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Dynamite es el título del primer sencillo en inglés del grupo de K-Pop coreano BTS. Desde su estreno el pasado 20 de agosto, lleva ya más de 360 millones de reproducciones en Youtube: todo un fenómeno mundial.

Esta boyband es pura dinamita. Desatan la locura entre el público joven con sus canciones pegadizas acompañadas de una imagen de lo más cool.

Desde su nacimiento en el 2013, los BTS no han parado de generar dinero y claro, eso se convierte en un mar de infinitas posibilidades para seguir engrosando la hucha. Por este motivo, el K-Pop coreano ha dado un paso más: la empresa Big Hit Entertainment (que está detrás de BTS) ha decidido que es el momento de salir al parqué.

El debut en Bolsa empieza bien para estos chicos, ya que cada uno de los integrantes del grupo más famoso de este género musical, será obsequiado con un paquete de acciones valorado en unos 6,5 millones de euros. Será la mayor salida a Bolsa en Corea del Sur de los últimos tres años (unos 7,13 millones de acciones de 75 a 96 euros por acción).

Las inversiones financieras y la música están más unidas de lo que pensáis. De hecho es un negocio más que puede proporcionar algunas alegrías a quienes decidan lanzarse a por él.

Existen varios ejemplos. Uno de ellos sería el Fondo de Inversión Hipgnosis Songs que cotiza en la Bolsa de Valores de Londres desde el 2018. En marzo evidentemente cayó en picado, pero vuelve a dar beneficios.

Detrás de Hipgnosis Songs se esconde su creador Merck Mercuriadis que fue representante entre otros de Beyoncé, Iron Maiden o Guns N’Roses… ¡Casi nada! El Fondo invierte en canciones de éxito y los derechos de propiedad asociados a éstas.

¿Su secreto? Según Mercuriadis siempre se consume música. Tanto cuando se celebra algo, como para superar tiempos difíciles como el momento actual que vivimos. Cuanta más música se consuma, mayores beneficios obtienen.

La empresa de inversión americana Shamrock Capital anunció en julio de este año el próximo lanzamiento de un fondo que también adquirirá derechos de autor de canciones, compitiendo directamente con el ya existente Hipgnosis Songs.

Y es que como veis, la industria musical, pese al parón de los conciertos en vivo, sigue generando beneficios por otras vías: derechos de autor, consumo a través de plataformas digitales (como Spotify), etc.

La música es pura dinamita y algo necesario en nuestras vidas. ¿Sabíais que la palabra “persona” proviene del latín “per son”? ¿Y que “per son” significa “el sonido pasa a través de”? Nuestras vivencias muchas veces tienen banda sonora propia y eso es algo que ni siquiera se escapa a los grandes inversores.

Los chicos de BTS en su último éxito cantan eso de “I’m diamond, you know I glow up” (“Soy un diamante, sabes que resplandezco)”. La música es y siempre será ese pequeño diamante que nunca dejará de brillar.

 

 

 

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El pasado lunes 9 de marzo de 2020, la Bolsa de Wall Street cerraba durante 15 minutos: el índice más representativo del mercado- Standard & Poor’s (S&P)- alcanzaba su máxima caída permitida. El pánico al coronavirus se apoderaba del parqué.

Hemos entrado en barrena: el COVID-19 ha irrumpido en nuestra sociedad como un huracán arrasando todo a su paso. Hay muchas empresas afectadas por diversas razones: Apple por falta de suministros procedentes de China, LVMH o Microsoft por menor demanda de productos procedentes de Asia.

Se ven seriamente afectados sectores como las aerolíneas, las empresas relacionadas con viajes y ocio. Además debido a la contención de los viajes también se hace un menor uso de tarjetas de crédito, lo que afecta a empresas como American Express o Mastercard.

España es uno de los destinos turísticos por antonomasia. Alrededor de 84 millones de turistas extranjeros visitan nuestro país cada año.

Las perspectivas a corto plazo no son nada halagüeñas y el pánico se ha apoderado de todos nosotros: pensamos que todo puede ir a peor.

Ese miedo irracional es más contagioso que el propio virus y nos impide ver por ejemplo las grandes oportunidades de inversión que se están generando.

Mis queridos Sôber en su canción “Caída libre” dicen una frase con la que me identifico en estos momentos: “No consigo entender el porqué de algunas cosas”. ¿Qué nos ocurre? ¿Estamos en plena caída libre?

Vayamos por partes. Según la neurociencia, el miedo es una reacción natural: ante situaciones de amenaza, nuestro cerebro indica al sistema nervioso que actúe con el único objetivo de sobrevivir.

Hace miles de años, ese estado de alerta continua nos salvaba de una muerte segura. Pero no olvidemos que estamos en el siglo XXI, hemos progresado mucho desde nuestra época de las cavernas.

Si bien el miedo es una reacción natural, éste debe ser proporcional a la gravedad de la amenaza.

Los seres humanos nos caracterizamos por ser seres sociales. Nuestra empatía hace que los miedos colectivos sean frecuentes. Podemos pasarnos ese miedo unos a otros sin conocer con detalle la amenaza que ha provocado su origen.

¿A qué tenemos miedo? Sobre todo y por encima de todo, a la muerte. Pero también a la enfermedad, a lo desconocido… A todo aquello que nos genere incertidumbre. Incluso hay personas que hablan de oscuras teorías conspirativas por parte de nuestros mandatarios.

 

¿Es el momento adecuado para tomar decisiones? La respuesta es clara: NO. Precisamente ese miedo irracional que nos rodea, es propicio para que tomemos malas decisiones. En momentos de pánico la parte dominante en nuestro cerebro es la emocional, dejando de lado la racional.

¿Cómo podemos poner un poco de “cordura” en todo este lío? Lo ideal es encontrar el equilibrio entre ambas partes: la racional y la emocional.

Nuestro miedo actual tiene dos fuentes: la parte emocional- que mantiene activo ese miedo transmitiéndonos temor e incertidumbre-, y la parte racional. Desde ésta última podríamos hacer, por ejemplo, un listado de cosas objetivas que sabemos del virus y qué nos dicen los expertos (no el vecino del quinto) que podemos hacer para prevenir contagios.

Cuando el miedo se apodera de nosotros, dejamos de ver la parte positiva: la cantidad de gente no afectada o que ha salido curada tras la cuarentena, las personas expertas en salud volcadas al 100% en el cuidado y prevención, etc.

Conclusión: cuñados, amigos, vecinos y todos aquellos que hayan entrado en fase de descontrol absoluto, absténganse de seguir alimentando el alarmismo general. Hagamos caso a los profesionales que entienden del tema y aunque nos cueste, activemos el lado racional. Eso nos ayudará a disminuir muchos grados nuestro temor y a vivir un poco más tranquilos.

 

 

 

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Consejos invertir

2016-06-06, Marian López


En época de volatilidad como la actual, es fácil tomar decisiones erróneas. Para invertir “con cabeza” es mejor seguir una serie de reglas básicas.

Nos movemos en un entorno difícil, con muchos altibajos que no facilitan la labor de aquellos que han decidido invertir. Lo que ayer nos daba alegrías con buenísimas rentabilidades, hoy está en negativo.

No considero que yo esté en un plano superior, pero sí en uno privilegiado que me permite ver las barbaridades que hace al gente al invertir. Por este motivo, he decidido que mi post de esta semana vaya encaminado únicamente a enumerar una serie de reglas para invertir sabiendo lo que hacemos.

Son unas reglas muy básicas y bastante obvias que se deberían poder aplicar sin problema.

Regla número uno. Timing de mercado.

El timing de mercado consiste en la pericia de comprar y vender en el momento justo.  Ser capaz de comprar en mínimos y vender en máximos.

Dicho así no parece muy complicado, ¿verdad?. Pero lo cierto es que para quien domine esta técnica, invertir se convierte en un “arte”.

Es muy complicado acertar con el momento de entrada o salida de una acción. De hecho lo de comprar en mínimos y vender en máximos es difícil que nos suceda.

De lo que se trata es de ser lo suficientemente ágil como para identificar esos niveles (de máximo y mínimo) lo antes posible, y actuar en consecuencia.

Regla número dos. Corta las pérdidas cuanto antes.

Si ya estás metido de lleno en esto de invertir, ojo con las pérdidas que puedas tener.

Esta segunda regla es difícil aplicarla. ¿Qué es lo que suele hacer generalmente un inversor?. Lo primero que hace es vender inmediatamente las acciones que tengan ganancias y dejar correr las que obtienen pérdidas.

Mal: lo único que conseguiréis “pasando por alto” las acciones que pierden, es que dichas pérdidas vayan en aumento. De repente pasáis a convertiros en inversores a largo plazo, con un dinero del que no disponéis, invertido en unas acciones cuyo valor va cayendo cada vez más.

Cuando os encontréis ante esta situación, lo primero que debéis hacer es “dejar correr” las posiciones ganadoras y cortar las pérdidas.

Lo básico a la hora de invertir es preservar el capital en la medida de lo posible.

Regla número tres. Rentabilidad vs riesgo.

Una premisa básica en el mundo de la inversión es que rentabilidad y riesgo van unidos. A mayor rentabilidad, mayor riesgo y viceversa (esto mismo ya lo he repetido en otras ocasiones).

Por tanto, si quieres invertir es importantísimo que sepas dónde lo haces. No es lo mismo un depósito a plazo que un fondo de inversión. Igual que no es lo mismo invertir comprando acciones en el sector tecnológico o en el financiero.

Imagino que antes de invertir, vuestro banco ya os habrá hecho algún tipo de cuestionario para conocer vuestro perfil de inversor. Pues bien, vuestro objetivo debe ser manteneros siempre en productos que encajen con vuestro perfil (conservador, moderado, agresivo, etc).

Regla número cuatro. Cuidado con los cambios medios.

Muchos inversiones que mantienen posiciones perdedoras, lo que hacen es comprar acciones a niveles más bajos esperanzados en poder recuperarse un poco con esa operación, para al final acabar recuperando la inversión total.

¡Error!. En la mayoría de casos esta “jugada” no suele salir bien y lo único que se consigue es que se incrementen las pérdidas.

Regla número cinco. Procurad no ir contra la tendencia.

También aquí se aplica una máxima muy evidente: Si el mercado sube, la mayoría de títulos subirán, y si por el contrario el mercado baja, los títulos también lo harán.

Basándonos en esta premisa, deberíamos ser capaces de actuar en consecuencia.

Regla número seis. No es bueno “obsesionarse” con un único activo.

El que una compañía sea buena, no garantiza que sus acciones vayan a comportarse bien. Tampoco obliga a que el inversor tenga acciones de dicha compañía en su cartera.

Podemos identificar si una compañía es buena a través de los datos fundamentales, pero nos hará falta además conocer cómo está el mercado y si es el momento adecuado para entrar a comprar.

Regla número siete. Ojo con el análisis técnico.

El análisis técnico es una herramienta cuyo objetivo consiste en predecir cómo evolucionará en nuestro caso, una acción, basándose en el comportamiento que esa acción haya tenido en el pasado.

Pero que una acción se haya comportado de manera extraordinaria en el pasado, no implica que vaya a continuar igual de cara al futuro.

Como hemos comentado al principio, nos encontramos ante un escenario lleno de cambios. Si no, ¿quién iba a predecir que las acciones de Bankia llegarían a no valer prácticamente nada?.

Regla número ocho. Mantente alejado del ruido mediático.

A la hora de invertir, pese a que nuestros sentimientos influyan más de lo que creemos, debemos ser capaces de mantener la mente fría y no dejarnos arrastrar por lo que hagan los demás.

¿Qué sucede cuando la Bolsa baja durante una temporada?. Pues que todo el mundo se lanza en masa a vender, cuando a lo mejor, no es el momento idóneo para ello. El pánico escénico no es bueno para nadie.

Si queremos invertir con un mínimo de éxito, hay que dejar de lado las corazonadas y aplicar cierta disciplina a la hora de operar.

Siguiendo estas reglas tan básicas, podremos ahorrarnos más de un disgusto, seguro.

No obstante, como siempre, os recomiendo que antes de invertir o dar un paso en falso, si no estáis seguros de lo que hacéis, acudid a un experto que pueda orientaros. Desde www.garciaslopezasesores.es, estamos dispuestos a ayudaros. Podéis visitar nuestra página web sin compromiso alguno.

Esta semana, me despido con una frase del famoso inversor Seth Klarman: “Evitar cometer los errores de los demás es un paso muy importante para alcanzar el éxito”.

Volveremos la semana que viene. Hasta entonces, sed felices.

 

 

 

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Bolsa y nervios

2016-02-15, Marian López


Nos encontramos en un momento difícil para los inversores. Todos aquellos que invierten en Bolsa, se preguntan qué hacer ante un entorno tan volátil.

Y es que no corren buenos tiempos para las inversiones. Se dan muchas circunstancias en contra: bajada de tipos de interés, descenso de los mercados emergentes (Brasil, China), crisis en EEUU y Europa, etc.

Con eso de la globalización, lo que ocurre en cualquier parte del mundo, nos afecta a todos. Estamos conectados tanto para lo bueno como para lo malo. Con tantos frentes abiertos, los mercados se resienten y fluctúan “a sus anchas”.

Ni siquiera los expertos más renombrados saben qué ocurrirá. Algunos hablan de un “crack mundial”. Si bien no hace falta ser tan drástico, lo cierto es que la tendencia del mercado actual es la volatilidad y sus constantes vaivenes: aquello que hoy es bueno, mañana puede no serlo tanto.

El ejemplo más claro lo tenemos en los fondos de inversión. Se convirtieron el año pasado en el máximo refugio de los ahorradores frente a las bajas rentabilidades ofrecidas  por el “producto estrella” hasta entonces: los depósitos.

Ahora resulta que como consecuencia de la inestabilidad del mercado, los fondos de inversión están dando algún que otro “sustillo” a quienes apostaron por ellos.

Donde tampoco ganamos para sobresaltos es en la Bolsa. Todos aquellos que invierten en Bolsa ya saben que se mueve por ciclos. El mercado bursátil es altamente sensible a todo lo que ocurra y se caracteriza precisamente por sus constantes subidas y bajadas.

Para los que andáis inmersos en la Bolsa, voy a dar algunos consejos a fin de evitar que cunda el pánico.

Qué hacer con mis inversiones en Bolsa.

Hay una corriente importante de psicología en el terreno de las inversiones, que estudia el comportamiento de los inversores ante las diversas situaciones que puedan darse en los mercados.

Deciros que dejarse llevar por las emociones es lo peor que podéis hacer. Esas emociones son el peor enemigo posible porque nos empujan irremediablemente a vender en momentos de pánico y a comprar a precios desorbitados en plena euforia.

Concretamente en nuestro país estamos sumergidos en una etapa de incertidumbre política que no nos favorece para nada. Los inversores se ponen nerviosos y ahí es donde se empiezan a preguntar cómo actuar.

No debemos olvidarnos de que los mercados en un primer momento, sobrerreaccionan ante cualquier acontecimiento, pero más adelante estos excesos se van corrigiendo.

Consejos sobre cómo actuar con mis inversiones en Bolsa.

1.- Invierte el dinero que no vayas a necesitar a corto plazo. Debemos tener en cuenta que en períodos con alta volatilidad, es más complicado recuperar nuestra inversión. Hay que esperar a que se den circunstancias más favorables antes de salir de Bolsa.

Por tanto, invierte con el dinero “que te sobre, aquél que no necesitarás durante un plazo mínimo de 3 años (por ejemplo), asumiendo los riesgos inherentes a este tipo de inversión.

2.- Ser conscientes del riesgo que asumimos. Quienes invertimos en bolsa, tenemos que saber que el riesgo forma parte de nuestra inversión, ya que nos encontramos dentro del mercado de renta variable.

3.- Estudiar bien la cartera. Es muy importante analizar bien los valores en los que vamos a invertir. No obcecarse con el comportamiento de lo que haga un índice. Por ejemplo, pese a la caída del Ibex 35, aún existen valores con una atractiva rentabilidad.

4.- Diversificar. La diversificación es fundamental para minimizar riesgos. Hay una frase al respecto muy utilizada por los asesores financieros: “Nunca hay que poner todos los huevos en la misma cesta”.

Es importante tener claro qué cantidad destinar a renta fija (como refugio) y el porcentaje que invertiremos en renta variable (mayor riesgo).

Uno de los vehículos de inversión que apuestan por la diversificación son los fondos. Dentro del dinero invertido en Bolsa,  podemos diversificar por sectores o por países (no centrarnos sólo en España).

5.- Aprender a controlar nuestros nervios. Va en la naturaleza del ser humano, sucumbir al pánico siempre que se da alguna circunstancia fuera de lo que consideramos “normal”. Los nervios se apoderan de nosotros y ese momento es crítico porque puede empujarnos a tomar una decisión errónea.

6.- No pensar que por el hecho de que hayamos comprado unas acciones que estén bajando durante un par de semanas seguidas, nuestra inversión no ha sido acertada.

La inversión se hace para un período de tiempo largo y es necesario que nos creamos que nuestra apuesta por una buena empresa, al final será rentable para nuestros intereses.

7.- Déjate asesorar. Para interpretar con claridad la situación que afecta a nuestra inversión (despojándola de la carga emocional), lo mejor es contar con el apoyo de un asesor profesional que nos ayude a tomar decisiones con frialdad.

Así podríamos evitar situaciones como malvender nuestras acciones en Bolsa ante cualquier noticia que pudiera afectar al precio de las mismas.

8.- Fijar objetivos. A la hora de invertir en Bolsa, es altamente recomendable fijarse unos objetivos tanto de rentabilidad como de pérdidas.

Por ejemplo, es mejor vender cuando hemos obtenido una ganancia X que esperar a hacerlo cuando lo hace todo el mundo y perder la oportunidad. Cuando todos venden, evidentemente el precio de la acción, baja.

Lo mismo con las pérdidas: no hay que dejar que corran sin control alguno, sino ir vigilando los objetivos que nos hemos propuesto para deshacer posiciones según las perspectivas del valor.

9.- Las correcciones pueden generar oportunidades. Una corrección en Bolsa puede ser un buen momento para invertir en acciones, los precios bajan y si apuestas por una buena empresa, tendrás la posibilidad de generar rentabilidades superiores a la media cuando el mercado rebote.

10.- Si psicológicamente no puedes aguantar las pérdidas, ¡NO INVIERTAS!. Hay productos de renta fija o depósitos a plazo, que pese a ofrecer bajas rentabilidades, su comportamiento es más tranquilo.

Olvídate de las supuestas ganancias que otros hayan podido conseguir: tu tranquilidad y tu salud no tienen precio.

Resumiendo: mantener la calma, tomar posiciones a largo plazo y aprovechar las oportunidades que surjan en los mercados, es la mejor estrategia que podéis seguir en épocas de volatilidad.

Por último recordaros que desde www.garciaslopezasesores.es, estamos dispuestos a ofreceros el asesoramiento profesional que necesitéis.

Volveremos la semana que viene con un nuevo post. Hasta entonces, sed felices.

 

 

 

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Invertir en Bolsa

2015-07-06, Marian López


Seguimos con el “culebrón” de Grecia: sus ciudadanos han votado en un referéndum sin precedentes que no están dispuestos a aceptar nuevas medidas de austeridad a cambio de ayuda financiera.

¿Y ahora qué?, se preguntan muchos. En mi post de la semana pasada, ya comenté que España no es Grecia. Nuestra situación es completamente diferente a la suya.

Pero a pesar de ello, sería inútil pensar que los hechos acontecidos en las últimas semanas y rematados con ese “no” griego, no nos van a afectar.

Evidentemente la circunstancia producida tras el referéndum, salpicará al resto de países de la Unión Europea. Nosotros no seremos una excepción, pero hay que tener en cuenta que el peso de la economía griega en Europa es muy pequeño- menos del 2%-, por lo que el daño sería más reputacional ante un proyecto (la Unión Europea) fracasado.

Ante este panorama, los analistas de bolsa se encuentran divididos. Un número elevado de expertos, en concreto un 74%, ven una oportunidad de compra en los niveles actuales del Ibex 35.

Es cierto que el peor escenario en Grecia aún no está descontado, y que podrían producirse caídas en bolsa que oscilarían entre el 5% y el 10% si el país heleno saliese del euro (“Grexit“). Pero también es cierto que los mercados pueden darnos sorpresas poco agradables estos días.

¡Ojo!. No os creáis que invertir en Bolsa es “la gallina de los huevos de oro”. Requiere mucha dedicación y una serie de conocimientos. Aún así, hay mucha gente que se cree “experta” en el tema y decide empezar a invertir por su propia cuenta sin seguir recomendaciones de ningún profesional.

El Ibex 35, que es nuestro índice de referencia en España, experimentará bajadas que seguro serán aprovechadas por los inversores más arriesgados que decidan entrar a comprar.

Como os he repetido en varias ocasiones, no todo el mundo tiene el mismo perfil de inversión. Incluso dentro de los que deciden apostar por la renta variable-entre la que se encuentra la bolsa- hay quien es más o menos prudente.

Los más prudentes, ya habrán vendido y esperarán agazapados en otros productos “refugio” (menos agresivos) a que se calme la tormenta para empezar poco a poco a volver a bolsa.

Pero para los “amantes del riesgo“, ahora se dan las circunstancias óptimas para aprovechar esa bajada de los mercados e invertir en el Ibex 35.

Yo como siempre os recomiendo hacer lo que hagáis siempre con criterio y bajo la supervisión de un profesional.

Millones de inversores están actualmente posicionados en bolsa, bien directamente, bien a través de fondos de inversión. Ésta última es una opción muy recomendable para quien no entiende demasiado sobre mercados.

Invirtiendo en bolsa a través de un fondo de inversión, estás minimizando tu riesgo al tener tu dinero mucho más diversificado.

Lo único que pretendo esta semana es proporcionaros herramientas para que entendáis un poco mejor el vocabulario referente a Bolsa. Para ello no se me ha ocurrido nada mejor que recoger en un pequeño diccionario, algunos términos básicos que debéis conocer si decidís invertir.

1.- AUTOCARTERA. Son las acciones propias que la empresa compra en el mercado y tiene en su cartera. Pueden servir tanto para aportar liquidez como para retribuir al accionista.

2.- ETF (FONDO COTIZADO). Son fondos de inversión que lo que hacen es replicar un índice. Por ejemplo hacer lo mismo que haga el Ibex 35. También pueden replicar una cesta de valores (varias acciones). La particularidad de estos fondos frente a los tradicionales, es que el inversor puede adquirir ETF’s a través de la Bolsa como si se tratase de una acción.

3.- FREE-FLOAT (capital flotante). Es el porcentaje de acciones de una sociedad que está en manos de pequeños inversores y cotizan libremente en el mercado sin pertenecer a un gran accionista.

4.- OPS(Oferta Pública de Suscripción)/ OPV (Oferta Pública de Venta). En el caso de la OPS, se emiten acciones nuevas para venderlas en el mercado y captar financiación. En cuanto a las OPV se ponen a la venta acciones ya existentes.

5.- PAY-OUT. Es el porcentaje de los beneficios obtenidos por una empresa que se destina a remunerar a los accionistas mediante el pago de dividendos.

6.- PER. Sus siglas recogen el número de veces que los beneficios están recogidos en el precio de la acción. Cuanto mayor es el PER de una empresa, más caros están sus títulos. En teoría es mejor entrar a comprar acciones de una empresa con un PER bajo porque pueden estar infravaloradas, aunque esto no siempre es así.

7.- PRECIO OBJETIVO. Es el valor que los analistas de una compañía dan a la acción. El precio que valdrían los títulos de la empresa.

8.- SPLIT. Es el desdoblamiento del valor nominal de las acciones de una sociedad. Consiste en disminuir el valor de cada acción y aumentar su número, respetando la proporción monetaria de los inversores. Por ejemplo: las acciones de una empresa valen 100 euros. Se hace un split y su valor pasa a 10 euros. Tras el ajuste, cada accionista que tuviese una acción de 100 euros, tendría ahora 10 acciones de 10 euros cada una.

9.- POSICIÓN CORTA. Las “posiciones cortas” permiten a un inversor apostar a que un determinado valor bajará su precio y ganar dinero con esa operación.

10.- SOBREPONDERAR. Se aconseja al inversor aumentar el peso que una determinada compañía tiene en su cartera. Suele darse cuando se espera un buen comportamiento de las acciones. El consejo contrario es INFRAPONDERAR, que consiste en recomendar reducir el peso en cartera porque las perspectivas son bajistas.

Si consigo que os vayan “sonando” algunos de estos términos, habré cumplido mi objetivo. No obstante, si sois de los que pensáis que podría ser un buen momento para entrar en Bolsa, no dudéis en contactar con nosotros a través de nuestra página www.garciaslopezasesores.es. Estaremos encantados de asesoraros en el proceso.

Me despido con una frase de Warren Buffett considerado una de los mayores inversionistas del mundo: “A menos que puedas ver tus acciones caer un 50% sin que te acuse un ataque de pánico, no deberías invertir en el mercado bursátil“.

Que tengáis una feliz semana.