalad”, una diosa del universo Instagram con sus casi 25 millones de seguidores, catalogada por Forbes como la mayor “influencer” de moda del mundo en 2017… Pues sí, esa diosa parece que convierte en oro todo lo que toca.

Ella de por sí ya es una marca y muy potente, pero es que además es CEO de sus dos compañías: TBS Crew (que gestiona la plataforma de moda de su blog) y Chiara Ferragni Collection (su tienda de moda) y desde hace un tiempo se está planteando “romper la pana” saliendo a Bolsa.

Bueno, pues estos días ha sido noticia porque se ha convertido en un talismán en Bolsa para todas aquellas empresas con las que hace colaboraciones: que colabora con una firma de gafas (Safilo), pues se dispara en Bolsa un 14%. Que la conocida marca de calzado TOD’s anuncia la entrada de Chiara en su junta directiva, pues sube un 9% en Bolsa… Y así suma y sigue.

Lo de esta chica no es de este mundo: a sus 34 años se calcula que gana entre 52.000 y 100.000 euros por cada post publicado en Instagram. ¡No me lo puedo ni siquiera imaginar! Con todo lo que yo escribo, a ese precio ya sería multimillonaria…

En fin, bajemos al planeta Tierra para analizar qué está pasando con la Ferragni. Como ya os he comentado, las marcas se la rifan. ¿El motivo? Su horda de seguidores. Imaginaros que tenéis una tienda de bolsos personalizados y de repente Chiara Ferragni se hace una foto con uno de esos bolsos porque le flipan. Pues sin comerlo ni beberlo tendríais a 25 millones de posibles clientes.

Así de sencillo: es el poder de la influencia en Redes Sociales el que ha hecho de esta señorita un fenómeno potentísimo por el que todo el mundo la quiere. Y ella, claro está, le pone precio.

Pero no perdamos de vista a las nuevas generaciones, porque vienen pisando fuerte… Addison Rae a sus veinte añitos, ya tiene casi 85 millones de seguidores en TikTok y 40 más en Instagram. Pensad en el poder que tiene siendo tan joven.

Todo esto está genial, pero… ¿Qué pasaría si la llama se fuese apagando? ¿Qué ocurrirá cuando su poder de influir en otras personas vaya decayendo? Siempre habrá alguien más joven, más innovador/a, más fresco/a.

Se trata de personas muy jóvenes que amasan imperios económicos incontrolables por ellas mismas. Yo os diré qué puede pasar:

Si han sido previsoras y han sabido gestionar bien su patrimonio a través de profesionales en la materia, probablemente no perderán el sueño por problemas de falta de dinero.

Pero… ¿Y si son incapaces de gestionarlo? En el mundo tanto de la moda como artístico en general, conocemos muchos casos de personas que mueren de éxito y el final de sus días lo pasan viviendo de recuerdos rodeados de miseria y olvido.

La expresión “Morir de éxito” existe por algo. Significa que en el momento en que las cosas van “como un tiro”, no se saben gestionar o no se asume la responsabilidad que ello conlleva y se cae en el más absoluto de los fracasos.

¿Se puede hacer algo para evitarlo? ¿O se pierde totalmente la perspectiva? Caer en esa espiral sería muy peligroso. Ante una situación que te desborda, lo mejor es:

  • Mantener la calma. El estrés, el miedo y la ansiedad te bloquean. Si consigues dominarlos, obtendrás la perspectiva necesaria para poder analizar la situación y tomar buenas decisiones.
  • Rodearte de profesionales. A veces las situaciones que se nos presentan, nos desbordan. Si eso ocurre, lo mejor es acudir a profesionales del mundo financiero que sepan cómo gestionar tu dinero. Tampoco está de más acudir a psicólogos, terapeutas, o profesionales del sector del autocuidado para que te ayuden a gestionar todas esas emociones que te superan.
  • Aprender a disfrutar del camino. De nada sirve una buena idea si no la trabajas constantemente, pero no debes permitir que el trabajo mate tus momentos de ocio. A nuestro cerebro le va de perlas que descansemos, riamos, lo pasemos bien.

El día que la muerte te mire, que vea en tus ojos a un disfrutón/a: ese será tu triunfo.

 

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Dynamite es el título del primer sencillo en inglés del grupo de K-Pop coreano BTS. Desde su estreno el pasado 20 de agosto, lleva ya más de 360 millones de reproducciones en Youtube: todo un fenómeno mundial.

Esta boyband es pura dinamita. Desatan la locura entre el público joven con sus canciones pegadizas acompañadas de una imagen de lo más cool.

Desde su nacimiento en el 2013, los BTS no han parado de generar dinero y claro, eso se convierte en un mar de infinitas posibilidades para seguir engrosando la hucha. Por este motivo, el K-Pop coreano ha dado un paso más: la empresa Big Hit Entertainment (que está detrás de BTS) ha decidido que es el momento de salir al parqué.

El debut en Bolsa empieza bien para estos chicos, ya que cada uno de los integrantes del grupo más famoso de este género musical, será obsequiado con un paquete de acciones valorado en unos 6,5 millones de euros. Será la mayor salida a Bolsa en Corea del Sur de los últimos tres años (unos 7,13 millones de acciones de 75 a 96 euros por acción).

Las inversiones financieras y la música están más unidas de lo que pensáis. De hecho es un negocio más que puede proporcionar algunas alegrías a quienes decidan lanzarse a por él.

Existen varios ejemplos. Uno de ellos sería el Fondo de Inversión Hipgnosis Songs que cotiza en la Bolsa de Valores de Londres desde el 2018. En marzo evidentemente cayó en picado, pero vuelve a dar beneficios.

Detrás de Hipgnosis Songs se esconde su creador Merck Mercuriadis que fue representante entre otros de Beyoncé, Iron Maiden o Guns N’Roses… ¡Casi nada! El Fondo invierte en canciones de éxito y los derechos de propiedad asociados a éstas.

¿Su secreto? Según Mercuriadis siempre se consume música. Tanto cuando se celebra algo, como para superar tiempos difíciles como el momento actual que vivimos. Cuanta más música se consuma, mayores beneficios obtienen.

La empresa de inversión americana Shamrock Capital anunció en julio de este año el próximo lanzamiento de un fondo que también adquirirá derechos de autor de canciones, compitiendo directamente con el ya existente Hipgnosis Songs.

Y es que como veis, la industria musical, pese al parón de los conciertos en vivo, sigue generando beneficios por otras vías: derechos de autor, consumo a través de plataformas digitales (como Spotify), etc.

La música es pura dinamita y algo necesario en nuestras vidas. ¿Sabíais que la palabra “persona” proviene del latín “per son”? ¿Y que “per son” significa “el sonido pasa a través de”? Nuestras vivencias muchas veces tienen banda sonora propia y eso es algo que ni siquiera se escapa a los grandes inversores.

Los chicos de BTS en su último éxito cantan eso de “I’m diamond, you know I glow up” (“Soy un diamante, sabes que resplandezco)”. La música es y siempre será ese pequeño diamante que nunca dejará de brillar.

 

 

 

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En los 90 el archiconocido grupo AC/DC cantaba eso de «Come on, come on listen to the moneytalk» («Vamos, vamos, escucha la charla del dinero»). Con él suelo abrir algunos de mis cursos porque me encanta y me va «de perlas» para introducir temas que tengan que ver con las finanzas.

Y es que la música y el dinero están estrechamente relacionados. Al margen de las historias acerca de cantantes o grupos sumidos en la ruina más absoluta por no saber manejar sus finanzas, lo cierto es que la industria musical puede darnos lecciones sobre economía bastante interesantes.

El mayor quebradero de cabeza en la industria musical es cómo monetizar un disco en una época en la que consumir música es prácticamente gratis.

Lejos quedan ya los días en que los músicos vivían prácticamente de sus ventas de discos (en formato cassette, vinilo o CD). De un tiempo a esta parte, cualquiera de nosotros puede acceder a nuestros temas favoritos de manera gratuita o a precio irrisorio. ¿Cómo? A través de plataformas de streaming como Spotify.

El streaming permite que cualquier persona en cualquier parte del mundo pueda escuchar su música favorita a coste cero.

Actualmente gran parte de los ingresos de los músicos proviene de sus actuaciones en vivo. Aquí cito a Alan Krueger, quien fue asesor económico del expresidente Obama y su más que recomendable libro (disponible sólo en inglés) titulado «Rockonomics». Krueger cita en su libro a Paul MacCartney como ejemplo de lo dicho anteriormente: el 80% de sus ingresos provienen de sus conciertos en vivo. Ya os podéis imaginar, el descalabro económico que el Covid-19 está causando en el gremio.

Razones más poderosas que la adrenalina hacen que artistas no ya tan jóvenes continúen «dando guerra» sobre sobe los escenarios (para disfrute de muchos). Muchos de ellos sin ni siquiera aportar nuevo material. ¡Los fans quieren escuchar los clásicos de siempre!

Otra de las fuentes de ingresos de los músicos son sus negocios complementarios. Muchas de las grandes estrellas tienen negocios paralelos que les proporcionan una buena cantidad de dinero.

Os puedo poner unos cuantos ejemplos. Rihanna es una de las artistas musicales más ricas del mundo según la revista «Forbes». Hace más de 4 años que no saca un disco, sin embargo sus firmas de moda y cosméticos están logrando alcanzar un gran éxito.

El cantante de Iron Maiden, Bruce Dickinson, también le ha sacado jugo a esto de los negocios complementarios: es conferenciante de moda en el mundo empresarial, tiene su propia empresa de mantenimiento de aviones (es piloto), desarrolla los primeros drones comestibles del mundo, diseña su propia cerveza con el nombre del grupo que se vende actualmente en más de 50 países … ¡Eso sí que es Rock&Roll!

La economía colaborativa también se cuela en el mundo de la música. Grandes artistas consagrados colaboran con jóvenes que «lo están petando» en la actualidad. Ambos salen ganando: los veteranos vuelven a ser visibles y los jovencitos suman likes a sus ya rebosantes redes. Una de las últimas colaboraciones ha sido la de Madonna con Dua Lipa causando un gran revuelo ya que la cantante de «Like a Virgin» ni siquiera se digna a aparecer en el video.

Los AC/DC también tiene algo que decir al respecto. Con su álbum «Back in Black» (1980) vendieron más de 50 millones de copias. Son un grupo de culto al que siguen varias generaciones. ¿Cuántas de vosotras no tenéis alguna camiseta de AC/DC comprada en Bershka? No sólo viven de sus giras. El merchandising, o sus negocios alternativos (tienen hasta un crucero propio), les proporcionan grandes alegrías. El grupo amasa una considerable fortuna. De hecho los hermanos Young se encuentran entre las familias más adineradas de Australia.

Ellos ya lo decían en su canción «Moneytalks»: «Ámame por el dinero (…) Escucha la charla del dinero». Y es que cuando se tiene, suena bien. Pero desgraciadamente, son muchos los artistas anónimos que jamás llegan a escuchar su sonido. Aunque de eso ya hablaremos otro día…

 

 

 

 

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Los Rolling Stones llevan más de 50 años triunfando sobre los escenarios. Eso es algo muy complicado en una banda de rock, pero ellos han demostrado que pese a sus diferencias, han conseguido mantenerse unidos y lograr un objetivo común: el éxito.

Lo que no sé si sabéis es que además de ser el líder de la banda, Mick Jagger también ha demostrado ser avispado en eso de los negocios.

Hoy en día nadie duda del valor que como marca, tienen los Rolling. Sin embargo, rentabilizar el dinero que generaba el grupo no era tarea fácil.

El nombre «Rolling Stones» engloba toda una arquitectura financiera: existen diversas fuentes de ingresos así como distintos modelos de negocio.  Todo ello unido al ya de por sí complicado y enrevesado mundo de la industria musical y del espectáculo en general, hizo necesaria la figura de alguien que «hiciera magia» con los negocios.

Ese mago apareció en la vida de los Rolling allá por el año 1968. Se trataba del príncipe Rupert Loewenstein,-nacido el 24 de agosto de 1933 en Mallorca-, banquero y gerente financiero de la banda, a quienes sus «satánicas majestades» apodaron como «Rupie the Grupie».

El príncipe Loewenstein revolucionó las finanzas de la banda (quienes no comprendían cómo su éxito no se traducía en dinero), al plantearlas como si el grupo fuera una empresa con cuatro áreas de negocio diferenciadas:

  • Giras.
  • Publicidad.
  • Discos.
  • Derechos de imagen y «merchandising».

Como era de esperar, el príncipe no les pasaba ni una, y decidió dirigir con mano de hierro las finanzas de las giras para que resultaran rentables. Se mantuvo al frente de los números durante 40 años.

La cosa no fue fácil para Loewenstein que tuvo que combinar su faceta de banquero con la de psiquiatra y niñera, reduciendo incluso el séquito de «amigotes» que acompañaban a los Rolling en sus giras.

Keith Richards llegó a decir de Loewwnstein: «Interpreta las finanzas como yo toco la guitarra».

A principios de los 90, se unió al equipo el productor Michael Cohl (Canadá 1948) que introdujo otra gran revolución: eliminó a los productores de sus negociaciones.

Para los que no lo sepáis, os diré que un promotor musical es la figura que se encarga básicamente de publicitar los conciertos para que lleguen a buen puerto (trata con los managers de las bandas, elige y reserva salas, promociona el show, etc).

Pues bien, Michael Cohl decidió que en vez de negociar cada concierto con un promotor distinto, propondría una especie de «tarifa plana«: un pago único por gira. Se contrataba la gira al completo por un precio cerrado (por ejemplo 30 millones de dólares por treinta conciertos). Eso les permitió negociar directamente con los locales sin necesitar un promotor al que pagar para que hiciera el trabajo.

Además Cohl también amplió los ingresos de la banda con ideas como la venta de localidades junto al escenario (las zonas VIP), incrementó los contratos con televisión, patrocinio corporativo y un «merchandising» más diversificado… ¿Cuántos artículos podéis ver en tiendas con la famosa lengua de los Rolling?.

Sólo os daré un dato: la gira «A Bigger Band» del 2005, generó 550 millones de dólares. Una cifra que demuestra cómo una banda de rock, puede convertirse también en una gran empresa.

El estilo de vida del príncipe Rupert Loewenstein tenía poco que ver con el mundo del rock, lo que al final terminó pesando en la balanza y en 2007 los Stones decidieron prescindir de sus servicios.

Loewenstein murió con 80 años el 20 de mayo de 2014 en Londres, víctima del Parkinson. Probablemente olvidó sus «años rockeros», pero en la memoria de todos quedará la historia de que una vez hubo un príncipe en la corte satánica.

**»Please allow me introduce myself

I´m a man of wealth and taste

I’ve been around for a long, long year

Stole many man´s soul and faith…»

 

** («Por favor permíteme que me presente, soy un hombre de dinero y buen gusto, he estado aquí durante un largo, largo año, he robado el alma y la fe de muchos hombres…»).

 

 

 

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2017-04-11, Marian López


Los Robo Advisors, también conocidos como gestores automatizados, han entrado con fuerza en el mercado español. Y llegan para quedarse.

En EEUU, la inteligencia artificial ya gestiona unos 50.000 mil millones de dólares, y esto es sólo el principio.

Os acordáis de las películas allá por los años 90 en las que se predecía un futuro totalmente basado en la tecnología para el año 2000?. Bueno, pues esa realidad ya está aquí.

Hace un tiempo surgieron las Fintech como principal amenaza tanto para los bancos como a los asesores financieros, ya que ofrecen asesoramiento financiero a bajo coste y sin necesidad de acudir a ninguna oficina o despacho.

Sin embargo gracias a la tecnología Fintech, podemos “mantener a raya” nuestra economía con aplicaciones que nos ayudan a controlar nuestros gastos.

Ahora surge otra amenaza para el sector financiero de la mano de los Robo Advisors. Se trata de gestores de inversión automatizados cuyos objetivos son, por un lado rentabilizar tus ahorros, y por otro, ahorrar costes en el proceso.

 Los Robo Advisors por tanto ofrecen un servicio de gestión de patrimonio low-cost y además on line, donde es inexistente el contacto humano entre el cliente y los Robo Advisors que se encargan de la gestión.

¿Cuál es el perfil de clientes que utiliza este servicio?.

 Pues os diré que son muchos los jóvenes empresarios que se han lanzado a los brazos de los Robo Advisors. De hecho, hace poco tuve un caso de un cliente millennial que no dudó en depositar parte de sus ahorros en un gestor automatizado.

¿Qué apps de Robo Advisors hay en España?.

En nuestro país contamos con varias apps de gestores automatizados. Una de las más conocidas es INDEXA CAPITAL. Cuentan con dos productos: Fondos de Inversión indexados (su rentabilidad debe replicar la del índice al que hacen referencia) y planes de pensiones.

Otra de las apps es FINIZENS a través de la cual podrás invertir también en planes de ahorro o planes de pensiones desde sólo 100 euros.

INBESTME es otra app con la que en base a tu perfil de inversión y a tu dinero disponible, puedes elegir entre tres modalidades de gestión de carteras: Inbestme Basic (a partir de 5.000 euros), Inbestme Dynamic (a partir de 10.000 euros) o Inbestme Advanced (a partir de 50.000 euros).

¿Qué ventajas ofrecen los Robo Advisors?.

Los CEO de las citadas apps, nos hablan sobre sus “virtudes” entra las que se encuentran una más que evidente reducción de costes (no hay tantos intermediarios), lo que hace que la rentabilidad del producto se incremente: “a menor comisión, mayor rentabilidad para el cliente”.

Además se trata de herramientas muy fáciles de utilizar, aunque tus conocimientos informáticos resulten más bien escasos. Son páginas muy intuitivas en las que sólo debes ir rellenando los datos que te soliciten.

¿Los Robo Advisors suponen una amenaza para el gestor o asesor financiero tradicional?.

Bajo mi punto de vista, no. Los Robo Advisors son una herramienta con la que los asesores financieros tradicionales deberemos convivir y colaborar.

Una característica muy común entre las personas es el temor y la desconfianza a lo desconocido. Pero debemos ver en los Robo Advisors no una amenaza, sino un avance.

Respecto a los clientes, son muchos los que necesitan que haya una persona detrás que los guíe o los oriente en sus finanzas, y ahí es donde está precisamente nuestro trabajo.

Porque si alguien que quiere invertir, no toma conciencia de lo que verdaderamente busca, es muy complicado que una app pueda dárselo.

Lo primero que debemos hacer es ayudar a nuestros clientes a que encuentren el por qué de su decisión, qué es lo que desean hacer con su dinero y para qué. Para ello es fundamental mirarse a los ojos.

Una vez que tengamos esto claro, nuestra tarea no es otra que facilitarles el camino hacia la consecución de su objetivo, y a nivel económico, ese objetivo puede resultar más fácil con la ayuda de un Robo Advisor.

Esta semana me despido con una frase del periodista Sydney J. Harris que el siglo pasado decía El verdadero peligro no es que las computadoras comenzarán a pensar como los hombres, sino que los hombres comenzarán a pensar como las computadoras”.

La semana que viene volveré con un nuevo post. Hasta entonces por favor, sed felices.

 

 

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Asesoramiento MIFID II

2016-04-25, Marian López


A partir del 1 de enero del 2017, entrará en vigor la MIFID II que, entre otros, implantará el cobro por asesoramiento a los bancos.

Esta medida, afectará directamente tanto a los empleados de las entidades financieras, como a los asesores financieros independientes.

Antes de analizar estos cambios, desvelaremos algunas características de la Normativa MIFID para tratar de entender en qué consiste.

¿Qué es la MIFID?.

Las siglas MIFID se corresponden a Markets In Financial Instruments Directive. Se trata de una directiva europea que regula la prestación de servicios de inversión.

¿Cuáles son sus objetivos?.

Los objetivos de la MIFID son:

  1. Proteger al cliente de manera que éste conozca y comprenda el producto que va a contratar así como el riesgo que tendrá y, en base a esto, tome una decisión.
  1. Regular el comportamiento de la entidad financiera.
  1. Que aumente la competencia entre entidades financieras.

La MIFID distingue entre asesoramiento y comercialización:

Asesoramiento. Consiste en recomendaciones personalizadas y concretas adaptadas al cliente, teniendo en cuenta entre otros,

  • Su perfil de inversión (si está dispuesto o no a asumir riesgo).
  • Su situación financiera.
  • Su conocimiento de productos financieros.
  • Sus objetivos.

Comercialización. Se ofrecen productos sin tener en cuenta las circunstancias personales de cada cliente. Esto sucede a menudo cuando existen campañas comerciales como por ejemplo los planes de pensiones.

Tipos de clientes.

La directiva MIFID distingue entre:

  1. Contrapartes elegibles. Son las entidades financieras.
  1. Clientes profesionales. Empresas de cierto tamaño.
  1. Clientes minoristas. El resto de clientes. Éstos disfrutan del nivel máximo de protección.

Productos afectados por la MIFID.

La directiva distingue entre productos complejos y no complejos.

Productos complejos:

  • Deuda subordinada.
  • Participaciones preferentes.
  • Fondos de inversión libre (Hedge funds).
  • Derivados (futuros, opciones, warrants, etc).
  • Contratos financieros atípicos.
  • Seguros de cambio.
  • Opciones sobre divisas.

Productos no complejos:

  • Acciones.
  • Pagarés y deuda pública.
  • Fondos de Inversión (excepto Hedge funds) y SICAV.
  • Cédulas hipotecarias.

Tipos de test para adecuar el producto al cliente.

La MIFID prevé dos tipos de test:

  1. Test de idoneidad. Más complejo. Sólo se usa cuando se asesora en materia de inversión mediante contrato.
  1. Test de conveniencia. Es más corto. Se utiliza cuando se trata de un producto complejo y el cliente no tiene experiencia.

Ahora que ya sabemos en qué consiste la MIFID, veamos cuáles son las novedades de la MIFID II.

La principal novedad sobre la que nos centraremos en nuestro post es que por primera vez, la directiva recoge la obligación de cobrar a los clientes por el asesoramiento financiero.

Hasta ahora, los clientes que acudían a su banco, recibían asesoramiento financiero supuestamente «gratuito«. Evidentemente, las entidades financieras incluyen esos gastos en las comisiones que cobran a sus clientes.

Pues bien, a partir de ahora, este sistema cambiará. Los bancos cobrarán comisiones por asesoramiento financiero y además tendrán que desglosar qué porcentaje de las comisiones supone ese servicio.

¿Cuál era la situación hasta el momento?.

Normalmente esta situación se da sobre todo en los fondos de inversión. Las grandes gestoras ofrecen sus fondos a los bancos que actúan como comercializadores.

Esas mismas gestoras, cobran una serie de comisiones por gestionar los fondos. Pues bien, de esas comisiones les pagan un tanto por ciento a los bancos. Es lo que se llama «retrocesión de comisiones«.

Imaginemos que trabajas en un banco y tienes un listado de 100 fondos de inversión que corresponden a cuatro gestoras. De las cuatro hay dos que te pagan el 50% de lo que ellos cobran a los clientes en comisiones (porque tú pagas aunque creas que es gratis).

¿Qué fondos venderías antes?. ¿Los que te dejan más comisión, o los otros?. La respuesta es fácil, ¿verdad?.

Por tanto, ese asesoramiento no es independiente: está condicionado a aquellos fondos con los que el banco gane más dinero.

La Unión Europea impondrá un nuevo modelo que entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2017 (MIFID II), por el que las entidades se verán obligadas a informar a sus clientes de todos los costes que genera el producto a contratar.

En nuestro país, donde estamos acostumbrados al «mejor gratis que pagando«, va a resultarnos difícil asumir este cambio, ya que veremos exactamente tanto lo que pagamos, como el reparto de las comisiones entre los distintos intervinientes.

Otro aspecto a tener en cuenta es que si vamos a saber cuánto nos cobra el banco por asesorarnos, no debemos conformarnos con cualquier clase de asesoramiento.

Una consecuencia lógica de todo lo dicho, es que los clientes sean más exigentes con el asesoramiento que se les ofrezca.

Y es que cada vez más, la gente intenta obtener cierta «cultura financiera«, aunque sea básica, para poder entender qué están contratando.

Son muchos los factores a tener en cuenta cuando se presta un servicio de asesoramiento: qué objetivos tiene tu cliente, su capacidad financiera, si está dispuesto o no a asumir riesgos, la repercusión financiero-fiscal de la operación, etc.

Por eso, desde www.garciaslopezasesores.es, os recomendamos buscar un asesoramiento de calidad, basado en las necesidades del cliente.

Ya que de todas maneras acabáis pagando, es preferible pagar sabiendo que quien te asesora es un profesional que te ofrecerá la tranquilidad que necesites.

Esta semana me despediré con una frase del famoso inversor John Templeton: «Un inversor que tiene todas las respuestas ni siquiera entiende las preguntas«.

La semana que viene volveremos con nuevos contenidos. Hasta entonces, sed felices.

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Objetivos financieros 2016

2016-01-04, Marian López


Este nuevo año podemos alcanzar nuestros objetivos financieros: analizar propósitos, ahorrar, realizar un presupuesto o invertir nos ayudaran a lograrlo.

Ha pasado un año más, y como cada principio de año, hacemos una lista de propósitos a cumplir. Siempre suelen repetirse los mismos: dejar de fumar, hacer más deporte, retomar los estudios, etc.

Entre esos propósitos también se encuentra el ahorro. ¿Quién no se plantea empezar el año haciendo una buena planificación financiera?. Así evitaríamos agobios económicos de última hora.

Pero, desgraciadamente los propósitos no siempre son fáciles de cumplir y menos aún con un carácter como el de los españoles. Dejarlo todo para el final es la máxima más común entre nosotros (aunque nos pese reconocerlo). Y es que somos un país donde la improvisación gana por goleada.

En este post, os daremos algunos consejos que os facilitarán alcanzar vuestros objetivos financieros para este recién estrenado año. ¡Tenemos aún doce meses por delante para conseguirlo!.

Estos son nuestros consejos:

1.- Mejorar nuestra educación financiera.

Una educación financiera básica, es la clave que nos ayudará a tomar decisiones adecuadas. Necesitaríamos aprender conceptos básicos como qué es el tipo de interés, la inflación, en qué consiste diversificar, qué perfil de riesgo tenemos o qué comisiones pagamos y por qué.

Son cuestiones muy básicas que pueden ayudarnos a ahorrar y rentabilizar nuestros ahorros.

2.- Hacer un presupuesto y planificar los gastos.

Es algo sencillo pero que muy poca gente hace. Basta que calcules cuáles serán tus ingresos (sueldo, si percibes rentas por algún alquiler, etc), qué vas a gastar (si tienes algún préstamo, cuotas de recibos domésticos, gastos escolares, gimnasio, seguros) y cuándo vas a tener que hacer efectivos esos pagos (a principios de mes, anualmente).

Si haces una correcta planificación de tus ingresos y gastos, evitarás entrar en deudas.

3.- Contribuye a tu ahorro para el retiro.

Otro de tus objetivos financieros prioritarios, debe ser el ahorro para tu jubilación. Nuestra población envejece y el presupuesto de las arcas públicas destinado a las pensiones va disminuyendo.

Ese es un problema al que podemos dar solución cada uno de nosotros a nivel particular. Es muy importante planificar correctamente nuestra jubilación si queremos mantener un nivel de vida medianamente «decente«.

Cuanto antes empecemos a ahorrar a través de cualquiera de los instrumentos disponibles para ello (planes de pensiones, planes de ahorro, PIAS, fondos, etc), más dinero podremos acumular.

Siempre hay que tener en cuenta cuál es nuestro perfil de inversión antes de tomar una decisión. Para ello, podéis contar con la ayuda de un experto en finanzas que os oriente.

Es importante que os lo toméis como una rutina: el dinero destinado a la jubilación, debe deducirse de vuestro presupuesto ya a principios de mes, como otro gasto más.

4.- Revisa los gastos pequeños.

Mucho ojo a esos pequeños gastos de nuestro «día a día«, que a final de mes pueden sumar una buena cantidad de dinero. No nos damos cuenta pero el café o el desayuno a media mañana, el periódico, el tabaco (para los fumadores), son gastos que a simple vista parecen insignificantes pero que no lo son tanto. Intenta reducirlos en la medida de lo posible.

5.- Poner nuestro dinero a trabajar.

Otro consejo para conseguir alcanzar nuestros objetivos financieros de cara al nuevo año, es el de hacer trabajar a nuestro dinero.

Pese a que actualmente ha regresado la fiebre de las cuentas remuneradas (pagan algo de interés por el dinero que tengas en cuenta), hay que prestar atención a los condicionantes de las mismas, entre otras la vinculación que te exigen y además no remuneran todo el saldo.

Por lo general, el dinero que tenemos en cuenta corriente o no produce o si lo hace, es muy poco el interés que te ofrecen. Una opción es invertir (siempre es aconsejable acudir a un experto antes).

Existen muchas opciones de inversión para rentabilizar tu dinero y que se adaptan al nivel de riesgo que estés dispuesto a asumir de cara a obtener dicha rentabilidad.

6.- Analiza tu perfil de riesgo.

Ya hemos hecho mención a ello. De la mano de un asesor financiero, puedes averiguar cuál es tu perfil de riesgo para ver si tu cartera se adapta a lo que quieres conseguir y qué riesgo estás dispuesto a asumir.

7.- Maneja las deudas de manera responsable.

Una deuda mal gestionada puede suponer nuestra ruina. Si realmente necesitas dinero para afrontar un proyecto y no dispones de liquidez suficiente, la única vía es recurrir al crédito.

Hay que ser muy prudentes a la hora de afrontar nuestras deudas. La constancia en el pago de la misma es fundamental. A la hora de elaborar tu presupuesto, ya debes descontar esos gastos y procurar liquidar la deuda puntualmente.

Por supuesto, hay que evitar a toda costa liquidar deudas a base de seguir pidiendo préstamos. Así lo único que conseguirás en endeudarte aún más. No solicites más préstamos hasta que no hayas liquidado el primero.

Mucho cuidado también con las tarjetas de crédito. Una tarjeta de crédito descontrolada se convertirá en tu peor pesadilla.

8.- Guarda y revisa tus facturas.

Controlar los gastos de tu casa así como comprobar las facturas, puede ayudarte a detectar errores o incluso negociar condiciones con las empresas suministradoras de servicios. Actualmente existe mucha competencia y ante cualquier oferta, es bueno comparar con lo que tienes.

9.- Revisa tus contratos financieros.

Últimamente se han producido algunos cambios en productos financieros. Basta recordar el ejemplo del fin de las cláusulas suelo en las hipotecas.

Por ello, es recomendable que en cuanto seáis conocedores de alguna noticia que os pueda afectar en este sentido, reviséis vuestros contratos. Quizás ahora sea un buen momento para tratar de renegociar con vuestro banco (o al menos, intentarlo).

10.- Pon un seguro en tu vida.

Es algo en lo que muchos de nosotros no pensamos hasta que nos pasa algo. Nadie está a salvo de imprevistos y si los tienes cubiertos, en el momento en que te ocurran, lo agradecerás.

Estos son nuestros diez consejos para lograr alcanzar tus objetivos financieros en 2016. Esperamos que os sirvan de ayuda. Ya sabéis que ante cualquier duda, podéis contactar con nosotros a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es.

Que los Reyes Magos sean generosos con todos vosotros. La semana que viene volveremos con nuevos contenidos. Hasta entonces, sed felices.

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little girl depositing change in her piggy bank

2015-10-05, Marian López


 

Imagino que a estas alturas, la mayoría de vosotros habréis oído hablar de las cuentas infantiles y es que los bancos han encontrado en este producto su mejor baza para atraer a los más pequeños: sus clientes potenciales.

Este lunes 5 de octubre se celebra el I Día de la Educación Financiera y qué mejor manera de celebrarlo que dedicar este post a aquellos que serán el futuro de nuestra sociedad.

Las cuentas infantiles (también denominadas cuentas de ahorro infantiles), son el instrumento a través del cual los niños dan el paso de la tradicional hucha a la cuenta en un banco.

España es un país que no se distingue precisamente por tener una buena educación financiera. A través de este producto, fomentamos en los más jóvenes el concepto del ahorro tan necesario para su futuro.

Y es que ¿quién de nosotros planifica correctamente su economía doméstica?. Si enseñamos a los niños a ahorrar, les estamos dando una base muy importante para que aprendan a controlar mejor sus gastos.

Cualquier excusa es buena: un regalo de cumpleaños, el aguinaldo de Navidad, etc. El cerdito-hucha ya no está de moda y deja paso a las cuentas bancarias infantiles.

Son muchas las entidades que ofrecen este producto tan específico para los pequeños de la casa y con el que pueden ver remunerado el dinero que ingresen en ellas. Aunque dicha remuneración no suele ser muy elevada ya que en la mayoría de casos, no supera el 1%.

¿Cuáles son las mejores cuentas infantiles?.

Pese a que los tipos de interés estén en mínimos históricos, aún hay cuentas infantiles que ofrecen una rentabilidad atractiva. La mayoría de estas cuentas no tienen comisiones y además el dinero está disponible en cualquier momento sin ningún tipo de penalización.

Hay cuentas que ofrecen regalos como sorteos para viajes, entradas a espectáculos, mochilas, juguetes educativos y un largo etcétera. Y aunque suele ser más rentable optar por la remuneración que por los regalos, para los niños es un «gancho» perfecto.

  • Cuenta Primera de Banco Sabadell. Es una cuenta de ahorro para menores de 14 años sin comisiones y que paga intereses trimestralmente. Los saldos inferiores a 150 euros, no están remunerados. Pero a partir se esta cantidad, pagan un 0,49% TAE.
  • Cuenta Naranja Mini de ING. Cuenta de ahorro para menores de 18 años. Paga una rentabilidad del 0,50% TAE mes a mes. Sin gastos ni comisiones y con total disponibilidad.
  • Mi Propia Cuenta de Banco Mediolanum.  Al igual que la de ING, es una cuenta de ahorro destinada a menores de 18 años. Cada seis meses pagan un interés del 1% TAE sin comisiones. Tienes hasta 18 operaciones gratis al año (ingresos en efectivo y cheques inferiores a 600 euros).

¿Qué necesitamos para abrir una cuenta infantil en el banco?.

  • DNI del menor así como de sus representantes (padres o tutores legales).
  • Si el menor aún no tiene DNI (no es obligatorio hasta los 14 años), se debe presentar su NIF.
  • Fotocopia del Libro de Familia o Certificado del Registro Civil Individual (desde el 201 sustituye al Libro de Familia).

El menor será el titular de la cuenta y los padres o tutores se convierten en sus representantes legales. Éstos además (y hasta que el niño sea mayor de edad), serán los únicos que tendrán potestad para operar con la cuenta y disponer del dinero.

¿Cuál es la fiscalidad de estas cuentas infantiles?.

  • Tendrán la consideración de contribuyentes en el IRPF los titulares menores de las cuentas.
  • A los intereses percibidos, se les aplica la retención a cuenta del IRPF según la legislación vigente. En nuestro caso es: del 01/01/2015 hasta el 12/07/15, la retención practicada a los intereses será del 20%. A partir del 12/07/15 dicha retención pasa a ser del 19,5%.
  • Los contribuyentes que incluyan al menor titular de la cuenta en su declaración-liquidación a efectos del mínimo por descendiente, deben saber que dicho mínimo no procede en cado de que el menor presente la declaración de IRPF con rentas superiores a 1.800 euros.
  • En las Declaraciones de Renta conjuntas, se tendrán que integrar las rentas obtenidas por el menor en la medida en que forme parte de la unidad familiar.

Así pues, las cuentas infantiles son la mejor manera de empezar a inculcar cierta educación financiera a nuestros hijos desde el ahorro.

Si os apetece que los niños tengan su primera cuenta de ahorro y tenéis dudas, ya sabéis que podéis consultarnos sin compromiso alguno, a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es

Para terminar, me despediré con una frase del célebre teólogo británico del siglo XVIII, John Wesley: «Gana todo lo que puedas; ahorra todo lo que puedas; da todo lo que puedas».

Os deseo una feliz semana.

 

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Color del dinero

2015-08-23, Marian López


Si a finales de los 80 ya erais adolescentes, el título de este post os sonará muchísimo. «El color del dinero» es una película de 1986 dirigida por Martin Scorsese, protagonizada por el gran Paul Newman y un jovencísimo Tom Cruise.

En ella se relata la vida de un antiguo «buscavidas» jugador de billar (Eddie «Relámpago» Felson), que renace cuando conoce al joven Vincent Lauria (Tom Cruise). Eddie vuelve a la carretera junto a su inexperto aprendiz, para vivir grandes momentos.

Sin embargo, no voy a hacer ninguna crítica de cine. Me ha resultado un título adecuado para introducir el tema sobre el que os hablaré esta semana.

¿Sabíais que existe un estudio que relaciona los colores con tu actitud hacia el dinero?. Vendría a ser algo así como «Dime con qué color te identificas, y te diré cuál es tu personalidad financiera«.

Si somos capaces de analizar nuestras actitudes a la hora tanto de ahorrar como de gastar, podremos tomar mejores decisiones financieras. Estas decisiones están directamente relacionadas con nuestras emociones y prejuicios.

¿Cuál es tu personalidad financiera?. ¿Eres de los que gasta, o por el contrario perteneces al grupo de los ahorradores?. ¿Sabes administrar bien tu dinero?. ¿Verificas tus decisiones antes de ejecutarlas?.

La consultora pública con sede en Baltimore, Ganiyah Fajingbesi, analiza nuestras actitudes ante el dinero agrupándolas en cinco tipos de personalidad a cada una de las cuales, les corresponde un color.

Vamos a ver en qué consiste esta clasificación por colores:

  • Verde: Impulsivo. Es el color que identifica a los emprendedores. Éstos creen que el dinero siempre debe invertirse para hacer crecer el negocio.
  • Azul: Prudente. Es un buen empleado o administrador financiero. Cumple «a rajatabla» con los presupuestos y no es amigo de asumir riesgos.
  • Amarillo: Desafiante. Acepta el trabajo duro. Le gusta jugar en la «liga de los campeones«. Es un gastador emocional al que le gusta gastarse su dinero en artículos de lujo que le proporcionen el estatus en el que mejor se siente.
  • Gris: Conservador. El color gris siempre se identifica con aquello que no destaca excesivamente. En el mundo de las finanzas, alguien gris es alguien conservador. No aspira a tener grandes cantidades de dinero. Sin embargo, puede ser un gran inversor, ya que se trata de personas muy pacientes.
  • Rojo: Poco realista. En cierta manera asociado (además de a la pasión), al peligro, a mantenerse alerta. La persona que financieramente se identifica con este color, no maneja el dinero de manera realista. Siempre tiene deudas y ningún plan para pagarlas.

De acuerdo con Fajingbesi, la mayoría de personas no se identifican con un único color, sino que son una mezcla entre «dos colores de dinero». Cuando descubras con qué color te sientes más identificado, estarás capacitado para conocer mejor cuáles son tus fortalezas y debilidades.

Tomar conciencia de tu personalidad financiera, puede beneficiarte a la hora de hacer negocios:

1.- Para elegir un socio. Por experiencia propia os diré que encontrar un socio adecuado no es una tarea fácil.

Una premisa que funciona es tratar de formar equipo con gente que sea capaz de compensar tus debilidades financieras. Siguiendo la escala de colores que acabamos de ver, si tu personalidad es «azul», te resultará muy fácil cumplir con los presupuestos, pero no invertir grandes cantidades de dinero.

Si eres emprendedor, demasiada cautela puede obstaculizar el crecimiento de tu negocio. Por tanto en este caso alguien conservador (azul), como tú, debería buscar un socio que te impulsase a asumir más riesgos y hacer inversiones. Ese sería tu complemento ideal.

2.- Adecuar tu «discurso» a la personalidad de tu «potencial» inversor. Si tienes una idea «arriesgada», debes ser capaz de convencer a un posible inversor de que tu proyecto es le que le encaja.

Hay emprendedores con muy buenas ideas que exigen cierta inversión inicial para que empiece a dar frutos en un futuro. En este caso, deberías buscar un inversor «gris» dispuesto a apostar por tu idea y empezar a recuperar su dinero a largo plazo.

3.- Tratar de evitar errores financieros. Para evitar esos errores, lo más importante es conocerte bien a ti mismo.

Por ejemplo, alguien con personalidad «verde», podría caer en el error de querer invertir su dinero en algo con poco futuro, en lugar de ahorrarlo. Si sabes que eres impulsivo, una buena idea sería tener un socio con personalidad «azul» (prudente), antes que poner en riesgo tu dinero.

Ahora que ya conoces este curioso estudio, ¿te sientes identificado con algún color?. Tanto si tu respuesta es afirmativa como si no, lo más importante a la hora de poner en marcha un proyecto, invertir o ahorrar, es conocerte. Analizar cuál es tu personalidad antes de tomar una decisión que pueda acarrearte «dolores de cabeza» en el futuro.

Si a pesar de todo, necesitas ayuda de algún profesional para tomar una decisión adecuada a tu personalidad, no dudes en contactar con nosotros a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es

Os deseo una feliz semana.