Author: Marian López Fernández

Tiempo de lectura: 4 minutos

Rescate plan de pensiones

2016-03-07, Marian López


La crisis vivida en los últimos años, ha provocado que muchas personas acudan a rescatar su plan de pensiones para poder mantener su solvencia económica.

En concreto, en nuestro país ha aumentado considerablemente el número de personas que han decidido rescatar el dinero proveniente de sus ahorros.

Quizás en nuestra labor de asesoramiento somos muy insistentes cuando hacemos tanto hincapié en la importancia del ahorro, pero es precisamente en momentos como estos, cuando más agradecemos el poder disponer de ese dinero con el que no contábamos.

Para dar respuesta a todos aquellos que os veis “obligados” por las circunstancias a disponer de vuestros ahorros, voy a dar una serie de pautas sobre quién, cuándo y cómo podremos rescatar nuestro plan de pensiones.

Los españoles somos uno de los países más conservadores a la hora de planificar nuestra jubilación. Está claro: cuando se trata de nuestro futuro, mejor minimizar el riesgo. Tanto las cuentas corrientes como los planes de pensiones, son los productos elegidos para salvaguardar los ahorros.

Recordad que el plan de pensiones es un producto a largo plazo que nos servirá como complemento a la prestación por jubilación que  percibimos del Estado, pero en ningún caso será sustitutiva de ésta.

¿Quién puede disponer del dinero de su plan de pensiones anticipadamente?.

Recordemos que los planes de pensiones permiten recuperar el dinero invertido cuando se producen cuatro contingencias específicas:

1.- Jubilación.

2.- Invalidez.

3.- Fallecimiento.

4.- Dependencia severa o gran dependencia.

Estas son las contingencias comunes que deben producirse para que podamos disponer de nuestro plan de pensiones.

Sin embargo, actualmente a éstas se han unido una serie de supuestos o contingencias excepcionales de liquidez a través de los cuales se puede retirar el dinero de un plan de pensiones de forma anticipada.

Las contingencias excepcionales para disponer anticipadamente de tu plan de pensiones son:

1.- Desempleo de larga duración. Para poder percibir el dinero es necesario que lleves al menos un año de paro y haber agotado las prestaciones o no tener derecho a ellas.

2.- Enfermedad grave. La enfermedad puede ser tanto de la persona titular del plan de pensiones como de una persona que dependa directamente de éste. La enfermedad debe estar calificada como grave e ir acompañada de un certificado médico que certifique la invalidez temporal o permanente.

3.- Desahucio de la vivienda habitual. Se puede recurrir al rescate anticipado del plan de pensiones, cuando la persona que resulte beneficiaria del mismo se encuentre en una situación de desahucio de la casa en la que vive habitualmente.

4.- Rescate de aportaciones con antigüedad superior a 10 años. Empezó a contar desde el 1 de enero del 2015, por lo que los primeros rescates se llevarán a cabo a partir del 1 de enero de 2025. Para este supuesto, no es necesaria ninguna justificación.

Los desempleados son los que más recurren a sus ahorros.

Desde el inicio de la crisis, más de medio millón de desempleados se han visto obligados a rescatar sus planes de pensiones.

¿Cómo recuperar tu plan de pensiones si estás desempleado?.

Si estás en situación de desempleo, para rescatar tu plan de pensiones debes seguir unos pasos:

1.- Antes de nada debes tener en cuenta que para solicitar el rescate anticipado, tienes que estar parado y sin derecho a prestación económica. O sea, estar inscrito en el SEPE (Servicio de Empleo Público Estatal) y haber consumido ya tu prestación por desempleo.

2.- Acreditar ante tu banco o aseguradora tu situación de desempleo mediante un certificado expedido por el SEPE. Este certificado sólo puedes solicitarlo on line a través de la Sede Electrónica del Servicio Público de Empleo Estatal.

El certificado se te enviará por correo en un plazo de 3 a 4 días hábiles.

3.- Con el certificado en mano, podrás solicitar a tu banco o aseguradora el rescate de tu plan de pensiones. El plazo máximo para que te abonen el importe de tu plan de pensiones en tu cuenta, es de 7 días hábiles que empiezan a contar desde el momento en que presentas la documentación.

El plazo medio desde que inicias los trámites hasta que obtienes el rescate de tu plan de pensiones está entre los 10- 12 días. Si no lo recibes en ese plazo, deberás ir a tu entidad para reclamarlo.

¿Cuál es la fiscalidad de los planes de pensiones?.

Si estás en el paro y lo cobras sin recibir prestación económica, te puede resultar rentable. El plan de pensiones tiene la consideración de ingreso de trabajo, por lo que si no tienes ningún otro ingreso, el tipo impositivo es menor.

Los planes de pensiones se pueden rescatar de tres maneras:

 a) Rescate en forma de capital. Se cobran de una sola vez tanto las aportaciones como los rendimientos que hayan generado.

b) Rescate en forma de renta. En lugar de cobrarlo de golpe, cobras una cantidad cada cierto tiempo (mensual, trimestral, semestral o anual).

c) Rescate mixto. Recuperas una parte de tu dinero en forma de capital, y el resto en forma de renta.

La fiscalidad varía según la opción que elijas:

1.- Fiscalidad si rescatas en forma de capital. Te podrás aplicar una reducción del 40% sobre la parte de las aportaciones realizadas antes del 2007. La reforma fiscal “se carga” esta bonificación del 40%.

Los jubilados entre 2009 y 2014 aún podrán beneficiarse de esta reducción siempre que rescaten su dinero durante 8 años desde que se jubilen.

Los jubilados antes del 2008, si no rescatan el dinero de su plan de pensiones antes del 31 de diciembre de este año (2016), perderán la posibilidad de aplicar esta reducción del 40%.

Con el rescate como capital, nuestra base imponible sube de golpe, y puede que debas pagar más impuestos. Esto debes tenerlo en cuenta si eliges la opción de rescate de plan de pensiones como capital.

2.- Fiscalidad en caso de rescate como renta. En este caso, la renta se considera como rendimiento de trabajo y tendrá que tributar según las tablas del IRPF.

La desventaja de esta opción es que no sólo tributamos por el beneficio de las inversiones, sino también por el dinero aportado.

3.- Fiscalidad en caso de rescate mixto. Puedes tributar una parte como capital (beneficiándote de la reducción del 40%) y el resto como renta.

Una vez más, os recomiendo que si optáis por rescatar vuestro plan de pensiones, acudáis a un asesor profesional que os aconseje sobre la mejor manera de hacerlo con el menor impacto fiscal posible para vuestros bolsillos.

Si os queda alguna duda al respecto, ya sabéis que podéis contactar con nosotros a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es

Volveremos la semana que viene con nuevos contenidos. Hasta entonces, sed felices.

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Consejos inversión fondos

2016-02-29, Marian López


Los fondos de inversión son un producto interesante al que destinar parte de nuestros ahorros.

Con un entorno de tipos bajos, la alternativa a los depósitos durante el 2014 y el año pasado, fueron los fondos de inversión. Pese a que este año se haya producido alguna salida importante de dinero, no disponemos en el mercado de muchos más productos que tengan las ventajas de un fondo de inversión.

A través de los fondos, podemos diversificar nuestra cartera entre otros, por sectores o por países. También se puede diversificar por perfil de riesgo: hay fondos más conservadores (incluso garantizados) y otros mucho más agresivos.

Otra de las ventajas de los fondos de inversión, es que están gestionados por gestores profesionales. Además también gozan de una fiscalidad muy atractiva: no tributaremos hasta que no hagamos un reembolso (venta de participaciones) y podremos cambiarnos de fondo a fondo sin pagar un peaje fiscal.

Pero, ¡atención!. Un fondo de inversión es un producto a medio-largo plazo. Si no estáis dispuestos a mantener la inversión un mínimo de 3 años, olvidaros: los fondos de inversión no son vuestro producto.

A ello se une un escenario en el que predominan la incertidumbre y la volatilidad de los mercados. Por todo esto, ahora más que nunca, es altamente recomendable conocer muy bien los fondos de inversión que contratamos.

Desde nuestro post, os daremos una serie de consejos que deberíais tener en cuenta antes de invertir en fondos:

1.- ¿Cuánto dinero puedo invertir y qué riesgo estoy dispuesto a asumir?. Antes de lanzarnos a invertir en fondos es determinante saber:

  • Qué cantidad de dinero destinaré a invertir en fondos.
  • Qué nivel de riesgo estoy dispuesto a asumir.
  • Cuánto tiempo puedo esperar con mi dinero invertido para obtener la rentabilidad que deseo.

Estas preguntas son fundamentales para definir nuestro perfil de inversión. En base a los resultados de este perfil, nos podremos decantar por un tipo u otro de fondo. Para llevar a cabo esta tarea, debéis contar con el asesoramiento de un profesional.

2.- ¿Qué impacto fiscal tiene invertir en fondos de inversión?.

Los fondos de inversión participan de una serie de ventajas fiscales inexistentes en otros productos:

  • Diferimiento fiscal. En los fondos de inversión, somos nosotros quienes podemos decidir cuándo queremos tributar. Mientras no reembolsemos (venta de participaciones), no pagaremos impuestos.
  • Traspasos. Siempre que seamos personas físicas, podemos cambiar nuestra inversión de un fondo a otro sin tener que tributar. Esta ventaja no la tienen las personas jurídicas. Una Sociedad, tendrá que reembolsar y por tanto tributar, cada vez que realice un traspaso.

3.- No apuestes todo a una sola carta. La diversificación es clave a la hora de disminuir el riesgo al que te enfrentas cuando inviertes. Los fondos de inversión están obligados a diversificar los activos en los que invierten.

Tened en cuenta que cuanto más diversificada sea la cartera, más fácil será evitar las malas rachas en el mercado.

4.- ¿Me tengo que fijar en las comisiones a la hora de decidirme por un fondo de inversión?. La respuesta es simple: depende de la categoría. Existen comisiones que son fundamentales a la hora de elegir un fondo, pero en cambio hay comisiones secundarias.

Por ejemplo, las comisiones de gestión y depositaria, se descuentan directamente del precio del fondo. Es decir, si el fondo que contratas sólo tiene este tipo de comisiones, cuando te den el precio de la participación, éste será neto por lo que te resultará más fácil averiguar la rentabilidad.

Sin embargo, en el resto de fondos es necesario saber cuál  es su rentabilidad para decidir si una comisión alta o baja compensará lo que obtendrás con ese fondo.

5.- ¿En qué tipo de fondos me conviene invertir si no me gusta el riesgo?. Dada la situación actual de los mercados lo recomendable para un perfil más bien conservador es apostar por carteras que estén poco ligadas a activos de riesgo como los fondos de renta variable.

Lo ideal para perfiles “poco amigos” del riesgo, es invertir en carteras conservadoras poco ligadas a los vaivenes del marcado. Eso sí, debemos saber que en este tipo de fondos, las rentabilidades son muy bajas (ahora incluso negativas).

En el caso de decantarnos por fondos muy conservadores, sí que hay que fijarse en las comisiones y escoger los más baratos.

6.- ¿Hay que tener en cuenta las rentabilidades pasadas del fondo?. Supongo que a muchos de vosotros os sonará la frase “rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras“.

Y es que la rentabilidad de un fondo de inversión, nos puede servir de orientación a la hora de contratarlo. Pero nunca debemos elegir un fondo basándonos sólo en su rentabilidad pasada.

Aunque en el pasado ese fondo haya funcionado bien y continúe haciéndolo, debemos fijarnos (y mucho) dónde invierte ese fondo.

7.- ¿Cuándo puedo rescatar mi fondo de inversión?. Recordemos que los fondos son productos de inversión a medio-largo plazo, por lo que lo recomendable es mantener la inversión como mínimo de 3 a 5 años.

Sin embargo, una de las ventajas de los fondos de inversión es su liquidez. Puedes disponer de tu dinero en el momento que lo necesites.

Si has contratado un fondo de una gestora española, lo normal es que tengas tu dinero en la cuenta en un plazo de dos días hábiles. Si por el contrario, tu fondo pertenece a una gestora internacional, el plazo se alarga hasta los cinco días hábiles, aproximadamente.

8.- ¿Quién gestiona los fondos de inversión?. Los fondos de inversión están gestionados por un equipo de gestores profesionales que cuentan con los conocimientos e información necesarios para realizar las mejores inversiones posibles a través de una estrategia que debe figurar claramente definida y detallada en el folleto informativo del fondo.

9.- ¿Quién controla los fondos de inversión y sus gestores?. Los fondos de inversión están sometidos al control de la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores).

Además están obligados a enviar a sus partícipes informes sobre la estrategia seguida y su rentabilidad. La información sobre los fondos es pública. En ella aparece: quién gestiona el fondo, qué estrategia sigue, dónde invierte en cada periodo, etc.

10.- ¿Qué sucede si quiebra le entidad donde hemos contratado el fondo de inversión?. En caso de quiebra de la entidad, vuestra inversión no se vería afectada, ya que estos activos están separados de los balances de la entidad financiera que nos ha vendido el fondo.

Estos activos se traspasarían a otra gestora a través de un proceso tutelado por la entidad depositaria del fondo y por la CNMV.

Espero que estos diez consejos os resulten útiles. No obstante, recordaros una vez más, que antes de contratar este tipo de productos es recomendable contar con el asesoramiento de un profesional que os ayude y aconseje.

Desde www.garciaslopezasesores.es, estamos dispuestos a prestaros el asesoramiento que necesitéis.

La semana que viene, volveremos de nuevo con otro tema. Hasta entonces, sed felices.

 

 

 

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Capacidad de pago

2016-02-22, Marian López


 

Antes de solicitar un préstamo, es importante que sepas calcular tu capacidad de pago para averiguar si serás capaz de devolver el dinero.

Todos sabemos que, pese a que se diga lo contrario, pedir un préstamo al banco no es tan sencillo. Generalmente, las entidades financieras nos demandarán mucha información además de las garantías que avalen el dinero que nos van a prestar.

Cuántas veces habremos oído ya la frase de “los bancos te prestan dinero cuando demuestras que no lo necesitas”.

Si lo pensáis bien, un banco no deja de ser una empresa cuyo negocio se basa por un lado en prestar dinero y por otro en pagarte por el dinero que depositas en ellos. Es lógico que quieran asegurarse de que ese dinero que te prestan será devuelto.

Por eso, es importante que antes de acudir a una entidad financiera en busca de ese dinero que necesitas, seamos capaces de calcular nuestra capacidad para devolverlo.

¿Qué es la capacidad de pago?.

La capacidad de pago es la cantidad de dinero que te queda disponible mensualmente una vez deducidos todos tus gastos.

Otra manera de definir la capacidad de pago sería la cantidad máxima de ingresos que tienes y de los que puedes disponer para pagar tu deuda. También se conoce como la capacidad de endeudamiento.

¿Cómo calcular tu capacidad de pago?.

Lo haremos a través de cuatro sencillos pasos:

1.- Ingresos brutos. Deberás tener en cuenta todos tus ingresos antes de impuestos: sueldo, comisiones o incentivos, y demás fuentes de ingresos.

2.- Ingresos netos. A esos ingresos brutos le restas los impuestos a los que estén sujetos. Por ejemplo a los ingresos que provengan de tu actividad laboral, se les aplica el Impuesto de la Renta de Personas Físicas (IRPF). El resultado de esta resta serían los ingresos netos.

3.- Gastos. Haz una lista de todos tus gastos y réstalos del ingreso neto. Entre los gastos deben figurar tanto los fijos cada mes como los variables (haz un cálculo de estos últimos).

Dentro de los gastos fijos, podemos considerar: la hipoteca o alquiler, el colegio de los niños, la comida, el importe que destinas a ropa, gasolina o transporte.

Los gastos variables estarían formados por: vacaciones, regalos, ocio, eventos sociales (aniversarios, cumpleaños).

4.- Ahorro. Igual que calculas los ingresos y gastos, también debes hacer constar el dinero que destinas al ahorro, aquél del que podrás disponer en caso de que se diese alguna emergencia o imprevisto.

Capacidad de pago para las entidades financieras.

Es el porcentaje que representa nuestro excedente después de restarle los impuestos y gastos al ingreso neto.

Además, para determinar tu capacidad de pago habrá que dividir el excedente entre los ingresos netos.

Una capacidad de pago es baja cuando el porcentaje resultante de estas operaciones es igual o menor al 10% del ingreso neto.

Por el contrario, una capacidad de pago es alta cuando sobrepasa el 30%.

Generalmente, esta suele ser la fórmula empleada por los bancos e instituciones crediticias para calcular nuestra capacidad de pago antes de concedernos un préstamo o crédito.

Ya os adelanto, que los bancos no permiten a sus clientes un endeudamiento superior al 30% de sus ingresos. Se supone que el 70% restante, es lo que necesitáis para vivir.

Es decir, todas vuestras deudas (por ejemplo lo que pagues de hipoteca + lo que pagues de algún préstamo) no pueden superar esa barrera del 30%. Por ejemplo, si ganas 1.500 euros al mes, podrías permitirte unos gastos de 450 euros mensuales.

Por tanto, o ganas un “sueldazo“, o para acceder a un préstamo en condiciones, tienes que pedirlo a nombre de dos personas.

De no ser así, resulta bastante complicado que un banco os conceda un préstamo. Otra cosa distinta son las empresas que se dedican a dar “microcréditos”. Algunas de ellas incluso aunque estés en la lista de morosos (ASNEF), pero esa ya es otra historia…

Os recuerdo que desde www.garciaslopezasesores.es, os ofrecemos el servicio de asesoramiento para vuestras finanzas personales. No dudéis en contactar con nosotros sin compromiso.

Lo único que os pido como cada semana, es que seáis felices.

 

 

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Bolsa y nervios

2016-02-15, Marian López


Nos encontramos en un momento difícil para los inversores. Todos aquellos que invierten en Bolsa, se preguntan qué hacer ante un entorno tan volátil.

Y es que no corren buenos tiempos para las inversiones. Se dan muchas circunstancias en contra: bajada de tipos de interés, descenso de los mercados emergentes (Brasil, China), crisis en EEUU y Europa, etc.

Con eso de la globalización, lo que ocurre en cualquier parte del mundo, nos afecta a todos. Estamos conectados tanto para lo bueno como para lo malo. Con tantos frentes abiertos, los mercados se resienten y fluctúan “a sus anchas”.

Ni siquiera los expertos más renombrados saben qué ocurrirá. Algunos hablan de un “crack mundial”. Si bien no hace falta ser tan drástico, lo cierto es que la tendencia del mercado actual es la volatilidad y sus constantes vaivenes: aquello que hoy es bueno, mañana puede no serlo tanto.

El ejemplo más claro lo tenemos en los fondos de inversión. Se convirtieron el año pasado en el máximo refugio de los ahorradores frente a las bajas rentabilidades ofrecidas  por el “producto estrella” hasta entonces: los depósitos.

Ahora resulta que como consecuencia de la inestabilidad del mercado, los fondos de inversión están dando algún que otro “sustillo” a quienes apostaron por ellos.

Donde tampoco ganamos para sobresaltos es en la Bolsa. Todos aquellos que invierten en Bolsa ya saben que se mueve por ciclos. El mercado bursátil es altamente sensible a todo lo que ocurra y se caracteriza precisamente por sus constantes subidas y bajadas.

Para los que andáis inmersos en la Bolsa, voy a dar algunos consejos a fin de evitar que cunda el pánico.

Qué hacer con mis inversiones en Bolsa.

Hay una corriente importante de psicología en el terreno de las inversiones, que estudia el comportamiento de los inversores ante las diversas situaciones que puedan darse en los mercados.

Deciros que dejarse llevar por las emociones es lo peor que podéis hacer. Esas emociones son el peor enemigo posible porque nos empujan irremediablemente a vender en momentos de pánico y a comprar a precios desorbitados en plena euforia.

Concretamente en nuestro país estamos sumergidos en una etapa de incertidumbre política que no nos favorece para nada. Los inversores se ponen nerviosos y ahí es donde se empiezan a preguntar cómo actuar.

No debemos olvidarnos de que los mercados en un primer momento, sobrerreaccionan ante cualquier acontecimiento, pero más adelante estos excesos se van corrigiendo.

Consejos sobre cómo actuar con mis inversiones en Bolsa.

1.- Invierte el dinero que no vayas a necesitar a corto plazo. Debemos tener en cuenta que en períodos con alta volatilidad, es más complicado recuperar nuestra inversión. Hay que esperar a que se den circunstancias más favorables antes de salir de Bolsa.

Por tanto, invierte con el dinero “que te sobre, aquél que no necesitarás durante un plazo mínimo de 3 años (por ejemplo), asumiendo los riesgos inherentes a este tipo de inversión.

2.- Ser conscientes del riesgo que asumimos. Quienes invertimos en bolsa, tenemos que saber que el riesgo forma parte de nuestra inversión, ya que nos encontramos dentro del mercado de renta variable.

3.- Estudiar bien la cartera. Es muy importante analizar bien los valores en los que vamos a invertir. No obcecarse con el comportamiento de lo que haga un índice. Por ejemplo, pese a la caída del Ibex 35, aún existen valores con una atractiva rentabilidad.

4.- Diversificar. La diversificación es fundamental para minimizar riesgos. Hay una frase al respecto muy utilizada por los asesores financieros: “Nunca hay que poner todos los huevos en la misma cesta”.

Es importante tener claro qué cantidad destinar a renta fija (como refugio) y el porcentaje que invertiremos en renta variable (mayor riesgo).

Uno de los vehículos de inversión que apuestan por la diversificación son los fondos. Dentro del dinero invertido en Bolsa,  podemos diversificar por sectores o por países (no centrarnos sólo en España).

5.- Aprender a controlar nuestros nervios. Va en la naturaleza del ser humano, sucumbir al pánico siempre que se da alguna circunstancia fuera de lo que consideramos “normal”. Los nervios se apoderan de nosotros y ese momento es crítico porque puede empujarnos a tomar una decisión errónea.

6.- No pensar que por el hecho de que hayamos comprado unas acciones que estén bajando durante un par de semanas seguidas, nuestra inversión no ha sido acertada.

La inversión se hace para un período de tiempo largo y es necesario que nos creamos que nuestra apuesta por una buena empresa, al final será rentable para nuestros intereses.

7.- Déjate asesorar. Para interpretar con claridad la situación que afecta a nuestra inversión (despojándola de la carga emocional), lo mejor es contar con el apoyo de un asesor profesional que nos ayude a tomar decisiones con frialdad.

Así podríamos evitar situaciones como malvender nuestras acciones en Bolsa ante cualquier noticia que pudiera afectar al precio de las mismas.

8.- Fijar objetivos. A la hora de invertir en Bolsa, es altamente recomendable fijarse unos objetivos tanto de rentabilidad como de pérdidas.

Por ejemplo, es mejor vender cuando hemos obtenido una ganancia X que esperar a hacerlo cuando lo hace todo el mundo y perder la oportunidad. Cuando todos venden, evidentemente el precio de la acción, baja.

Lo mismo con las pérdidas: no hay que dejar que corran sin control alguno, sino ir vigilando los objetivos que nos hemos propuesto para deshacer posiciones según las perspectivas del valor.

9.- Las correcciones pueden generar oportunidades. Una corrección en Bolsa puede ser un buen momento para invertir en acciones, los precios bajan y si apuestas por una buena empresa, tendrás la posibilidad de generar rentabilidades superiores a la media cuando el mercado rebote.

10.- Si psicológicamente no puedes aguantar las pérdidas, ¡NO INVIERTAS!. Hay productos de renta fija o depósitos a plazo, que pese a ofrecer bajas rentabilidades, su comportamiento es más tranquilo.

Olvídate de las supuestas ganancias que otros hayan podido conseguir: tu tranquilidad y tu salud no tienen precio.

Resumiendo: mantener la calma, tomar posiciones a largo plazo y aprovechar las oportunidades que surjan en los mercados, es la mejor estrategia que podéis seguir en épocas de volatilidad.

Por último recordaros que desde www.garciaslopezasesores.es, estamos dispuestos a ofreceros el asesoramiento profesional que necesitéis.

Volveremos la semana que viene con un nuevo post. Hasta entonces, sed felices.

 

 

 

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Euribor en negativo

2016-02-01, Marian López


La semana pasada saltaba la noticia: el euribor cotizaba en negativo por primera vez. La pregunta era obvia: ¿qué pasa con mi hipoteca?. ¿Me devolverán dinero?.

Antes de nada, analicemos esta situación realmente atípica. El euribor, el indicador al que están referenciadas el 90% de nuestras hipotecas, cotizó el pasado día 5 de febrero, en negativo por primera vez en su historia.

Claro… A todos los que tenemos hipotecas nos asaltaba una duda: ¿qué pasará con la hipoteca mientras el euribor siga cotizando en negativo?.

Muchos saltaron de alegría pensando que de proseguir esta situación, el banco acabaría por devolverles dinero. Pero… ¡un momento!. Que nadie se haga ilusiones :¿un banco devolviendo dinero a sus clientes?. La verdad, no lo veo.

No todos los hipotecados se verán beneficiados por la caída del euribor a 12 meses. ¿Quiénes quedarán fuera?:

  • Aquellos que tengan una hipoteca a tipo fijo.
  • Quienes tengan constituida una hipoteca con un índice de referencia distinto al euribor, por ejemplo el IRPH (Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios), que se aplica aproximadamente al 13% de las hipotecas en nuestro país.
  • Aquellas hipotecas con cláusula suelo.
  • Quienes tengan una hipoteca para financiar la compra de una VPO (Vivienda de Protección Oficial), ya que la revisión de los tipos de interés anuales se acuerda en Consejo de Ministros.

No todos los beneficiados por esta caída del euribor, se ven beneficiados de la misma manera. Los más beneficiados serán aquellos que constituyeron sus hipotecas durante los años 2007 y 2008 en los que el euribor se movía en sus niveles máximos.

El beneficio también se notará de forma diferente según el plazo al que se revisen los tipos de interés de tu hipoteca.

Si por ejemplo el tipo de interés se revisa anualmente y firmaste en marzo (no a principios), hasta marzo del año que viene (2017) no se volverá a revisar. Si tu plazo de revisión es cada seis meses, dependiendo de cómo evolucione el euribor, te tocará pagar más o menos.

Habrá que esperar a ver cómo cierra el euribor este mes de febrero porque el hecho de que ahora esté en negativo, no significa que la media mensual del índice sea negativa.

En definitiva, ¿qué significa para los hipotecados como yo que el euribor se mueva en un terreno negativo?.

1.- Todos aquellos que tengamos un préstamo hipotecario a tipo variable, seguiremos ahorrando “dinerito” en nuestra cuota mensual.

Sin embargo, es muy difícil que los intereses del préstamo acaben también en negativo. ¿El motivo?. Sencillo. En una hipoteca a tipo variable, el interés está compuesto por: el euribor + un diferencial aplicado por el banco.

Lo veremos claro con un ejemplo.

Supongamos que mi hipoteca está referenciada al euribor + un diferencial del 0,5%, para que el interés de mi préstamo fuera negativo, el euribor debería caer por debajo de este nivel.

Aún en el caso de que el euribor se quedara en un -0,3%, el interés de mi préstamo seguiría en positivo en un 0,2%.

Por tanto, es prácticamente imposible que el banco acabe pagando al cliente. En el mejor de los casos, para aquellas hipotecas con un diferencial muy bajo, el banco podría optar por aplicar un tipo de interés del 0%.

En ese caso excepcional, el banco no nos devolvería dinero, pero tampoco nos cobraría intereses. Tendríamos que pagar sólo capital.

2.- No nos esperemos grandes rebajas en nuestras cuotas mensuales. Depende del diferencial que tengamos en nuestra hipoteca, lo notaremos más o menos. Si ya contamos con un diferencial bajo, notaremos más la caída del euribor frente a los que partan con una hipoteca cuyo diferencial sea más elevado.

Por ejemplo, para un préstamo a 20 años a euribor + 2%, el ahorro anual sería de 252 euros (21 euros al mes).

3.- Mucho cuidado con crear falsas expectativas a todos aquellos que vayan a hipotecarse. Esta situación es algo puntual (y excepcional). En cualquier momento, los tipos de interés pueden comenzar a subir y se “dará la vuelta a la tortilla”.

Como ya hemos comentado en algún post anterior, debemos tener muy claro cuál es nuestro nivel de endeudamiento -hasta dónde nos podemos endeudar-, y no hacerlo al límite, por encima de nuestras posibilidades.

Calculemos como nivel máximo de endeudamiento un 30% sobre nuestros ingresos e intentemos no sobrepasarnos para evitar disgustos en el futuro.

Una semana más, os demostramos que no todo es de color rosa, y que en este caso, “vale más prevenir que curar“.

Como ya sabéis, no dudéis en consultarnos vuestras dudas contactando con nosotros a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es. Estaremos encantados de poder ayudaros.

La semana que viene, “amenazamos” con nuevas historias. Hasta entonces, por favor, sed felices.

 

 

 

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Precacuciones invertir

2016-02-01, Marian López


 

Es recomendable tomar una serie de precauciones antes de invertir en cualquier producto financiero. Una mala decisión, puede suponer un verdadero problema.

No son pocos los clientes que vienen en busca de asesoramiento cuando han sufrido las consecuencias de haber firmado algo sin entenderlo.

Debéis saber que en un contrato, vuestra firma se interpreta como que aceptáis las condiciones del mismo. Por eso es muy recomendable acudir a profesionales que puedan asesoraros a conciencia.

Empecemos por el principio: el MIFID establece tres categorías de clientes con diferentes niveles de protección según te encuentres en una u otra categoría.

¿Qué es el MIFID?.

El MIFID es la Directiva sobre Mercados de Instrumentos Financieros (Markets in Financial Instruments Directive). Esta Directiva persigue entre otras cosas, unificar el mercado de servicios financieros de la Unión Europea, así como proteger a los inversores.

Categoría de clientes según MIFID.

El MIFID establece tres categorías de clientes:

  • Contrapartes elegibles. Clientes con el máximo conocimiento, experiencia y capacidad financiera. El nivel de protección que les otorga MIFID es menor.
  • Clientes profesionales. Aquellos que poseen la experiencia, conocimientos y capacidad financiera necesarios para tomar sus propias decisiones de inversión y valorar correctamente los riesgos que conllevan estas decisiones. El nivel de protección de MIFID es medio.
  • Clientes minoristas. No profesionales con conocimientos y experiencia en los mercados financieros limitados  (aquí es donde nos encontramos la mayoría de nosotros). Nivel de protección máximo.

Si eres un cliente minorista, debes tomar aún más precauciones antes de invertir. Recuerda que además requerirás más protección por parte de la entidad.

Lo primero que debes hacer como inversor, es conocer tu perfil de inversión: conservador, moderado o arriesgado.

Reflexiona sobre el nivel de riesgo que estás dispuesto a asumir, analiza cuál es tu situación económica (gastos, ingresos, deudas) y qué rendimientos te gustaría obtener (cantidad que te gustaría conseguir, en qué plazo y para qué).

Debes tener claro cuál es tu perfil de inversor:

  • Estar dispuesto a asumir pérdidas, si tienes un perfil arriesgado.
  • Conformarte con rentabilidades ajustadas, si tu perfil es conservador.

Las primeras precauciones que hay que tomar antes de invertir son:

  • Asegurarte de que contratas con entidades autorizadas (¡mucho cuidado con los “chiringuitos financieros”!).
  • Antes de tomar cualquier decisión, tómate el tiempo que sea necesario.
  • Solicita la información por escrito.
  • No firmes nada que no entiendas.
  • Conserva siempre toda la documentación que firmes: contratos, información sobre los productos financieros contratados y justificantes de las operaciones que realices. Te servirán como prueba ante cualquier posible reclamación.

Como inversor minorista o particular, gozas del mayor grado de protección según el MIFID.

¿Qué obligaciones tiene la entidad?.

  • Actuar de forma honesta, imparcial y profesional.
  • Recabar información sobre el cliente.
  • Proporcionar información clara y no engañosa por escrito, antes de que el cliente tome una decisión respecto a su inversión. En esta información, deben constar datos sobre la entidad, los servicios que presta, los productos que comercializa, así como los gastos y costes asociados a los mismos.
  • Mantener informado al cliente periódicamente.
  • Informar de la existencia del folleto informativo registrado en la CNMV (Comisión Nacional de Valores).
  • Ofrecer productos en base a las circunstancias personales de cada cliente.

Ante de venderte un producto, el banco tiene la obligación de evaluar si éste es conveniente o no para ti. Esto lo hará a través del llamado “test de conveniencia”, si lo que se va a contratar es un producto financiero complejo (futuros, swaps, warrants…).

Si se trata de productos no complejos (acciones, valores de renta fija, fondos de inversión…), sólo en el caso de que seas tú quien tome la iniciativa de contratarlo, y no el banco, no existe obligación de valorar si el producto es adecuado no para ti.

Cuando es el banco quien ofrece productos de inversión, lo que debe hacer es evaluar tu idoneidad  a través del “test de idoneidad”. Lo que valora este test es si lo que se te ha recomendado responde a tus objetivos de inversión, si puedes asumir el riesgo que conlleva el producto y si posees conocimientos y experiencia suficientes para comprender dichos riesgos.

Así pues, distinguiremos entre:

Test de conveniencia. Valora tus conocimientos y experiencia. Se hacen preguntas como:

  • Tipos de productos y servicios que conoces.
  • Frecuencia, volumen y naturaleza de las operaciones que vayas a realizar.
  • Nivel de estudios y profesión.

Test de idoneidad. Con él se pretende asegurar que las recomendaciones que te ha hecho el banco son las más adecuadas para ti, teniendo en cuenta tu situación particular. Las preguntas que se hacen son:

  • Conocimientos y experiencia previos (recogidos en el test de conveniencia).
  • Tu situación financiera (nivel de ingresos, patrimonio, gastos y pagos periódicos, etc).
  • Objetivos de inversión (tipo de riesgo que estás dispuesto a asumir, tiempo que deseas mantener tu inversión).

Sé por experiencia propia, que contestar a tantas preguntas (muchas de ellas personales), resulta un tanto incómodo, pero si no le damos esa información al banco, difícilmente nos podrán asesorar adecuadamente.

No obstante recuerda firmar si consideras que pese a los test:

  • Has sido asesorado, pero el producto no es conveniente para ti.
  • No has sido asesorado.
  • No has aportado información suficiente para ser evaluado.

El banco tiene la obligación de darte una copia de tu evaluación.

Asimismo, deben informarte del Fondo Garantía de Inversiones (FOGAIN)  al que se encuentra adherido el banco. Este Fondo, en determinadas circunstancias, puede indemnizarte hasta con 100.000 euros en caso de que la entidad resulte insolvente.

Más precauciones que debes tomar antes de invertir.

¡Ojo con la publicidad!. Muchos de los folletos de los productos pueden resultar engañosos:

  • No incluyen toda la información necesaria para que puedas decidirte por el producto en concreto.
  • Lo que se intenta con la publicidad, es hacer el anuncio lo más atractivo posible. Por ello, la información suele ser bastante limitada y la letra pequeña pasa desapercibida  en muchas ocasiones.
  • Si no van acompañados de las advertencias adecuadas, pueden generar expectativas poco realistas.

¿Cuáles son las prácticas incorrectas más comunes en publicidad?.

  • Que la letra pequeña contenga información relevante.
  • Que se transmita una idea de ganancia segura.
  • Que se garantice la rentabilidad sin correr riesgos. No existe una inversión 100% exenta de riesgos.

¿Dónde puedes acudir a reclamar?.

Para reclamar sobre un producto financiero, hay que seguir una serie de pasos:

  1. Presentar una reclamación ante el Servicio de Atención al Cliente (SAR) o Defensor del Cliente del propio banco (lo localizarás en la página web de la entidad).
  2. Si en un plazo de dos meses no obtienes respuesta o ésta no es satisfactoria, puedes dirigirte a la Oficina de Atención al Inversor de la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores).
  3. El plazo máximo para la resolución del expediente es de 4 meses.

Si pese a todo, decides reclamar vía judicial y necesitas un abogado, no dudes en consultárnoslo a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es. A lo largo de estos años, nos hemos hecho cargo de alguna que otra reclamación a entidades financieras.

Esperamos que este post sobre “precacuciones antes de invertir”, os resulte útil. Si lo conseguimos, habremos cumplido nuestro objetivo.

La semana que viene volveremos con un nuevo tema. Hasta entonces, sed felices.

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No puedo pagar mi hipoteca

2016-01-24, Marian López


Durante la crisis, un elevado porcentaje de las hipotecas firmadas en los “años de bonanza” han pasado a ser un problema no sólo para los bancos, sino también para los hipotecados.

En los años 2005 a 2008, se produjo en nuestro país un boom inmobiliario que acabó por desinflarse y ahora pagamos las consecuencias. Todos hacían negocio: constructoras, arquitectos, tasadores, bancos, inmobiliarias.

Se vendían viviendas muchas veces sobrevaloradas, pero se hacía “con alegría“. Entre otras cosas, el artículo 47 de nuestra Constitución- “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada“- se grabó en nuestros cerebros con una “leve” adaptación del texto: “todos podemos tener nuestro pisito en propiedad“. La vía del alquiler, no se contemplaba.

Los bancos nos lo ponían fácil para que accediéramos a un préstamo hipotecario y éramos pocos los que no caíamos en la tentación.

Sin embargo, a partir del 2008 comenzó una crisis económica a nivel mundial de la que aún no nos hemos recuperado. En España esta crisis supuso el fin de la burbuja inmobiliaria, la crisis bancaria del año 2010 y finalmente un aumento del desempleo.

Muchos de los que en la época de las “vacas gordas” compraron una buena vivienda adaptada a sus buenos sueldos, se ven hoy sin trabajo o con sus sueldos reducidos y debiendo afrontar unas cuotas demasiado elevadas para su situación actual.

Ante semejante panorama, siempre es bueno saber cómo actuar y para ello nada mejor que unos consejos.

Qué hacer si no puedes pagar tu hipoteca.

1.- Lo primero que debemos tener claro es que hay que afrontar los problemas lo antes posible. Si por ejemplo vemos que nuestra empresa empieza a tener dificultades, es mejor anticiparse ante la posibilidad de un despido.

Debemos sentarnos a reflexionar y ver de qué manera podremos enfrentarnos a nuestros gastos en caso de una hipotética bajada de sueldo o el despido.

Es en ese momento, y no después, cuando debemos comenzar a tomar medidas como disminuir nuestros gastos o estudiar otras fuentes de ingresos.

2.- Dar la cara. Una vez que ya hemos previsto que podemos tener problemas, lo más importante es no esconderse y dar la cara. Tenéis que ir a vuestro banco a hablar con el director y plantearle vuestra situación.

Es bueno que la persona del banco con la que habléis ponga cara a la hipoteca que seguramente entrará en mora. Sobretodo debemos dejar claro que nuestra intención en todo momento es continuar pagando nuestra deuda, pero que por los motivos expuestos, en estos momentos nos resulta difícil afrontar la cuota actual.

3.- Comprobar si nuestro préstamo hipotecario tiene seguro de protección de pagos. Cuando firmas un préstamo hipotecario, normalmente vienen aparejados los seguros de vida y de hogar, aunque a veces se incluyen también seguros cuyo objetivo es el de bonificar las condiciones de la hipoteca.

Uno de estos seguros es el de protección de pagos, aunque también en el seguro de vida puede aparecer esa cobertura. Mirad bien vuestro contrato para comprobar si existe y cuáles son las condiciones.

El seguro de protección de pagos puede cubrir las cuotas durante un determinado período de tiempo, que suele ser un año.

4.- Negociar con el banco. Llegado el momento, debemos ser capaces de acudir a nuestro banco en busca de soluciones.

¿Qué opciones tenemos si no podemos pagar la hipoteca?.

  • Ampliar el plazo de devolución. Si la hipoteca está firmada a un plazo de 35-40 años, el banco no accederá a esta opción. En caso de que se pueda, ampliar el plazo de devolución supone una rebaja sustancial de la cuota mensual (hasta un 25%). El proceso por el que se renegocia el préstamo hipotecario se llama novación. Recalcar que al ampliar el plazo, se generarán más intereses a los que hacer frente.
  • Negociar un período de carencia de capital. Lo que se negocia con el banco es poder pagar sólo intereses durante un tiempo sin amortizar deuda. En este caso, las cuotas pueden reducirse hasta un 50%. Con este sistema, el capital se va acumulando y en el momento en que podamos, volvemos a pagar capital como antes. Es una solución para evitar la ejecución hipotecaria.
  • Dación en pago. Es la última de las opciones contempladas y la menos deseable. Consiste en que tu banco acepte que le entregues tu vivienda como pago del préstamo hipotecario. Los bancos suelen ser reacios a esta solución. Deben darse una serie de requisitos, como ser deudor de buena fe o haber intentado llegar a un acuerdo con el banco.

Recuerda seguir estás pautas. Si no puedes pagar tu hipoteca:

Intenta reequilibrar tu presupuesto. Reduce gastos y procura buscar otras fuentes de ingresos para poder afrontar tus deudas.

No te escondas y afronta tus problemas. Lo peor que puedes hacer es eludir una situación que está ahí. La deuda va a continuar si no pagas y además te expones a perderlo todo.

Siéntate a negociar con tu banco. Si hay predisposición por parte de ambos interlocutores, siempre se puede llegar a una solución y evitar perder tu casa.

Ya sabéis que en www.garciaslopezasesores.es, encontrarás respuesta a todas tus dudas. Puedes consultarnos sin compromiso y estaremos encantados de atenderte.

Hasta la semana que viene. Que seáis muy felices.

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Banca móvil

2016-01-18, Marian López


La banca móvil se ofrece como un medio o canal tecnológico a través del cual poder recibir información de nuestro banco, realizar transacciones como transferencias o pagos, conocer el estado de nuestra cuenta o controlar nuestros recibos.

La semana pasada, CaixaBank anunciaba “a bombo y platillo” el lanzamiento del primer banco sólo móvil: imaginBank. Su objetivo: captar medio millón de clientes de los llamados “millenials”. Jóvenes nativos digitales con edades comprendidas entre los 18 y los 35 años.

Esta aplicación de banca móvil pretende simplificar todas nuestras gestiones “cotidianas” facilitándonos toda una serie de servicios a los que podremos acceder a través de nuestros teléfonos móviles y que evitarán el tener que desplazarnos físicamente a nuestro banco.

La generalización del pago con móvil es un hecho inminente. Esto supondría el fin de las transferencias realizadas directamente en el banco o incluso las efectuadas por internet.

El cobro de comisiones por sacar dinero en cajeros de bancos de los que no seamos clientes, ha sido “la gota que ha colmado el vaso“. Y es que somos muchos los que nos sentimos molestos por tener que pagar comisiones que van del 1,85 a los 2 euros.

Esta es otra de las razones por las que el pago con móvil se verá impulsado en los próximos meses, frente al pago con tarjeta. La banca móvil no es el futuro, sino un servicio cada vez más extendido actualmente.

Los tres grandes bancos españoles (Santander, BBVA y CaixaBank) que son precisamente los que más comisiones cobran por sacar dinero de sus cajeros a los no clientes, han optado por potenciar el uso de la banca móvil.

El único escollo que queda por resolver es la creación de una plataforma común que haga compatible los pagos entre los diferentes bancos y las operadoras móviles.

Probablemente, y debido a la presión hacia los bancos por parte tanto de consumidores como del Banco de España o el Banco Central Europeo, entre los meses de junio y julio, se creará una plataforma común de pago con móvil.

Como siempre, todo tiene su lado bueno y su lado “menos bueno“. En este post intentaremos analizar tanto las ventajas como los “riesgos” de la banca móvil.

Cuál es la oferta actual de banca móvil.

Antes de empezar a analizar las ventajas o riesgos de la banca móvil, veamos cuál es la oferta actual al respecto.

  • CaixaBank. La semana pasada lanzó su estrategia comercial con la banca móvil imaginBank. Nos ofrece más de 40 aplicaciones gratuitas que dan acceso a servicios como realizar pagos y transferencias, consultar índices bursátiles, acceder al resumen de tu situación financiera, controlar los recibos, etc.
  • BBVA. Su aplicación de banca móvil nos permite consultar el estado de nuestras cuentas y tarjetas, así como comprar o vender en Bolsa, o hacer aportaciones a tu plan de pensiones.
  • Bankinter. Desde su aplicación también podremos consultar el saldo de nuestras tarjetas, realizar transferencias, consultar información sobre nuestros préstamos o productos de ahorro-inversión, etc.
  • Banco Popular y Banco Sabadell son otras de las entidades financieras que potencian sus aplicaciones para móviles. En concreto, Banco Sabadell fue el primer banco español en contar con una plataforma para banca móvil.

Ventajas de la banca móvil.

  • Comodidad. Puedes acceder a tus posiciones y operar a través de la aplicación móvil, sin necesidad de desplazarte hasta una sucursal bancaria.
  • Servicio 24 horas al día, sin tener que depender del horario comercial de los bancos (la mayoría abiertos sólo por la mañana).
  • Control diario del dinero que hay en tu cuenta.
  • Rapidez. Es un servicio con el que ahorras tiempo, ya que no tienes porqué desplazarte hasta tu banco.
  • Fácil de usar. Quienes desarrollan las aplicaciones, trabajan para que cada vez nos resulte más fácil usar una app financiera.
  • En caso de que te clonen la tarjeta, podrás saberlo de manera instantánea y denunciarlo en ese mismo momento.
  • La banca móvil cuenta con aplicaciones que nos facilitan la administración de nuestras finanzas personales. Al poder acceder a todas mis posiciones en el banco (ingresos, gastos, inversiones, beneficios, etc), es mucho más fácil llevar un control eficiente de mi dinero.

Riesgos de la banca móvil.

Tanto los dispositivos móviles, como las tabletas o los iPad, están en el “punto de mira” de los hackers. Ese es el mayor riesgo de las aplicaciones de banca móvil. Es recomendable que tanto los móviles como las tabletas se protejan con programas antivirus.

iPhone y iPad son los menos vulnerables a los ataques informáticos.

Consejos y precauciones.

  • Es importante que os aseguréis de que la aplicación que instaléis sea la oficial del banco. Recomendamos que para ello os metáis en la página web de la entidad bancaria.
  • Debéis actualizar las aplicaciones regularmente. Para las operaciones que necesiten acceder a vuestros datos personales bancarios, tenéis que intentar evitar conexiones a redes wi-fi que no sean seguras.
  • Evitad dejar desbloqueado el móvil. Lo mejor es que tengáis una clave de desbloqueo del terminal.
  • Acordaos de salir de la aplicación cuando hayáis terminado con vuestras consultas u operaciones.
  • Pese a que las aplicaciones móviles suelen tener limitaciones de cantidad para las transferencias, aseguraros de que sea así.
  • Mucha precaución a la hora de descargar aplicaciones: hay mucho estafador en la red.

Pese a que la banca móvil se impone cada vez más frente a la banca tradicional para realizar algunas operaciones, aún queda camino por recorrer, aunque parece que vamos en la dirección correcta.

La banca tradicional si quiere ganar eficiencia, debe reinventarse. A los bancos les toca luchar en un entorno en el que los tipos de interés están muy bajos y sus márgenes también se han estrechado.

Como siempre, para acceder a un servicio de banca móvil, deberéis firmar previamente un contrato con el banco de turno. Prestad mucha atención a la “letra pequeña” y si tenéis alguna duda, ya sabéis que podéis consultárnosla a través de la página web www.garciaslopezasesores.es

Hasta la semana que viene. Sed felices.

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FI Garantizados

2016-01-11, Marian López


Los Fondos de Inversión Garantizados son fondos de inversión que garantizan todo o parte del capital invertido, así como una rentabilidad media mínima prefijada para un determinado período de tiempo.

La semana pasada, la prensa económica se hacía eco de la siguiente noticia: “Este año vencen 6.800 millones de euros invertidos en fondos garantizados“. En total, son 137 los fondos de esta categoría con vencimiento en el 2016.

Ante un evento de tal magnitud, la banca se ha puesto “manos a la obra” para intentar captar o retener en sus entidades ese dinero.

Seguro que alguno de vosotros contará con un fondo de este tipo que en su día le recomendó el asesor de su banco de confianza.

Los fondos de inversión garantizados vivieron su época de máximo esplendor durante los años 2010 y 2011, cuando llegaron a acumular más de 52.000 millones de euros repartidos entre dos millones de partícipes.

Por aquel entonces, las administraciones públicas necesitaban financiarse y para ello emitieron una enorme cantidad de deuda a unos tipos de interés entre el 3% y el 6%, dependiendo del plazo.

Esto propició que las gestoras diseñaran fondos capaces de alcanzar un determinado nivel de rentabilidad, asumiendo pocos riesgos. Pero ahora, cuatro años más tarde, las cosas han cambiado.

Actualmente más del 40% de los bonos soberanos en el mercado (renta fija), ofrece rendimientos por debajo del 0%. Ante este panorama, los fondos de inversión garantizados carecen de sentido.

De hecho, debido a la constante caída de los tipos de interés de renta fija, desde el año 2012, no han parado de producirse constantes salidas de dinero de estos fondos, derivándose hacia fondos de renta fija mixta.

Para todos aquellos que tengáis un fondo de inversión garantizado y aún no sepáis cómo funciona, os vamos a ofrecer algunas características que os ayuden a entender dónde está invertido vuestro dinero.

Qué son los Fondos de Inversión Garantizados.

Como os hemos explicado al principio de este post, se trata de fondos que garantizan todo o parte del capital invertido, además de una rentabilidad mínima prefijada.

Si llegado el momento de vencimiento de la garantía, el valor del fondo es inferior al que se indicó en la carta o claúsula de garantía, entra en juego una tercera entidad financiera que cubre dicha garantía.

La rentabilidad de los fondos de inversión garantizados, puede ir referida a la evolución de un índice (por ejemplo, el Ibex 35) o a un conjunto de éstos.

Los gestores aseguran una determinada rentabilidad siempre que los inversores mantengan sus participaciones sin vender durante un plazo determinado (entre 3 y 5 años).

Otras veces, los fondos de inversión garantizados indican que se garantiza un valor de las cantidades invertidas (en muchos casos suele ser el 90%), más otro porcentaje de revalorización media (por ejemplo, un 60%) del índice o índices al que van referidos.

Pero ojo, porque para que puedas beneficiarte de estas garantías, además de entrar en el fondo (suscripción) en un momento determinado- en el banco te indican cuándo empieza a comercializarse el fondo-, no podrás salir de él (reembolso), hasta que no haya transcurrido un período de tiempo (entre 3 y 5 años).

Tipos de Fondos de Inversión Garantizados.

Existen tres categorías:

1.- Fondos de Inversión Garantizados de rendimiento fijo. Existe la garantía de un tercero que asegura lo invertido más un rendimiento fijo.

2.- Fondos de Inversión Garantizados de rendimiento variable. También cuentan con la garantía de un tercero que asegura la recuperación de la inversión inicial más una cantidad vinculada a la evolución de instrumentos de renta variable (una acción, un índice de Bolsa, etc).

3.- Fondos de Inversión Garantizados de garantía parcial. Tienen un objetivo concreto de rentabilidad a vencimiento, ligado a la evolución de instrumentos de renta variable u otro activo, para el que también existe garantía de un tercero, y que asegura la recuperación de un porcentaje inferior al 100% de la inversión inicial.

Características de los Fondos de Inversión Garantizados.

  • Si no quieres pagar comisión por entrar en el fondo, debes hacer la suscripción durante el período de comercialización del mismo.
  • Para que la garantía sea válida, deberás esperar a vencimiento del fondo. Sólo entonces te devolverán lo estipulado en el contrato.
  • En caso de que necesites dinero antes del vencimiento, deberás salir del fondo al precio que en ese momento tengan sus participaciones en el mercado, que puede ser superior o inferior al que pagaste cuando entraste. Además, te cobrarán comisión de reembolso (salida), por lo que muy probablemente, saldrás perdiendo.
  • Existen fondos garantizados con “ventanas de liquidez“. Son fechas predeterminadas en el contrato, en las que podrás salir del fondo sin pagar comisión de reembolso. Prestad atención porque hay unos plazos en los que debes preavisar de tu salida. Si no los respetas, acabarás pagando comisión.
  • Si decides salir del fondo en alguna de las “ventanas de liquidez“, debes tener en cuenta que lo harás al valor liquidativo que tenga el fondo en ese momento y que además perderás la garantía de rentabilidad.
  • Algunos fondos de este tipo, ofrecen unos “pagos periódicos“. Te ingresan un dinero trimestral o semestralmente. Lo hacen mediante reembolsos por los que deberéis tributar.

Opciones a vencimiento de la garantía.

1.- Que la gestora ofrezca una nueva garantía. Aquí podéis optar por:

  • Continuar en el fondo con las nuevas condiciones.
  • Reembolsar tu inversión sin comisión de reembolso (salida).
  • Sólo para personas físicas, solicitar el traspaso a otro fondo, también sin comisión de reembolso.

2.- Que la gestora no ofrezca una nueva garantía, y el fondo deje de ser “garantizado“. En este caso, podréis solicitar el reembolso (venta) de todas vuestras participaciones sin comisión de reembolso (sin coste). Es el “derecho de separación gratuito“.

Resumiendo, si alguno de vosotros tiene dinero en un Fondo de Inversión Garantizado que esté a punto de vencer, mucho cuidado con las opciones de reinversión que os ofrezca vuestro banco.

Muy probablemente, os deriven hacia otro tipo de fondos de inversión según vuestro perfil de riesgo.

No obstante, desde www.garciaslopezasesores.es, os recomendamos que acudáis a un profesional independiente que os pueda ayudar a tomar una buena decisión. Recordad que es vuestro dinero el que está en juego.

Volveremos la semana que viene. Hasta entonces, por favor, sed felices.

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Objetivos financieros 2016

2016-01-04, Marian López


Este nuevo año podemos alcanzar nuestros objetivos financieros: analizar propósitos, ahorrar, realizar un presupuesto o invertir nos ayudaran a lograrlo.

Ha pasado un año más, y como cada principio de año, hacemos una lista de propósitos a cumplir. Siempre suelen repetirse los mismos: dejar de fumar, hacer más deporte, retomar los estudios, etc.

Entre esos propósitos también se encuentra el ahorro. ¿Quién no se plantea empezar el año haciendo una buena planificación financiera?. Así evitaríamos agobios económicos de última hora.

Pero, desgraciadamente los propósitos no siempre son fáciles de cumplir y menos aún con un carácter como el de los españoles. Dejarlo todo para el final es la máxima más común entre nosotros (aunque nos pese reconocerlo). Y es que somos un país donde la improvisación gana por goleada.

En este post, os daremos algunos consejos que os facilitarán alcanzar vuestros objetivos financieros para este recién estrenado año. ¡Tenemos aún doce meses por delante para conseguirlo!.

Estos son nuestros consejos:

1.- Mejorar nuestra educación financiera.

Una educación financiera básica, es la clave que nos ayudará a tomar decisiones adecuadas. Necesitaríamos aprender conceptos básicos como qué es el tipo de interés, la inflación, en qué consiste diversificar, qué perfil de riesgo tenemos o qué comisiones pagamos y por qué.

Son cuestiones muy básicas que pueden ayudarnos a ahorrar y rentabilizar nuestros ahorros.

2.- Hacer un presupuesto y planificar los gastos.

Es algo sencillo pero que muy poca gente hace. Basta que calcules cuáles serán tus ingresos (sueldo, si percibes rentas por algún alquiler, etc), qué vas a gastar (si tienes algún préstamo, cuotas de recibos domésticos, gastos escolares, gimnasio, seguros) y cuándo vas a tener que hacer efectivos esos pagos (a principios de mes, anualmente).

Si haces una correcta planificación de tus ingresos y gastos, evitarás entrar en deudas.

3.- Contribuye a tu ahorro para el retiro.

Otro de tus objetivos financieros prioritarios, debe ser el ahorro para tu jubilación. Nuestra población envejece y el presupuesto de las arcas públicas destinado a las pensiones va disminuyendo.

Ese es un problema al que podemos dar solución cada uno de nosotros a nivel particular. Es muy importante planificar correctamente nuestra jubilación si queremos mantener un nivel de vida medianamente “decente“.

Cuanto antes empecemos a ahorrar a través de cualquiera de los instrumentos disponibles para ello (planes de pensiones, planes de ahorro, PIAS, fondos, etc), más dinero podremos acumular.

Siempre hay que tener en cuenta cuál es nuestro perfil de inversión antes de tomar una decisión. Para ello, podéis contar con la ayuda de un experto en finanzas que os oriente.

Es importante que os lo toméis como una rutina: el dinero destinado a la jubilación, debe deducirse de vuestro presupuesto ya a principios de mes, como otro gasto más.

4.- Revisa los gastos pequeños.

Mucho ojo a esos pequeños gastos de nuestro “día a día“, que a final de mes pueden sumar una buena cantidad de dinero. No nos damos cuenta pero el café o el desayuno a media mañana, el periódico, el tabaco (para los fumadores), son gastos que a simple vista parecen insignificantes pero que no lo son tanto. Intenta reducirlos en la medida de lo posible.

5.- Poner nuestro dinero a trabajar.

Otro consejo para conseguir alcanzar nuestros objetivos financieros de cara al nuevo año, es el de hacer trabajar a nuestro dinero.

Pese a que actualmente ha regresado la fiebre de las cuentas remuneradas (pagan algo de interés por el dinero que tengas en cuenta), hay que prestar atención a los condicionantes de las mismas, entre otras la vinculación que te exigen y además no remuneran todo el saldo.

Por lo general, el dinero que tenemos en cuenta corriente o no produce o si lo hace, es muy poco el interés que te ofrecen. Una opción es invertir (siempre es aconsejable acudir a un experto antes).

Existen muchas opciones de inversión para rentabilizar tu dinero y que se adaptan al nivel de riesgo que estés dispuesto a asumir de cara a obtener dicha rentabilidad.

6.- Analiza tu perfil de riesgo.

Ya hemos hecho mención a ello. De la mano de un asesor financiero, puedes averiguar cuál es tu perfil de riesgo para ver si tu cartera se adapta a lo que quieres conseguir y qué riesgo estás dispuesto a asumir.

7.- Maneja las deudas de manera responsable.

Una deuda mal gestionada puede suponer nuestra ruina. Si realmente necesitas dinero para afrontar un proyecto y no dispones de liquidez suficiente, la única vía es recurrir al crédito.

Hay que ser muy prudentes a la hora de afrontar nuestras deudas. La constancia en el pago de la misma es fundamental. A la hora de elaborar tu presupuesto, ya debes descontar esos gastos y procurar liquidar la deuda puntualmente.

Por supuesto, hay que evitar a toda costa liquidar deudas a base de seguir pidiendo préstamos. Así lo único que conseguirás en endeudarte aún más. No solicites más préstamos hasta que no hayas liquidado el primero.

Mucho cuidado también con las tarjetas de crédito. Una tarjeta de crédito descontrolada se convertirá en tu peor pesadilla.

8.- Guarda y revisa tus facturas.

Controlar los gastos de tu casa así como comprobar las facturas, puede ayudarte a detectar errores o incluso negociar condiciones con las empresas suministradoras de servicios. Actualmente existe mucha competencia y ante cualquier oferta, es bueno comparar con lo que tienes.

9.- Revisa tus contratos financieros.

Últimamente se han producido algunos cambios en productos financieros. Basta recordar el ejemplo del fin de las cláusulas suelo en las hipotecas.

Por ello, es recomendable que en cuanto seáis conocedores de alguna noticia que os pueda afectar en este sentido, reviséis vuestros contratos. Quizás ahora sea un buen momento para tratar de renegociar con vuestro banco (o al menos, intentarlo).

10.- Pon un seguro en tu vida.

Es algo en lo que muchos de nosotros no pensamos hasta que nos pasa algo. Nadie está a salvo de imprevistos y si los tienes cubiertos, en el momento en que te ocurran, lo agradecerás.

Estos son nuestros diez consejos para lograr alcanzar tus objetivos financieros en 2016. Esperamos que os sirvan de ayuda. Ya sabéis que ante cualquier duda, podéis contactar con nosotros a través de nuestra página web www.garciaslopezasesores.es.

Que los Reyes Magos sean generosos con todos vosotros. La semana que viene volveremos con nuevos contenidos. Hasta entonces, sed felices.